domingo, 16 de octubre de 2011

El envejecimiento podría ser sólo una adaptación evolutiva al medio ambiente

Los investigadores de la Universidad de Sao Paulo, en Brasil, liderados por el experto André Martins, afirman que una nueva simulación informática llevada a cabo en el proceso de envejecimiento humano reveló que el fenómeno se asemeja muchísimo a una adaptación evolutiva.

La razón es muy simple, aunque un poco difícil de aceptar para los individuos de la especie. La investigación sugiere que los cambios que ocurren en el entorno de nuestra especie pueden hacerla a adoptar mayores tasas de rotación.

Aunque este estudio no es beneficioso para los individuos que mueren por vejez mucho después los años de procreación, es de gran utilidad para la especie en su conjunto ya que los seres humanos pueden aprender a adaptarse al entorno y aumentar sus posibilidades de supervivencia.

Los detalles de esta nueva investigación científica fueron publicados en la edición de esta semana de la revista PLoS ONE, que es editada por Public Library of Science. En dicho documento, Martins proporciona excelente información sobre las motivaciones detrás de esta adaptación.

El experto explica que será muy fácil para los genetistas introducir este concepto en su comprensión relativo a la forma en que el genoma humano está configurado. Una de las cosas que podrían favorecer este modelo es el hecho de que la tasa a la que las personas envejecen está inscrita en su código genético.

Curiosamente, parte de nuestro material genético se ha mantenido exactamente igual que lo fue en los antepasados lejanos que vivieron cientos de millones de años atrás. Estos genes altamente conservados y antiguos pueden desempeñar un papel muy importante en el desencadenamiento de la vejez como una respuesta evolutiva a los entornos cambiantes.

Sin embargo, hay ciertos aspectos del proceso de envejecimiento que producen confusión, como, por ejemplo, la forma en que el cuerpo parece capaz de frenar su tasa de envejecimiento. Además, la historia ha demostrado que las duras condiciones, como, por ejemplo, el hambre, retrasan aún más el proceso de envejecimiento.

Lo que es notable sobre esta última hazaña es que estos son precisamente los momentos cuando la mayoría de los sistemas de mantenimiento y de reparación del cuerpo más se estimulan, mientras que la mayor cantidad de los recursos se gasta para permitir la curación, informa Science Blog.

Las nuevas simulaciones por ordenador dirigidas por Martins y su equipo pueden tener repercusiones significativas en el campo de la biología evolutiva, ya que pueden proporcionar a los científicos un impulso para iniciar la investigación de la vejez desde una perspectiva totalmente diferente.

Es posible que los futuros estudios demuestren que la senescencia no es nada más que una adaptación evolutiva al medio ambiente, que se convirtió en un fenómeno tan beneficioso que fue preservado mediante la selección natural durante millones de años.

http://news.softpedia.es