domingo, 30 de julio de 2017

Ensayo sobre ética aplicada a la medida del riesgo y seguro (2)

Capítulo  2 Principios de ética

La medida  de un riesgo asegurable  en el escenario económico globalizado en el siglo XXI  donde las metodologías y capacidad de análisis no tienen  precedente en la historia del seguro, necesita un contraste con los postulados éticos. Sin tener la pretensión de calificarlos cómo universales, al menos, si sean compartidos por la sociedad a la que sirve el seguro privado.
La tarea del abordaje de la ética en el seguro tiene múltiples aspectos y es por ello por lo que pondremos el foco en el elemento nuclear del seguro, que no es otro que el riesgo y su medida, donde la máxima de Pitágoras de que el mundo está construido sobre el poder de los números, parece haberse hecho realidad en este inicio del tercer milenio.
Recurrimos al origen etimológico de la palabra ética, término que viene de las palabras griegas êthos y éthos, que se refiere a “morada” o “lugar donde se habita”, la acepción de la palabra ha ido evolucionado en el tiempo como dice Carlos Gómez ( Gómez C, Muguerza,J, La Aventura de la Moralidad ( Paradigmas, fronteras y problemas de la ética. 2007, Alianza Editorial) hacia la consideración de ética como el lugar desde el que se vive, esto es, las disposiciones fundamentales del hombre en la vida, el carácter. La traducción del griego al latín de éthos se recogió con el término mos, del que proviene la palabra moral.
El comportamiento ético, ha sido materia de interés tanto desde la visión religiosa como la secular, Aristóteles en su Ética a Nicómaco ya nos habla de la justicia como el intercambio de iguales por iguales. Otros pensadores más cercanos en el tiempo también se han ocupado de la moralidad de los negocios, Adam Simith, David Hume, John Stuart Mill, Karl Marx, han contribuido al pensamiento moderno de la ética empresarial.
Es interesante conocer diferentes perspectivas de la ética distintas del pensamiento occidental,  desde la India, por ejemplo, al reflexionar  acerca de la ética actuarial, toman las  referencias filosóficas védicas de la ética  de Swani Vivekananda cuando dice que “ La ética es la unidad, su base es el amor”, que en interpretación desde la cultura de la India se refiere a las normas de comportamiento social humano, donde la conducta del ser humano está orientada al bien supremo de la vida humana y que se formula con juicios de lo correcto y lo incorrecto del bien y del mal. Podemos comprobar que no hay diferencias significativas entre el pensamiento oriental y el occidental.
Una reflexión ética, debe intentar no referenciarla a las normas jurídicas universales o locales, entendemos la ética como la bóveda por que discurre el comportamiento humano y como tal se sitúa en un plano superior a la norma emanada por el derecho e incluso a la propia cultura. Javier Arbizu en La ética del sistema financiero: un sistema de cumplimiento, BBVA, abril de 2016, nos recuerda la cita del libro de Marguerite Yourcenar, Memorias de Adriano, donde el anciano y enfermo emperador romano reconoce que “las leyes civiles no serán nunca lo suficientemente flexibles para adaptarse a la inmensa y fluida variedad de los hechos. Cambian menos rápidamente que las costumbres; peligrosas cuando quedan a la zaga de estas, lo son más aún cuando pretenden precederlas”.
Desde la posición ética se identificaran determinados deberes morales, entre los cuales se citan de deber de reparación y el de no dañar a otros, elementos que están en centro de la causa de un contrato de seguro, es como si el individuo asegurara un bien moral y así cumpliera con los principios de lo que es justo.
La distinción que hace John Rawls ( Rawls John, Teoría de la Justicia ,1978 México.FCE) representante de la ética política, entre lo justo y lo bueno que aún siendo complementarios, prima lo justo, pues  tiene su origen en la diferencia entre el hombre y el ciudadano. Si el hombre busca felicidad en su vida, el ciudadano como miembro de una comunidad política busca el valor supremo de la justicia. En cierto modo esta distinción nos ayuda a entender las  de  diferencias las normas emanadas por el derecho de los principios morales, estos últimos nos servirán para comprender como la conducta de las personas son en ocasiones  irracionales ( no prudenciales o hábiles en versión kantiana), lo que hace que al enfrentarse a un riesgo, el analista deba medir esta conducta  no racional.
La ética como disciplina, según Carlos Gómez citando a Hortal (1994), es la reflexión filosófica sobre la moralidad, sobre las diversas formas de moral vivida, mientras que la ética con minúscula es sinónimo de moral, o la moral vivida. 
Cada individuo, nos dice Fernando Quesada en la Aventura de la Moralidad, la ética como actividad reflexiva de la libertad lleva a asumir su propia vida en cuanto proyecto humano a realizar y por lo tanto a sus realización, su actividad moral es como un acuerdo contractual con uno mismo.
En cierto modo, nos aproximaremos al conflicto ético-asegurador desde  posiciones aristotélicas ( teleológica) y  kantianas ( deontológica), es decir nos interesa la virtud de los distintos agentes morales, las obligaciones y derechos morales. Virtud como la define Alfred Sonnenfeld ( Sonnenfeld Alfred, Liderazgo ético, la sabiduría de decidir bien, 2001, Ediciones Encuentro 2011) capacidad de actuar que está en condiciones de llegar a su plenitud humana, que es ética y no solo técnica y biológica , la virtud, continua Sonnenfeld, perfecciona al hombre en su totalidad y no solo bajo un aspecto sectorial. Por último la consideración de la virtud como conocimiento, visión platónica, nos será así mismo de utilidad para nuestro propósito. 
La visión de la ética de Paul Ricoeur en Ética y moral ( Ricoeur, P. Éthique et morale, Braga, Revista Portuguesa de Filosofía, XLVI (1990) pp 5-17, Trad de Carlos Gómez) nos parece de interés ser reproducida , así dice, que la ética queda definida por tres términos: tender a la vida buena, con y para todos, en instituciones justas. Los tres componentes de la definición son igualmente importantes.
En un lenguaje más coloquial podríamos hablar de virtud, como el ideal de una buena vida,  y con este enfoque es donde debemos analizar los conflictos ético-actuariales ,donde  desarrollo científico sin contraste ético puede producir ciertos desajustes temporales, solo así, pasando cada innovación  técnica por el cedazo ético  se podrá transitar con la  seguridad de la aportación al bien común y la búsqueda de la excelencia, que como dice Victoria Camps, esta expresión seria la interpretación contemporánea de la virtud ( areté en griego es excelencia de una cosa).
Sabiendo que necesitamos interpretar la ética en el riesgo, desde posiciones aristotélicas y kantianas, es más satisfactoria transitar por la primera que nos conduce a la felicidad mediante un esfuerzo permanente en la adquisición de la virtud, que la kantiana que entiende la ética como el cumplimiento del deber y la obediencia a los imperativos categóricos. Si somos capaces de determinar el  fín último  ( telos ) ,que nos habla Victoria Camps, sería posible construir los principios morales de la justicia que se ven materializados en las leyes.
Dice Hans Küng  la falta de voluntad ética impide que las leyes puedan subsistir, la ausencia de conciencia moral basada en principios éticos elementales hace que la lucha contra el fraude, la codicia, la corrupción y el egoísmo obtenga resultados débiles. De aquí la importancia de establecer no solo un marco moral sino también una acción moral positiva, donde además podamos  aunar las dos visiones de la ética del sociológo Max Weber (1919), la de convicción y la de la responsabilidad. Sea cual sea la posición ética que adoptemos, es oportuno recordar que esta trata de los asuntos humanos ( anthropina) y por el contraste con las ciencias del seguro, aun perteneciendo al campo de las sociales, no es un asunto carente de complejidad.
La filosofía ha tratado durante siglos determinar principios éticos universales y atemporales, este esfuerzo ha sido asumido por diferentes organizaciones internacionales como lo fue la proclamación de las Naciones Unidas de 1948 y tan solo unos años antes el Código de Nüremberg de 1946, que nació con el propósito de regular la investigación en humanos y para juzgar a los médicos nazis que experimentaron con seres humanos con fines biomédicos. De este código surge en conocido consentimiento voluntario del sujeto humano.
Por citar alguno de los últimos pronunciamientos hacemos referencia a la declaración Hacia una ética mundial de 1993, publicada por el Parlamento de las Religiones del Mundo en Chicago, que constituye la referencia a el Manifiesto para una ética económica global proclamada en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York de 6 de octubre de 2009. El documento redactado con el amparo de la Global Ethics Foundations contó con la participación de economistas, empresarios y expertos en éticas, como dice Hans Kung trata de aportar una visión fundamental de los que es legítimo y justo se fundamenta en principios y valores que desde tiempos inmemoriales han sido compartidos por todas las culturas y apoyados por la experiencia práctica común.
El Manifiesto aborda los principios fundamentales divididos en dos grupos, la humanidad y la reciprocidad .Se organiza en base a cuatro valores y normas básicas: Respeto a la vida, equidad y orden justo, veracidad y tolerancia, y colaboración e igualdad de derechos entre hombres y mujeres.
Estos principios rectores nos serán de mucha utilidad a lo largo del trabajo y contextualizarlos en el riesgo asegurable. Trataremos de recoger las reflexiones éticas de cada uno de ellos, y aportar el conocimiento necesario para abordar el debate acerca de si la tarificación de riesgos es una práctica discriminante y altera el principio de igualdad. Debemos poner de manifiesto que el principio de igualdad,  se encuentra ya enunciado desde la Biblia en el Génesis ( 4.000 -2.000 a.c.) cuando de que todos los hombres son iguales pues están hecho a imagen y semejanza de Dios y en nuestro mundo contemporáneo en la Declaración de los Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas de 1948, cuyo origen en opinión del filósofo Javier Gomá se atribuye al principio de supervivencia que en el fundamento de la ética pues solo después de la primera y segunda Guerra Mundial pudo nacer los derechos humanos. El filósofo Ángel Gabilondo nos dice, muy acertadamente, que todas las personas somos igualmente diferentes, esta sentencia nos será de utilidad para discernir acerca del conflicto  identidad vs igualad.
El análisis de los contenidos del Manifiesto  para una Ética Económica Global, en relación con los posibles conflictos que pueden surgir al determinar y medir el riesgo asegurable, lo realizaremos en cada elemento o principio ético que analizamos con detalle. Debatiremos si  se perfecciona o se está violentando la función social que se le asigna al seguro como transformador de la realidad desde el principio de solidaridad de los riesgos bajo el compromiso de preservar la dignidad humana, o incluso si necesitamos re-moralizar el contrato de seguro, habida cuenta de los debilitamientos éticos sucesivos de sus elementos más nucleares o por el contrario nos abandonamos a la nostalgia por la idealización de lo arcaico que diría Claude Lévi-Strauss.
Debemos siempre tener presente que no está resuelto el dilema universalidad vs  multiculturalidad de la sociedad de los valores éticos, aunque estos principios emanados por organismos internacionales marcan el camino a seguir, esto supone que hoy en día que la medida de un riesgo que  se realiza en un territorio determinado  llevará incorporada la impronta de una cultura concreta, lo que dificulta la gestión global de riesgos de diferentes territorios, en definitiva, cómo se compensan riesgos con perspectivas culturales distintas, la respuesta no es sencilla.
En nuestro propósito de explorar la conveniencia de  elaborar una reflexión ética aplicada a la medida del riesgo, del seguro y la gerencia de riesgos, deberemos crear un marco de definición del bien común y de excelencia. Esta será la tarea que abordaremos en los siguientes capítulos.


José Miguel Rodríguez-Pardo



Ensayo sobre ética aplicada a la medida del riesgo y seguro (1)

Ensayo sobre ética aplicada a la medida del riesgo y seguro, es un trabajo que aún siendo escrito en formato de libro convencional,  su borrador lo reproducimos  por capítulos en el blog bioéticayseguro, y compartir las reflexiones contenidas en el trabajo.

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Capítulo 1-Introducción

El libro pretende, a modo de ensayo, confrontar y aunar las prácticas cotidianas de la definición, medida y gestión de riesgos asegurables con los principios rectores de la ética dentro de la sociedad del siglo XXI. Del dialogo de ambas disciplinas, ética y técnica aseguradora, deben surgir criterios de comportamiento gerencial que cumplan con las expectativas morales que la sociedad requiere del seguro privado.
De manera deliberada, confrontaremos los principios éticos con las técnicas de medida del riesgo asegurable, evitando hacer referencias al derecho de manera recurrente. Como primera aproximación al seguro, tomaremos la definición de Soto Nieto, en Responsabilidad civil en el accidente, auto-responsabilidad objetiva de 1972, quien sostiene que el seguro se basa en postulados de amplia solidaridad compensatoria y dilución de una masa de riesgos, que no se obtiene en ninguna otra fórmula, y hace posible que la comunidad se solidarice ante el infortunio de uno de sus miembros. Los elementos de esta definición que analizaremos bajo la perspectiva ética serán preferentemente la solidaridad humana y comunidad de intereses.
 Dice el filósofo Ángel Gabilondo que la ética puede quedar en una evocación abstracta sino  va acompañada de derechos efectivos, en este sentido aunque el derecho nos va resolver   muchos de los conflictos que identificaremos en el trabajo, nos interesa situarnos en un plano superior, o tal vez mejor, en un plano interior personal, para poder entender mejor cómo interactúan los principios éticos con la definición y medida de contingencias asegurables y/o gerenciables. Viene al caso  recordar  la conocida frase del sofista  griego  Protágoras de Abdera: El hombre es la medida de todas las cosas, de las que son en cuanto que son, de las que no son en cuanto que no son.  Esta expresión Homo mensura –el hombre es la medida, escrita en el siglo V antes de Cristo, entendido hombre como individuo o en sentido colectivo (género humano), nos va servir de guía argumental a lo largo del trabajo.
No siempre encontraremos una respuesta indubitada a cada interrogante que nos vaya surgiendo en los diferentes capítulos, si así no fuera, apelamos a Lauren Beukes, Lauren Beukes, Babelia, El Pais, 30 enero de 2016,.escritora ( Johannesburgo ,1976)  cuando afirmó acerca de sus obras, planteo interrogantes morales para los que no tengo respuesta. Al menos trataremos de disponer de una brújula para el camino, donde tendremos que desprendernos de muchas de las certezas  y donde además en el entorno de crisis, cuya etimología es punto en el que se va a producir una transformación, hacen que la medida y su gestión del riesgo  sean  vulnerables. La filósofa Amelia Valcarcel en declaraciones al diario El Mundo ( Valcarcel, A. Los intelectuales y España, El Mundo 24-9-2016, página 4-5) , a la pregunta ¿ A qué peligros nos enfrentamos? Responde que nuestro mundo está amenazado por causas antrogénicas: El cambio climático, el agotamiento de los recursos, el no saber hacia dónde vamos, no poder calcular los riesgos ni que consecuencias traerá nuestra capacidad de innovación.
 El ciudadano necesita horizontes estables y predecibles.La sociedad de este inicio del tercer milenio, está  inmersa en un proceso de deshumanización originada  por la dependencia tecnológica y un exceso de la mercantilización en la toma de las decisiones personales,  con un riesgo de naufragio moral y ético. Y es por ello, por lo que sería aconsejable evolucionar hacia un cuerpo doctrinal de ética aplicada a la medida y gestión de los riesgos, donde los profesionales, académicos, reguladores y grupos de interés encuentren principios rectores con los que contrastar sus decisiones. La frontera entre la medida y gestión de un riesgo, y su juicio moral quedaría disuelta, y llamamos la atención de la emergencia de esta disolución o por lo menos contraste ético, en tanto que en la sociedad del inicio del Tercer Milenio está asentada la creencia que solo la técnica es el instrumento válido para entender la existencia del ser humano, superando incluso a la visión que aporta la ética con mayúsculas.
 Debemos  alinear el entendimiento del hombre que propone la técnica con los elementos nucleares de la ética que reconoce al ser humano como portador de valores propios. Antecedentes de ética aplicada, como es la bioética, la ética de los negocios o la ética del desarrollo, nos animan este empeño.
Este nuevo campo de estudio, tiene la singularidad  con respecto a otras aplicaciones de la ética, la de considerar a la persona como sujeto de riesgo o que tiene relación con un riesgo y  la comunidad de individuos como grupos de interés que mutualizan sus contingencias. La ética de los negocios y la bioética, contribuirán a su desarrollo y nos permitirá entender las nuevas periferias del riesgo, donde la persona asegurada se convierte en un agente individual y social de su propia contingencia, y aún más adopta la función de prosumidor,  que en términos filosóficos fortalece el aforismo griego “conócete a ti mismo” ( gnóthi seautón) , conocido en latín como Nosce te ipsum,  aquel que estaba escrito en el vestíbulo del templo de Apolo en Delfos.
Este ecosistema de contingencias, es donde emergen nuevos riesgos que tomarán el protagonismo en detrimento de los habituales que verán  disminuidos  su frecuencia considerablemente. En un mundo digital  no podemos aportar soluciones desde lo analógico, pues si en el año 2000, sólo una cuarta parte de la información mundial era digital. En 2007, más del 93% de la información mundial está ahora en formato digital y puede ser mucho más fácil de leer y analizar mediante herramientas computarizadas.  Y en 2013, más del 98%  ya era digital.
 Por ello, las variables, los modelos estadísticos-actuariales y la aproximación a la gerencia de riesgos requieren una forma distinta de aproximación técnica y empresarial. Desde los principios éticos podremos definir  con una mirada distinta el nuevo perímetro del riesgo ajustado a las nuevas realidades de las contingencias que queremos medir y eventualmente asegurar. Pongamos tan solo un ejemplo de los nuevos desafíos conjuntos en la medida del riesgo y la ética: la alteración genética, que cambiará la naturaleza humana, ¿es riesgo o certeza?, ¿generará desigualdad social, al tener acceso a ella solo las clases altas de la sociedad?
La magnitud del cambio, la define bien Thomas Schulz en un artículo publicado en el diario  El País ( 15-5-2016) titulado la tierra del mañana, quien dice que estamos ante una transformación social comparable con la industrialización del siglo XIX, la diferencia es que todo sucede mucho más deprisa, en el mismo sentido el Papa Francisco en su Encíclica Laudato Si, sostiene que la intensificación de los ritmos de la vida y de trabajo se llama “rapidación”, la dinámica de los sistemas complejos, la velocidad de las acciones humanas contrastan con la natural lentitud de la evolución biológica. La aceleración  de los flujos de información se conoce como  “economía acelerada” y donde el seguro pudiera haberse despojado de sus valores por la sumisión a los resultados de los modelos, mientras no se reconozca este fenómeno no se podrá actuar  sobre las reformas necesarias. La industria del seguro ha sido la última en incorporarse a este nuevo mundo digital, y tal es así una encuesta de 2014 realizada por Morgan Stanley y Boston Consulting Group concluyó que los consumidores interactuaron menos con los aseguradores que con cualquier otra industria
Es en este escenario de “rapidación” es donde necesitamos referencias éticas sólidas para transitar  hacia el aggiornamento de la nueva realidad de las contingencias del mundo contemporáneo, donde debemos dar por superado los dogmas del pasado, sabiendo que  como dice Chomsky: Hay gente cuya tarea es defender las verdades doctrinales de la sociedad. Podríamos llegar incluso a debatir si el analista del riesgo, como es el actuario, será una profesión que desaparecerá bien por la irrupción de algoritmos complejos automatizados o bien, porque los riesgos que trata de medir dejaran de existir, o la apuesta, tal vez, sería qué sucederá primero, es más ¿existirán los asegurados en este nuevo mundo?. Y es que como bien afirma Umberto Eco en su obra  Kant y el ornitorrinco, no hay manera de entender lo que se ve encuadrando la experiencia en un sistema categórico previo, porque los hechos vencen a las teorías.
El trabajo, no pretende establecer principios morales que deben ser cumplidos por los intervinientes en la medida, aseguramiento y gestión de un riesgo, al contrario, lo que proponemos en contrastar el pensamiento ético con las áreas de conocimiento que intervienen en el universo del riesgo. En toda ética aplicada, nos dice Norbert Bilbeny en su libro Ética ( Bilbeny N. Ética. Ed Ariel filosofía. Barcelona 2012), se pone de manifiesto el impacto de  los cambios culturales ( tecnología, ciencia, nuevos valores y derechos) sobre la ética en general y la necesidad de darles respuesta desde ella, que acrecienta, así, su sentido práctico.
La ética, aunque pueda ser inicialmente incómoda, no tiene la intención de hacer un ajuste de cuentas con las técnicas del seguro aplicadas, ni formular exhortaciones de verdades inmutables en un mundo donde los procesos de innovación, que siguen activos desde 1880 pero intensificando su velocidad, la ética necesita resaltar y no  sobresaltar  los  patrones morales de  elementos tan nucleares como el “interés asegurable”, donde el asegurado ha perdido en interés por la propiedad sobre los bienes. En cierto que contexto social,  puede tomar una deriva  de déficit ético, como el que se puso de manifiesto en la crisis financiera mundial de septiembre de 2008.
Nuestro propósito tan solo es dar a conocer esta nueva visión de aplicación de la ética a las ciencias del riesgo y del seguro, que hoy es marginal en la toma de decisiones, comenzar un camino iniciático por el que los  profesionales, los académicos y los ciudadanos,  incorpore el contraste ético al resultado cuantitativo de sus modelos, logrando una normalización social. Solo así se podrá servir a las sociedades morales pluralistas propias del siglo XXI  y donde el seguro privado contribuya  a lograr una sociedad más equitativa, digna y solidaria, de este modo  podremos considerar como tautología la ética y el seguro.


José Miguel Rodríguez-Pardo



jueves, 13 de julio de 2017

Los productos de seguros basados en el uso ( Used-base insurance -UBI)

Publicado en Objetivo Seguro 13-7-2017


Introducción
Dentro del conjunto de tecnologías que se conocen como disruptivas para la industria del seguro privado, los llamados seguros basados en el uso (UBI) empiezan a tomar una posición destacada en los procesos de innovación del seguro, donde la telemática ya es considerada como el subsector de Insurtech más maduro. Las entidades que apuestan por esta nueva forma de suscribir riesgos, sin duda alguna toman una posición de ventaja en la conocida dinámica 20/20, por la cual quienes adopten este tipo de tecnologías emergentes pueden ver incrementado su negocio un 20% y por el contrario aquellas que no apuesten por estos procesos de innovación podrían llegar a perder hasta un 20% de su actividad.
En un estudio reciente, febrero de 2016, realizado en los Estados Unidos acerca de las aspiraciones de Big Data en los modelos predictivos, considera que el mayor crecimiento en este tipo de tecnologías lo experimentan los Used-base insurance/ Telematics data con un crecimiento del 10%, y en los próximos dos años el crecimiento será del 40%, liderando en ambos casos el destino de las utilidades que se vislumbran para el uso del Big Data en el seguro.
Características comunes de los UBI´S.
Los seguros basados en el uso, utilizan dispositivos de IoT (internet de las cosas), que actúan como sensores que permiten generar conocimiento acerca de los riesgos objeto de cobertura y que permiten crear patrones de comportamiento del asegurado que se traducen en un proceso de tarificación individualizado del que no hay antecedentes en la industria.
Existen elementos en los UBI´S que le son propios:
-Se les conoce ya como seguros de caja negra, tanto por los dispositivos utilizados, la cantidad de datos manejados y el algoritmo actuarial aplicado, todo ello hace que el proceso de verificación y trazabilidad del modelo sea muy complejo de auditar cuando no imposible. Podemos afirmar que el riesgo de error en el algoritmo es difícilmente cuantificable.
- La mejoras en los procesos de suscripción son muy relevantes en comparación con el seguro tradicional.
-El nivel de fraude se reduce considerablemente al estar el riesgo constantemente monitorizado.
-El conocimiento que aporta el comportamiento del asegurado ante el riesgo al que está expuesto, permite una granularidad tal, que puede derivar en que determinados perfiles de riesgos no encuentren cobertura por el precio que puede suponer asegurar ese perfil de riesgo. La desmutualización de la prima se encuentra presente en estos productos.
-Por el contrario, los mejores perfiles de riesgos (primer decil del riesgo) pueden encontrar precios muy inferiores al que obtendría en el seguro tradicional. Esto significa que las entidades que no apuesten por este tipo de seguros cuando los lideres mercado empiecen a tomar posición entrarían en lo que se conoce como la espiral de la muerte de su negocio.
- En los mercados donde ya empiezan a asentarse estos productos, están evolucionando hacia modalidades más sofisticadas como son Pay on Demand o Pay  As They Need, esta tendencia puede derivar en disminuciones adicionales de la prima de riesgo para los mejores perfiles.
Pay As Yo Drive
En el seguro de autos es donde podemos encontrar los desarrollos más interesantes y prometedores. De hecho, una encuesta reciente en los Estados Unidos revela que entre el 30% y el 50% de los conductores americanos estarían dispuestos a suscribir este tipo de seguros, pero si nos fijamos en los Millennials el grupo de swing                ( dispuestos a cambiar) se elevaría al 60%-80%.
Porcentajes similares encontramos en Italia donde este producto ha alcanzado cuotas de mercados muy relevantes (17% de cuota y 6,5 millones de autos con el dispositivo integrado, datos al segundo trimestre de 2016).
Las estimaciones para todo el mercado mundial, realizada por la Consultora Ptolemus, indican que, en 2020, los seguros telemáticos serán 100 millones de pólizas y en 2030 ya alcanzarán una cuota de mercado del 50%.
En cuanto a los resultados, las ratios de siniestralidad de este tipo de carteras oscilan entre el +10% y -40%.
Pay As Yo Dwell
En el seguro de hogar, el producto Pagas Según Habitas, veremos como también se asienta en el mercado, según informe de McKinsey, en 2025 las casas inteligentes pueden reducir hasta un 43% las reclamaciones del seguro de hogar tradicional. Y es que la prevención del riesgo que proporciona el hogar conectado permitirá que haya menos filtraciones, robos, incendios….
Un dato que nos permite entender mejor la potencialidad del hogar conectado, si en 2008 en número de dispositivos conectados era de 2,8, en 2015 de 8,6, se estima que en 2022 será mayor a 500, según datos de junio de 2017 de Bank of America Merry Lynch.
Pay As Yo Live ( PAYL)
Los seguros de vida o de salud, bajo la consideración de Pagas Según Vives, suponen la tercera modalidad de los seguros basados en el uso.
Si tenemos en cuenta en la actualidad hay 1.800 millones de teléfonos inteligentes en el mundo y que por otra parte ya uno de cada diez norteamericanos lleva un rastreador de aptitud de uso deportivo, las posibilidades que aportan el uso de APP´S o Wearables para monitorizar una vida saludable, suponen una oportunidad real para  disminución de la morbilidad y/o mortalidad si el asegurado se compromete con las pautas de vida que le indique la aseguradora.
El desarrollo del producto está condicionado al desarrollo de las normas comunitarias dentro del plan 2012-2020 de m-Health y de e-Health, que deben proporcionar un marco jurídico y clínico para este tipo de dispositivos
El asegurado, conocido en este entorno como selftracker, perimitirá que la aseguradora establezca lo que se denomina como Customer Tryp.
Conclusión
Los seguros conocidos bajo la categoría de masa, van a evolucionar hacia modalidades de pago según el riesgo, la contingencia se verá monitorizada de manera continua y donde el asegurado adoptará un papel de agente activo mitigador del riesgo.
Podemos concluir que el seguro tradicional deja paso a estos productos englobados bajo el acrónimo UBI, lo que requiere no solo variar las técnicas de pricing, es alcance es mayor, es una forma diferente de gerencia del riesgo, donde el asegurador asumirá una  función de proveedor de servicios prevención.

José Miguel Rodríguez-Pardo




Lectura TFM´S UC3M Máster actuariales 2017 segundo llamamiento



Los trabajos fin de Máster en ciencias Actuariales y Financieras de la UC3M en segundo llamamiento han sido:

-Sistema predictivo de tablas de mortalidad mediante redes de neuronas y algoritmos genéticos.

-Modelización avanzada de la tendencia del riesgo de longevidad mediante la familia P-Splines ( empleando VBA y R).

-Modelos actuariales para la medida del riesgo del fenómeno climático de el Niño en Perú.

-Pricng Reaseguro XL: Riesgos de larga duración.

-La Hipoteca Inversa: Análisis teórico y modelo actuarial práctico.

-Contribuciones de QCRM (Quality Control of Risk Measures) y análisis de dependencia entre     LOB´S  al proceso de validación de las provisiones técnicas en no vida.

-Sistema de alerta temprana diaria en el riesgo de mercado,una aplicación de redes neuronales bajo Solvencia II.

-Decisiones de inversión en entidades aseguradoras de vida. Asset Allocation and Asset Liability Matching.

-Evolución del seguro Endowment,hacia la integración del seguro de amortización en un seguro diferido.

-Evolución de parámetros de riesgo de crédito ( PD, LGD,y EAD) dentro del Marco de BISII ( AIRB)

-Modelos econométricos y financieros para la estimación de la rentabilidad mínima histórica de la cartera pro-forma en productos PRIPS.

-Modelización estocástica de la rentabilidad de planes de aportación definida mediante métodos econométricos y cópulas.

-Modelos predictivos aplicados a la retención de carteras al seguro de comunidades.

-Metodologías de asignación de capital aplicadas a un modelo de capital económico para entidades de crédito en el contexto de Solvencia II.

-Modelos de tarificación de vida mediante la teoría de la credibilidad.

-Modelos avanzados  tarificación de flotas y técnicas de economía colaborativa.

-Modelos de reaseguro de vida aplicados a la optimización de capital en Solvencia II.

-Modelo predictivo de fuga en Seguros de  Vida.

-Modelos de aprendizaje de tratamiento personalizado con aplicaciones a los seguros sobre matlab.

-Solvencia II. Riesgo de suscripción no vida.

-Modelo predictivo sobre el comportamiento del cliente. Probabilidad de que un cliente necesite asistencia telefónica durante el proceso de contratación.

-Análisis de sensibilidad del BEL de siniestros basado en modelos Link Ratio ante cambios en la  estructura de la siniestralidad.

-Tarificación bayesiana y sistema bonus- malus. Aplicación práctica  al seguro de asistencia en viaje

-Análisis actuarial del sistema de pensiones de cuentas nocionales: Propuesta de implementación en Ecuador.

-Riesgo de derrumbe accidental en los seguros de comunidades y hogar sobre la base de estudio forense de derrumbes accidentales.

-Aplicación de una prima nivelada en seguros de salud para colectivos.

-Riesgo operacional en compañías de seguros.

-Riesgo de diabetes y modelización para seguros de capital y renta.

-El seguro de rentas agravadas: Propuesta de producto para el mercado español

-Instrumentos de asesoramiento financiero. Modelo de calculadora Robo-Advisor.


jueves, 6 de julio de 2017

Reflexiones éticas de la gerencia del riesgo


Publicado en Observatorio Gerencia de Riesgos  AGERS .Enero-Julio 2017

http://agers.es/wp-content/uploads/2017/07/REVISTA-AGERS-2017.pdf




Una acertada definición de gestión integral de riesgos, la aportó Meulbroek (ver Meulbroek L.,A Senior Manager´s Guide to integrated Risk Management, Journal and Finance 14, 56-70) quien la define como la identificación y evaluación de los riesgos colectivos que afectan al valor de una empresa y la aplicación de una estrategia interna para gestionar dichos riesgos. El arte del gestor será configurar un sistema de gestión ponderado entre arriesgar y no arriesgar.

Planteamos un primer debate ético, la gestión de riesgos nace como un compromiso de la empresa para garantizar la correcta administración a los intervinientes-grupos de interés- y la sociedad en general o por el contrario fue la sociedad quien exigió a la vista de la crisis financiera unos comportamientos prudenciales de acuerdo con criterios de buen administrador, lo que algunos autores denominan auto-regulación forzosa. Pero es más, como bien dice el filósofo y profesor de ética  Diego Garrocho la ética del negocio no debe entenderse o derivar en  el negocio de la ética.

Lo relevante es analizar, desde la visión ética, el escenario actual de la gestión de riesgos, donde ya está presente la transparencia, la modelización integral, mecanismos de supervisión y de administración leal. Los avances en las obligaciones que asumen las empresas en el marco de la ética empresarial son evidentes y los problemas de opacidad de los que era acusada la industria, particularmente las financieras han quedado atrás, pero debemos alertar de la tentación en la que pueden caer las empresas en considerar la gestión del riesgo en banca o en seguros como un mecanismo cuantitativo de optimización de la rentabilidad ajustada al capital.

 Debemos destacar que en cierta medida estamos perdiendo las referencias tradicionales que explicaban el riesgo, es como si estuviéramos en un escenario “calm before the storm”, donde todo nuestro conocimiento está sometido a revisión, y donde las nuevas realidades todavía hoy las ignoramos. En este escenario solo cabe entender que estamos en un entorno propicio a la innovación, recordamos a Schumpeter que la definía como el cambio de la función de producción que no es susceptible de ser descompuesto en infinitesimales.  Y cuando se pierden las referencias técnicas por el proceso de innovación, no confundamos con la mejora de procesos continua, las referencias éticas deben estar muy presentes en este tránsito tecnológico.

 La gestión ética del riesgo debe incardinarse tanto en la visión empresarial del negocio (valores corporativos), el marco legal/ regulador y no menos importante a las nuevas realidades que proceden de la llamada sociedad civil. En este último grupo de interés es donde el gerente de riesgos debe tener más sensibilidad para armonizar el marco ético de su actuación con el ecosistema social al que debe responder. En opinión de Amelia Valcárcel, en La Aventura de la Moralidad, en el horizonte progresista de la sociedad, está será igualitaria, participativa, ecológica, pacífica, libre y planificada, todas las vindicaciones del progresismo son asintóticas en el horizonte utópico. Recordemos que utopía tiene su origen etimológico en u-topía, el lugar que está fuera de lugar, el ningún sitio, y como bien dice el filósofo Javier Muguerza las utopías se “alejan de nosotros” a medida que queremos alcanzaras.

Entender la gerencia de riesgos con sustrato ético, nada tiene que ver con el proceso de búsqueda de beneficio empresarial sobre la base de los modelos y/o tecnología que podemos denominar determinismo de aplicación que tiene sus defensores, estos recuerdan a  Friedman cuando decía “Si puedes hacerlo ( aplicar la tecnología), debes hacerlo…porque si no, lo harán tus competidores” ( Friedman Thomas, 2005, The world is Flat.New York: Farrar,Status an Giroux.) El conflicto ético está presente en esta corriente de pensamiento que está muy extendida en la sociedad tecnológica del Siglo XXI.

Esta visión del negocio no es ajena a los escenarios de crisis global como el que hemos vivido desde 2008, el administrador o gerente de riesgo no debe pensar que el riesgo moral de sus actuaciones está asegurado el riesgo de “ to big to fail” por el cual el  Estado  interviene con ayudas al sistema, este riesgo moral pudiera ser no capturado por los sistemas de buen gobierno y de transparencia y supervisión.


La deontología de la gestión de riesgo debe corregir la visión ya
asentada en la gerencia empresarial de la primacía del dato y el modelo en las decisiones de negocio, que no son siempre prudenciales. En cierto modo este escenario nos recuerda al huerto de Acadamo de Platón cerca de Atenas, donde estableció la Academia filosófica y en el dintel de la puerta advertía: No entre quien no sepa geometría (hoy sería matemáticas).

 Esta primacía de lo cuantitativo debilita, cuando no ignora, el juicio crítico de la decisión donde el comportamiento ético- honorabilidad y profesionalidad- debe estar presente en la actividad cotidiana profesional del gerente de riesgos. Quizá sería oportuno recordar que Kant, desde la Cátedra de Metafísica de su ciudad natal de Königsberg, no les daba otra consiga a sus alumnos que la de sapere aude (atrévete a pensar por cuenta propia). En términos contemporáneos la podríamos asimilar a la exhortación habitual ya en las escuelas de negocios de los Estados Unidos: Just Stop and Think, esto es, se enseña la importancia de pararse a pensar.

Creemos que el fundamento ético de toda decisión relacionada con la gerencia de riesgos debe tomar una posición equivalente a la de las decisiones que proceden de la visión técnica del riesgo.


José Miguel Rodríguez-Pardo

jueves, 29 de junio de 2017

PANEL RIESGOS PERSONALES XXVIII CONGRESO AGERS JUNIO 2017



El resumen de la jornada se puede consultar en:

http://agers.es/wp-content/uploads/2017/06/Panel-C-Riesgos-Personales-Resumen.pdf


miércoles, 21 de junio de 2017

Aspectos éticos del tratamiento de los datos personales BIG DATA EN SEGUROS

REVISTA ACTUARIOS. Nº40 BIG DATA EN SEGUROS

http://actuarios.org/actuarios40/


Aspectos éticos del tratamiento de los datos personales
José Miguel Rodríguez-Pardo
Introducción
El profesor suizo de informática y ciencias sociales Dirk Helbing sostiene que los retos del presente siglo son la ecología, la transformación digital y la financiera. Si ponemos el foco en la transformación digital y recurriendo a Yuval Noah Harari en su libro Homo Deus, breve historia del porvenir (Editorial Debate, Barcelona, 2016), podemos interrogarnos si el humanismo ha muerto en favor del dataismo, donde los patrones repetitivos proporcionan el acierto perpetuo. Incluso, afirma el autor, que dado que el hombre es un algoritmo como ser vivo, nada impide que este persista indefinidamente.

Debemos plantearnos  si se están dando las condiciones para sustituir el concepto de riesgo por el dato, asignándole a este último un valor intrínseco. Esta deriva reduccionista hacia el número, solo puede ser ponderada con los postulados de la ética si queremos seguir situando en el centro de la medida a la persona, el homo mensura como decía Protágoras ( 480-410 a. de C.) .
 Nuestro propósito en este artículo, es  analizar un riesgo en este nuevo marco que proporciona el big data  bajo  el marco ético, es definitiva  cómo hacer justos los números, evitando caer en lo que ya conoce como el “datocentrismo” donde se ha instalado la creencia que todo está en el dato, el servidor y el modelo.
 La definición de dato, la encontramos en Davenport y Prusak (1999), quienes lo entienden como una representación simbólica (numérica, alfabética, algorítmica, etc…) de un atributo o variable cuantitativa o cualitativa. Los datos describen hechos empíricos, sucesos y entidades.  El término Big Data se debe a Roger Magoulas cuando en 2005, se encontró que tenía que procesar 50 terabytes de datos, cantidad que era mayor que la capacidad de una sola máquina, con lo que tuvo que distribuir los datos en diferentes ordenadores.
 Las cifras del volumen de información que manejamos, nos ratifican la relevancia del dato y las oportunidades que se presentan en la sociedad actual, según la consultora Deloitte, desde el comienzo de la humanidad hasta 2003 se generaron 2 exabytes de información. En 2011 se creó el mismo volumen en tan solo 2 días y en 2020 se tardará menos de 10 minutos.

Privacidad
El uso intensivo de datos del que se nutre la Inteligencia Artificial ( IA), propicia que al individuo que es activo en las redes sociales o dispositivos electrónicos se le pueda  establecer lo que se denomina como la huella digital o identidad digital. Este registro es el que utilizan los algoritmos para crear modelos que permiten encontrar determinados patrones de comportamiento, elaborar perfiles y hacer recomendaciones.  En el ámbito del sector asegurador la Inteligencia Artificial ( IA) posibilita, entre otras funcionalidades, reforzar las capacidades del pricing, de políticas de admisión de riesgos, o perfilar a los clientes según su potencial aseguramiento.
Categorizar a un individuo según su huella digital, requiere un debate ético además del propio técnico-jurídico que determinen las leyes de protección de datos, pues como dijo el fundador de Facebook, Mark Zuckerberg, en 2010, la privacidad había muerto.  Los interrogantes son diversos, citemos algunos de ellos en relación con el contrato de seguro privado.
-  El uso por parte del asegurador de datos aportados voluntariamente o no al mundo digital sin el consentimiento explícito del cliente.
-La oportunidad que significa para el potencial asegurado, monetizar el uso de sus datos que sin cuestionario previo de admisión de riesgo, permite perfilar su riesgo. Es decir, se deberían establecer mecanismos de recompensa al asegurado por el uso de sus datos que permiten crear precios mutuales de riesgos sobre un universo asegurable determinado.
- Los datos que se refieren a variables que se consideran discriminantes por la legislación y aquellas que pueden ser potencialmente discriminantes, como son las  que se conocen como de discriminación inconsciente.
-El derecho a la anonimicidad, por el cual aunque el algoritmo utilizando bases de datos anónimas sea  capaz  de identificar al individuo que está  detrás de esa etiqueta anónima.
- Y no dejemos de mencionar el llamado principio de proporcionalidad, por el cual el actuario debe ponderar los beneficios adicionales que significan incorporar el uso intensivo de variables y datos en los procesos de pricing. Para medir este criterio es aconsejable, valorar los cuatro elementos de este principio: Naturaleza, escalabilidad, complejidad y alternatividad.
- La capacidad de predicción que proporciona la IA, que algunos autores le llaman statistical learning, permite elaborar un conjunto de soluciones de seguros antes incluso de que el asegurado tenga conciencia de su aversión a una contingencia determinada.
- La modelización intensiva en variables y datos, nos permite adentramos en el pricing prescriptivo , donde el asegurado debe seguir una pautas determinadas para lograr un objetivo determinado en relación a la contingencia. El conflicto ético está presente, pues el asegurador asume la responsabilidad de determinar el escenario de riesgo adecuado al cliente y establecer las pautas de comportamiento mitigantes del riesgo que debe seguir y de qué forma predeterminada pueda escalar hacia este escenario de perfil idóneo de riesgo sobre el que se asegura la contingencia

El algoritmo
El debate ético del uso intensivo de datos, alcanza no solo al proceso de pricing del seguro, sino que los algoritmos de asesoramiento digitalizado pueden presentar diferencias en relación con el asesoramiento personalizado. El acceso al contenido del algoritmo supone un reto ético en la relación contractual del seguro, y es más debemos debatir sobre la responsabilidad del error en el algoritmo cuando se perfila a un cliente para suscribir o establecer el precio del seguro; de hecho ya se habla de seguros para la protección de errores en el resultado del algoritmo cuando detrás están las técnicas de inteligencia artificial.
El uso de algoritmos, en opinión de Cathy O´Neil autora del libro Weapons of Math Destruction ( Armas matemáticas de destrucción)  son criticables  por su opacidad. Iniciativas como el derecho a la explicación  de las decisiones que perjudican a un consumidor ( tomador de un seguro en nuestro  caso) tomadas por el algoritmo parece ser una vía prometedora para reestablecer las posiciones de equilibrio necesario en el contrato en relación con la simetría de información y no caer en ventaja actuarial. El profesor de derecho Frank Pasquale de la Universidad de Maryland, cree que el uso no equitativo de datos se puede corregir con leyes de protección de los consumidores.

La responsabilidad sobre los efectos del algoritmo, en determinados foros de reflexión sugieren además de  desarrollar productos de seguros coberturas que contemplen el riesgo de error del algoritmo,  la necesidad de elaborar  códigos deontológicos de los creadores de algoritmos, esta iniciativa  se viene ya proponiendo  desde los años 90 del siglo pasado , como es el caso de José Manuel García Carrasco en su artículo ¿ Es necesario un código ético en la informática?; es cierto que esta necesidad no se ha asentado suficientemente en los programas de enseñanza universitaria con la emergencia que requiere. Iniciativas como la de la Association for Computing Machinery en su documento Software Engineering Code of Ethics and Professional Practice  ( www.acm.org/about/se-code ) constituye una referencia a tener en cuenta para el ejercicio ético responsable en la programación de algoritmos.
También requiere reflexión ética el conjunto de interacciones de los individuos con los robots que va a requerir un ordenamiento jurídico y posicionamiento ético específico; la Comisión de Asuntos Jurídicos de la Comisión Europea ha empezado a tomar la iniciativa en su informe sobre normas de Derecho civil sobre robótica de 31 de mayo de 2016.
 Otro asunto que merece atención es la identificación de la responsabilidad en los vehículos autónomos, la industria del automóvil ha resuelto el conocido problema ético como "el dilema del tranvía", donde se dará prioridad a la protección de los pasajeros en relación con los peatones u ocupantes de vehículos terceros implicados en un accidente. Es interesante conocer la iniciativa de la Sociedad Japonesa de Ingenieros Mecánicos, que en 2016 realizó juicios simulados para comprender los temas legales que se derivan de accidentes en vehículos autónomos, donde los algoritmos de IA tienen mucho que ver en la posterior responsabilidad civil de los fabricantes.
La inequidad y cosificiación
Las consecuencias en el seguro de técnicas de big data , en los procesos de suscripción y pricing pueden hacer que determinados perfiles del riesgo queden sin cobertura bien por rechazo en la selección de riesgos o bien por la propuesta de precio excesivamente costosa al quedar minimizada por la eliminación de las subvenciones cruzadas de los riesgos en el proceso de de pool risk propio de un contrato de seguro.
Los modelos resultantes del uso de datos de la red, suponen en sí mismo un reto ético, pero además sus resultados contribuyen hacia la profundización hacia la cosificación del asegurado o reducción de la persona a un mero índice estadístico
Reflexión final
En el contexto actual de aproximación a la medida de las contingencias sobre la base de la hegemonía del algoritmo -dato y secuencia numérica-, podríamos pensar si la ciencia actuarial está abandonado su pertenencia al ámbito de las ciencias sociales y encuadrándose con mejor acomodo en las ciencias cuantitativas como pueden la estadística, matemática o la ingeniería informática. La metodología científica de observación de la realidad humana es distinta y en este caso nos interrogamos si la ciencia actuarial ha sido derrotada en su vertiente más solidaria de los postulados técnicos para la medida del riesgo en favor de la soberanía individual de lo que ya se conoce como "el hombre transparente" y donde la categoría mutual del precio del seguro queda muy debilitada.

Las consecuencias del fenómeno Big Data, en un sentido amplio, necesita un nuevo consenso social que redefina el seguro privado en un entorno social en el que prima la Agenda Ética. El comportamiento ético del consumidor dirigirá el cambio, las empresas competirán por conseguir la excelencia ética y los mercados deberán compatibilizar los resultados económicos-financieros a corto plazo con la consecución de beneficios sociales a largo plazo para el conjunto de la sociedad. La cuarta revolución industrial debe poner en el centro de sus postulados la citada Agenda Ética.

Big data en los seguros sobre personas

REVISTA ACTUARIOS. Nª40  BIG DATA EN SEGUROS

http://actuarios.org/actuarios40/

Big data en los seguros sobre personas
José Miguel Rodríguez-Pardo
Introducción
La industria del seguro de vida y/o salud todavía no se ha incorporado a los procesos de innovación tecnológica que ya se han consolidado en la mayoría de los sectores empresariales. Lo que se empieza a denominar como insurgencia financiera, empieza a tomar posiciones en la era digital en la banca, bien podría aplicarse al seguro y así podríamos acuñar la expresión insurgencia actuarial que vendría a alterar el área de confortabilidad del actuario  y ausencia de innovación en sus competencias y capacidades aplicadas al seguro de riesgos personales , situación que recuerda Carmen Laforet en su novela Nada (1944) decía en voz de su protagonista Andrea  ¡Cuántos días sin importancia!
La propia naturaleza de los contratos de seguros sobre las personas que requieren compromisos a largo plazo y ser un sector fuertemente regulado, podrían explicar también este retraso singular en la aplicación de las nuevas tecnologías en el diseño, asesoramiento, determinación del perfil del riesgo y pricing de los seguros de vida y salud. En las modalidades de seguros masa de daños  podemos contrastar  una cierta adaptación a los nuevos desafíos que supone la innovación tecnológica, de hecho los modelos actuariales  bajo el epígrafe sophisticaded pricing techcniques  se encuentran ya implantados.
Creemos que estamos en condiciones de afirmar es que esta generación será la última que suscriba el catálogo actual de productos asociados a la morbilidad y mortalidad humana, veremos cómo se consolidan las propuestas de Insurance as a Service ( IaaS) donde el seguro es un servicio prevención y protección de la salud o de la supervivencia.
Y todo ello antes de que nos adentremos en la cuarta revolución industrial, donde los modelos de inteligencia artificial puedan replicar las funcionalidades propias de los humanos, en este escenario las consecuencias sobre la salud y la supervivencia humana se antojan difíciles de pronosticar. Nick Bostrom, en su libro Superinteligencia, caminos, peligros y estrategia de 2014, cree que entre 2075 y 2090 las máquinas serán tan inteligentes como los seres humanos con un 90% de probabilidad.
A modo de ejemplo, la asistencia robótica aplicada a la salud se mejorará la calidad de vida de pacientes con evaluación permanente de las constantes vitales. Los conocidos como co-bots  ( robots aplicados a tareas laborales) suponen un reto en todos los aspectos  de la vida empresarial y cotidiana individual.

Big data y el análisis de la salud
El campo de la biomedicina es uno de los sectores donde mayores oportunidades se han identificado en el uso de Big Data. La secuenciación genética, aún siendo un proceso muy complejo, ya está disponible por 1.000 euros, y se estima que en cinco años el coste de la lectura del genoma de cada individuo se podrá hacer por tan 100 euros.
La generación de patrones genéticos personalizados permite determinar parámetros, sensores, tratamientos e incluso rutas de salud en estado asintomático adecuadas a las anomalías genéticas de cada individuo. Todo ello bien en forma presencial o de forma remota, ambos casos favorecerán   las estrategias de salud personalizadas.
 Se estima que en diez años la mayoría de las decisiones médicas se verán de algún modo automatizadas, si en la actualidad el diagnóstico médico se apoya en las llamadas unidades biológicas como la analítica, en la imagen o la anatomía patológica,  y se  empieza a incluir el perfil genético, veremos pronto cómo la decisión médica se complementará con la decisión clínica computarizada.
 De manera definitiva la medicina basada en la evidencia científica sustituirá a la medicina basada en la experiencia, conocida popularmente como el ojo clínico. Lo que se conoce con el acrónimo en inglés como RWD ( Real World Data) datos recogidos de pacientes fuera de ensayos clínicos,  o  RWE ( Real World Evidence) o datos de pacientes en el diagnóstico y tratamiento en condiciones de   vida real y no en ensayos clínicos, supone el sustrato  que permitirá aplicar  las técnicas de big data y que conllevará  una mejora en la salud de la población.
Cuando este proceso esté asentado en todas las historias clínicas informatizadas en atención primaria o especializada, con la receta electrónica y los servicios de laboratorio e imagen, una vez garantizada la anonimicidad y la construcción adecuada de los parámetros, estaremos en disposición de verificar si cumplen las seis  V del big data en salud:
-Tres generales a todo big data: volumen, variedad, velocidad.
-Tres propias de la salud: veracidad de los datos (libre de errores), variabilidad (la historia clínica no es homogénea y valor (toda la información debe estar agregada en un único repositorio de datos).
 Superados este test de las seis V, los algoritmos de IA se podrán utilizar en la toma de decisiones diarias clínicas y sub-clínicas.
Este escenario bien de sanidad pública o privada se complica aún más con las App de salud, que actuarán a modo de early warning y que   contribuirán a establecer patrones de reconocimiento del comportamiento y permitir "sacar" inteligencia para mejorar la vida de las personas.
No dejemos de mencionar a las potencialidades del ordenador de IBM  Watson que aplica analítica predictiva monitoreando de manera continua datos  y decisiones clínicas que hacen que las decisiones médicas sean cada vez más precisas y eficientes. En 2016, el profesor Satoru Miyano del Instituto de Ciencias Médicas de la Universidad de Tokio que trabaja en IA de Watson, su equipo fue capaz de diagnosticar en 10 minutos a un paciente de leucemia cuyo tratamiento con fármacos no daban los resultados esperados, el ordenador descubrió una mutación específica y permitió que el paciente se recuperara. Para alcanzar este logro, Watson ha recopilado 20 millones de artículos científicos, 15 millones de piezas de información de pacientes y datos de mutación de genes de cáncer.

 Su aplicación en el proceso de suscripción y gestión de siniestros de seguros sobre la vida humana, posibilitará mayor precisión en la medida del riesgo técnico en la toma de decisiones. El tratamiento de datos ayudará al suscriptor médico a la mejora y precisión del diagnóstico.
 Ahora bien, la automatización de decisiones en el ámbito del seguro puede  conllevar reducción de recursos humanos por la "robotización de decisiones técnicas", como ha sucedido en la firma japonesa Fukokui Mutual Life Insurance quien  ha sustituido a más de 30 trabajadores de oficina por la aplicación de  inteligencia artificial (AI) de  IBM Watson. Esta deriva puede extenderse al 40% de las empresas, al cambiar incluso el modelo de negocio por razón de las tecnologías aplicada.

Los planes de promoción de salud personalizados
En un contexto sanitario donde la medicina clínica o sanadora se amplíe a una medicina predictiva personalizada que incorpore el patrimonio genético individual, nos lleva a manejar un volumen de datos y variables que harán posible los llamados modelos prescriptivos, donde el actuario ya no valora el riesgo de morbilidad o mortalidad, sino que enfoca sus modelos hacia valorar qué debe hacer suceder para que el asegurado adopte patrones de vida saludable.
Cuando estos modelos se asienten en la comunidad actuarial y en los productos aseguradores, se deberán revisar los principios básicos de rigen la medida de la supervivencia, los criterios de suscripción de riesgos, la estratificación de riesgos.
El manejo intensivo de datos posibilita escalar hacia la personalización absoluta del riesgo de vida o salud, donde las condiciones del seguro serán singulares para asegurado. Siendo así, la cobertura del riesgo, no será el atributo principal del producto concebido como plan personalizado de salud, sino que lo relevante serán los llamados personal paths, hacia lo que ya conoce en algunos foros como el Nirvana de salud. Este es el ecosistema propio de Insurance as a Service ( IaaS)
La capacidad del fenómeno big data, permitirá que el individuo sea el principal mitigante de su riesgo de morbilidad, con la ayuda de un conjunto de servicios y tecnologías proporcionados por la salud pública y/o privada, donde encontrará recompensa por la adopción de estilos de vida saludable, que incluso en algún caso se materializarán en precios y coberturas preferentes.
Comentario final
Los modelos bioactuariales de naturaleza prescriptiva sostenidos sobre algoritmos de IA aplicados a la salud y la supervivencia humana, con el apoyo de la tecnología aplicada, nos lleva a la necesidad de repensar el propio modelo de negocio asegurador de riesgos personales, para lograr este propósito es necesario un consenso social sobre la tradicional visión de mutualización de riesgos.
El actuario para poder intervenir en esta insurgencia de la medida del riesgo debe de estar capacitado para poder ser miembro de una nueva comunidad de profesionales categorizados como el acrónimo inglés  STEM ( Ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas) sin abandonar el valor social del seguro y los postulados deontológicos propios del profesionalismo actuarial.


miércoles, 14 de junio de 2017

Lectura TFM´S UC3M Máster actuariales 2017 primer llamamiento







Los trabajos fin de Máster ( TFM´S) fueron leídos en el día de ayer y trataron los siguientes temas:



Valoración de marcas

Modelo de Gestión Integral del Riesgo Cibernético

Vehículos Autónomos: Análisis Metodológico y cálculo de la variación del valor de una cartera de autos.

El riesgo de modelo

Aplicación del cálculo de reservas al Seguro Agrario: Revisión de Métodos y nuevos desarrollos.

Modelización estocástica de la probabilidad de ruina para seguro no vida en el sector automovilístico, aplicando simulación de Montecarlo

Quantification of Model  Risk with Bootstrapping method.

martes, 30 de mayo de 2017

The Impact of Personalised Medicine and Genomics on the Insurance Industry



Interesante trabajo del IAA, disponible en http://www.actuaries.org/LIBRARY/Papers/HC_Personalised_Medicine_Paper_Final.pdf

JM R-P