miércoles, 22 de junio de 2011

Disparidad en la esperanza de vida de los estadounidenses.




Por: Cristina F. Pereda
En el 25 por ciento del territorio estadounidense, las mujeres morirán antes que la generación de sus madres. En algunos condados, la diferencia con respecto a los años que vivirán sus vecinos llega a ser de una década. A pesar de que la esperanza de vida de los norteamericanos crece, algunas regiones conservan niveles equiparables a los que tenían las naciones más desarrolladas en los años 50, según un informe publicado por la Universidad de Washington y adelantado por The Washington Post.

Los investigadores analizaron datos entre 2000 y 2007 y encontraron que más del 80 por ciento de los condados empeoraron en comparación con los 10 países con la población más longeva. Este indicador refleja la media de la cantidad de años que vive un grupo de población teniendo en cuenta las amenazas que existan para su salud.

En el caso de Estados Unidos, los investigadores han concluído que la esperanza de vida ha aumentado 4.3 años para los hombres y 2.4 para las mujeres entre 1987 y 2007. Sin embargo, en algunas regiones del país se ha reducido y Estados Unidos queda en el puesto número 37 del mundo.

La disparidad dentro de Estados Unidos deja a las mujeres de cinco condados de Mississippi con la esperanza de vida más baja, menos de 74.5 años, por detrás de países como Honduras o El Salvador. En cuatro de esos condados, los hombres también protagonizan la cifra más baja, 67 años, inferior a Brasil, Letonia o Filipinas. En la cercana Florida, las mujeres son las más longevas del país, con 86 años, por delante de Francia, Suiza o España.

El estudio también confirma que las mujeres y los ciudadanos de color son más pobres y tienen probabilidad de vivir menos años que los hombres blancos. En el 40 por ciento de los condados, las mujeres viven más de cinco años menos que los hombres. En el caso de los afroamericanos, no alcanzan el nivel de esperanza de vida de los 10 primeros países del mundo en ningún condado de Estados Unidos.

Los investigadores de la Universidad de Washington afirman que los malos datos no pueden explicarse únicamente por el tamaño del país, la diversidad racial o la economía. En el país del mundo que más invierte en su sistema sanitario -2.3 billones de dólares anuales en 2008-, la esperanza de vida queda minada por la incidencia de la obesidad, el consumo de tabaco y otros riesgos de muerte temprana que pueden prevenirse.

"No es el sistema sanitario lo que tiene el mayor impacto en nuestra salud, son las comunidades", declaró el Doctor David Fleming, director de Política Sanitaria del condado de Seattle, en Washington. "Los estadounidenses pasan de media una hora al año en la consulta del médico, a menos que estén muy enfermos. Hasta que no empecemos a llevar la atención sanitaria hasta las comunidades donde viven los ciudadanos, no vamos a superar estos problemas".

Una iniciativa similar, la Clasificación de Salud de los Condados estadounidenses, publicó hace unos meses la primera comparativa a nivel nacional. Según los autores, el informe permitía comparar el nivel sanitario de los condados y el acceso de la población a los distintos factores que afectan a su bienestar: consumo de alimentos saludables, la calidad del aire y los niveles de abandono escolar en los institutos. Y dar un paso más, conocer el verdadero impacto de las organizaciones y gobiernos locales que intentan desde hace años cambiar los hábitos de los estadounidenses.

"Sabemos desde hace años que la educación, el empleo, el salario y la seguridad son determinantes decisivos cuando se trata de la salud. Pero, desde el punto de vista de las iniciativas políticas, estos factores suelen considerarse como problemas independientes, no relacionados con la salud. También son algunos de los problemas más difíciles de solucionar y algunos de los esfuerzos para resolverlos suelen estar muy condicionados políticamente. Al destacarlos, la Clasificación deja muy claro que cualquier esfuerzo para mejorar la salud de la población debe considerar factores sociales y económicos", escribía entonces la revista TIME.

http://blogs.elpais.com/the-american-way-of-life/