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miércoles, 20 de abril de 2011

Jiroemon Kimura el hombre mas longevo del mundo.


19 de abril de 2011: Desde el 14 de abril de este año, el japonés Jiroemon Kimura, se convirtió en el hombre más viejo del mundo, al fallecer ese día el estadounidense Walter Breuning a los 114 años.

Según informó la agencia local Kyodo, “Kimura, residente en la provincia de Kioto, se convirtió el pasado 14 de abril en el más anciano del planeta”,al cumplir 114 años el 19 de abril.

Kimura, que pasa casi todo el tiempo en cama, tiene 14 nietos, 25 bisnietos y 11 tataranietos, y come siempre tres veces al día.

Kimura figura como el más anciano en la lista que elabora el Grupo de Investigación Gerontológica de Los Ángeles, Estados Unidos, mientras que el japonés Tanekichi Onishi es el segundo, con 111 años.

http://m24digital.com/2011/04/19/el-hombre-mas-viejo-del-mundo-cumple-114-anos-en-japon
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Los mayores registros de longevidad se situan sobre la edad de 115 años,conocemos que el límite biológico es de 120 años,pero superar la barrera la de los 115 años solo ha sido superada por pocas decenas de personas.

El nuevo registro de longevidad nos ratifica este aspecto y por ello aunque el número de centenarios se ha multiplicado por cinco en los últimos treinta años,no significa que se vaya a producir una "extensión" del límite de la vida humana.Este fenómeno se conoce como la comprensión de la longevidad por el cual sobre la edad modal de fallecimiento se producirá una concentración elevada de las edades de fallecimento.

Se ha calculado que en una sociedad en la que desaperecieran las principales causas de fallecimiento,estos se producirian en torno a la moda de edad 95 años con una distancia modal de 6 años.

José Miguel Rodríguez-Pardo.

sábado, 18 de diciembre de 2010

CONCLUSIONES DE LA REUNIÓN INTERNACIONAL DE EXPERTOS SOBRE DERECHO GENÓMICO

CONCLUSIONES DE LA REUNIÓN INTERNACIONAL
DE EXPERTOS SOBRE DERECHO GENÓMICO
Gonzalo MOCTEZUMA BARRAGÁN
En consideración a la relevancia que tienen los temas expuestos en esta
reunión internacional por expertos en la materia, se estimó conveniente
aprovechar este espacio para, en primer lugar, realizar un análisis y mencionar
las principales características de las diferentes legislaciones de los
países participantes, a efecto de determinar el estado del arte en que se
encuentra el llamado derecho genómico para posteriormente abordar el
tema del marco jurídico en nuestro país, y finalmente, considerar los
principios en que ha de sustentarse la regulación del genoma humano.
Las concordancias que se revelaron en este ejercicio académico respecto
del desarrollo de la normatividad en la materia entre las legislaciones
de Alemania, Argentina, Canadá, España y Estados Unidos de América,
radican principalmente en que todos estos países protegen la
información genómica y establecen su confidencialidad como uno de los
principios de mayor importancia. Por lo que se refiere a la clonación de
seres humanos con fines de reproducción, encontramos que en todos excepto
en Canadá, se encuentra prohibida.
Alemania y España se distinguen por contar con una legislación prolífica
que protege ampliamente al embrión, regulación previa al Proyecto
del Genoma Humano. La doctora en derecho Manuela Brewer, explicó
que la finalidad de tales normas en Alemania es proteger al ser humano
del abuso en el uso de tecnologías, abundó señalando que existen presiones
para autorizar la clonación terapéutica como sucedió en 2000, en
Gran Bretaña. En la actualidad, aclaró, únicamente se permite la investigación
en células básales cuando provengan de un feto muerto. Aitziber
Emaldi Ciron, catedrática española destacó que en materia de intervención
sobre el genoma humano, la legislación en su país distingue entre
la línea somática y la línea germinal, permitiéndose las intervenciones en
211
línea somática cuando están encaminadas a fines preventivos, diagnósticos
o terapéuticos, prohibiéndose cualquier modificación si es con fines
de mejoramiento o perfección, considerándolo como eugenesia. Asimismo,
se prohíben las intervenciones en línea germinal y la selección de
sexo, salvo cuando se trata de evitar enfermedades hereditarias graves
vinculadas al sexo y enfermedades dominantes ligadas al cromosoma
“Y”. La investigación en materia genética debe someterse a un comité
de bioética.
Argentina, de acuerdo con la presentación del doctor en derecho Salvador
Bergel, cuenta con un banco de datos genéticos creado en la época
de la dictadura, en correspondencia se emitió una ley de protección de
datos. Su legislación otorga libertad en la investigación siempre y cuando
no se trate de clonación y se orienta en favor del autocontrol en la materia.
Llamó la atención la exposición del doctor en derecho Tim Caulfield
de Canadá, al explicar que su país no tiene una regulación específica en
materia de clonación, ni en la mayoría de los aspectos relacionados con
el tema, en virtud de que no se ha logrado consenso entre la población.
En este país la secuencia genética humana es susceptible de patente y se
permite el ejercicio de acciones judiciales en caso de negligencia médica,
derivada de información genética diagnosticada inadecuadamente. Aclaró
que durante los últimos años el gobierno federal trabaja en la redacción
de leyes para prohibir la clonación. El expositor remarcó que en su país
se realizan un buen número de investigaciones y se generan constantemente
políticas públicas aparejadas a grandes debates.
Por lo que se refiere a México, destacó la participación de la maestra
Marcia Muñoz de Alba, quien planteó la necesidad de modificar el marco
jurídico nacional de manera integral respondiendo a los conceptos y principios
del genoma humano.
La Fundación Mexicana para la Salud promovió la creación, en 2000,
de la Comisión Nacional para el Genoma Humano, instancia encargada de
estimular la investigación en medicina genómica y el desarrollo de infraestructura
de punta, la cual debe coordinar las políticas y acciones de las
dependencias e instituciones educativas y de salud, relativas a la investigación,
desarrollo tecnológico, enseñanza, atención médica y, en general,
al conocimiento sobre el genoma humano. Además, ha de elaborar y
presentar a consideración del Presidente de la República las políticas nacionales
sobre la materia, los proyectos de reformas a las disposiciones
212 GONZALO MOCTEZUMA BARRAGÁN
legales y reglamentarias relacionadas, así como las recomendaciones y
los criterios que deben observarse en el estudio e investigación del genoma
humano.
Esta Comisión la preside el Secretario de Salud y están representados
el Consejo de Salubridad General, la Secretaría de Educación Pública, el
Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, así como los institutos nacionales
de salud y se invita a participar en ella al rector de la Universidad
Nacional Autónoma de México, al presidente de la Fundación Mexicana
para la Salud y a los presidentes de las academias Nacional de
Medicina, Mexicana de Cirugía y Mexicana de Pediatría.
La Comisión Nacional de Bioética, complementará sin duda los trabajos
de la del Genoma Humano, mediante la promoción de valores y principios
éticos para el ejercicio de la atención médica y de la investigación
en salud. Su presidente es el secretario de Salud y, además, están representados
en ella el Instituto Mexicano del Seguro Social, el Instituto de
Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado, la Comisión
Nacional de Arbitraje Médico, el Consejo de Salubridad General y
como invitados la Universidad Nacional Autónoma de México, del Instituto
Politécnico Nacional, del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología;
universidades de las entidades federativas y privadas.
Esta Comisión es la encargada de proponer una guía ética para la atención
médica y la investigación; fomentar el respeto de los principios éticos
en la actividad médica; opinar sobre los protocolos de investigación
en seres humanos, así como recomendar en general, los criterios que deberán
observarse en la reglamentación de la investigación en seres humanos.
Con el propósito de que México no quedara al margen del avance científico
y tecnológico que resultará del esclarecimiento del genoma humano,
tanto para aprovechar los potenciales beneficios, como para evitar los
riesgos inherentes a ese conocimiento, la Secretaría de Salud, la Universidad
Nacional Autónoma de México, el Consejo Nacional de Ciencia y
Tecnología y la Fundación Mexicana para la Salud, celebraron un convenio
para establecer conjuntamente un Centro de Medicina Genómica y
Molecular, que opere como núcleo impulsor de investigaciones, desarrollos
tecnológicos, formación de especialistas, servicios y, en general, de la
generación de conocimientos sobre el genoma humano y sus beneficios.
Al mencionar algunas de las características de la regulación en materia
del genoma humano, que tienen los países representados en esta Reunión
CONCLUSIONES DE LA REUNIÓN INTERNACIONAL 213
de Expertos, concluimos en que, en general, existe consenso en que a la
fecha se carece de una legislación integral que regule todos los aspectos
del genoma humano en forma adecuada, por ser éste un tema muy complejo
con importantes repercusiones no sólo en el tema de la salud, sino
en materias como el derecho penal, laboral, civil, de seguros y ambiental,
entre otros.
Con el Proyecto Genoma Humano la ciencia avanza a pasos agigantados,
uno de los principales cambios que van a producirse es el del paso
de la medicina preventiva a la medicina predictiva.
De este modo, surgen esperanzas respecto de alcanzar un mayor bienestar
de la humanidad, sin embargo, no debemos olvidar los dilemas de carácter
ético que esto trae aparejado y que habrá que resolver, a fin de evitar
violaciones a los derechos humanos, puesto que podría llegarse a la discriminación
de los individuos por sus características genéticas.
La norteamericana Evelyn Shuster, doctora en filosofía, nos mencionó
que a consecuencia del desciframiento del genoma humano existe el riesgo
de caer en el reduccionismo, al pensar que todas las respuestas respecto
del ser humano se pueden resolver desde el punto de vista genético;
en el determinismo, al afirmar que los aspectos de nuestra vida se determinan
por la información que está en nuestros genes y en la discriminación,
si la sociedad llega a estigmatizar a los individuos por sus tendencias
genéticas. El reto es evitar que esto suceda.
Coincidiendo con el enfoque que predomino durante la reunión, vemos
que el progreso científico, como parte esencial del progreso humano, ha
de ser también jurídico. Así el derecho genómico debe contemplar las
implicaciones bioéticas de la genética en beneficio del ser humano. En
los fundamentos legales deben interactuar la factibilidad técnica con la
libertad y responsabilidad humanas, toda vez que no todo lo que es técnicamente
posible debe ser forzosamente lícito.
Por ello consideramos esencial lo sostenido por la abogada Mónica
Bolis, representante de la Organización Panamericana de la Salud, en el
sentido de que la finalidad del marco jurídico del genoma humano debe
enfocarse a la regulación de la prevención, diagnóstico y tratamiento de
las enfermedades de origen genético, observándose una serie de principios
generales como lo son la protección a la inviolabilidad del ser humano
y de sus derechos, la confidencialidad de la información genómica,
la autonomía de la voluntad, la equidad al acceso de la tecnología en la
materia y la no comercialización del cuerpo humano.
214 GONZALO MOCTEZUMA BARRAGÁN
Así el Proyecto Genoma Humano nos da la oportunidad de avanzar y
profundizar en el universo de los derechos humanos, para analizarlos en
el contexto biomédico y aplicarlos en otros campos que trasciendan al de
la salud.
Los expertos reconocieron la trascendencia de la bioética, al ser la disciplina
que proporciona los principios éticos necesarios para resolver las
implicaciones del genoma y a repartir equitativamente sus beneficios,
evitando se lesionen la dignidad de la persona.
El conocimiento, a la vez que es fuente del progreso humano, crea
poder respecto de quien lo obtiene, sobre terceros, por lo que el acceso
universal al conocimiento científico y la protección de la información son
dos de los aspectos más importantes a considerar en la regulación de la
materia. La información genética debe ser protegida, con el fin de que
se utilice exclusivamente en beneficio de la humanidad y no para estigmatizarla.
En el eje de la discusión respecto del derecho genómico se encuentra
la dignidad del ser humano como principio fundamental y derecho humano
básico, Así lo hizo sentir George Annas, en su trabajo sobre el
diseño normativo del derecho genómico en Estados Unidos, enfatizando
que la importancia del genoma es la gente y estableciendo que los temas
por venir serán los éticos y los legales.

http://bvsde.per.paho.org/texcom/cd048390/conclusion.pdf

Nuevo test prenatal que detecta cualquier desorden genético del embrión

Las pruebas para determinar si un feto sufre algún tipo de anomalía genetica se podrían reducir a un simple análisis de sangre de la madre en el futuro. El profesor Dennis Lo, de la Universidad de Hong Kong ,está experimentando un nuevo test prenatal, simple y sin riesgo de aborto, que permitiría detectar prácticamente cualquier desorden genético del embrión. El diario británico The Times informaba en su edición de ayer de esta técnica, capaz de rastrear en la sangre de la madre trazos de posibles enfermedades del feto sin necesidad de utilizar sistemas más agresivos, como la amniocentesis.

La prueba, además de ser inocua, podría realizarse a partir de las ocho semanas de embarazo, siete semanas antes que los sistemas actuales de detección. Las mujeres tendrían así más tiempo para decidir, en caso de anomalías, si desean someterse a un aborto terapéutico.

La nueva técnica permitiría ampliar además el espectro de posibles enfermedades hereditarias que detectar, limitado ahora a las de alto riesgo. La amniocentesis implica la inserción de una aguja en el vientre de la madre, lo que provoca un aborto de cada 100 embarazos. El profesor Lo, que encabeza el equipo que desarrolla el sistema prenatal no invasivo de diagnosis (NIPD por sus siglas en inglés), asegura que el riesgo se eliminaría completamente. El método es seguro para el feto y. psicológicamente, más fácil de llevar para la madre.

LISTA EN CINCO AÑOS El NIPD analiza fragmentos del ADN del feto que aparecen en la sangre de la madre, según los detalles publicados por la revista Science Translational Medicine. Una vez separados del ADN de la madre, con ellos se pueden determinar las características geneticas del futuro bebé. De momento la prueba se halla en fase de experimentación, pero podría estar lista para un uso generalizado en un plazo de cinco años. Para entonces también, su astronómico precio actual de 150.000 euros se habría reducido a menos de 1.000. "El coste tiene que bajar y nosotros necesitamos hacerla en muchos más casos", afirma Lo.

Su equipo ha ensayado con una pareja en la que ambos sufren un tipo de anemia. Los resultados mostraron que el feto había heredado la mutación de uno de sus padres, pero no de los dos, por lo que puede resultar una criatura sana. Un test convencional llegó a idéntica conclusión. Los expertos se muestran esperanzados pero cautos, e insisten en que se necesita más investigación para que los tests sean una opción al alcance de todos.

http://www.doctorperu.com/articulo-1239-paso-adelante-para-detectar-anomalias-fetales-al-inicio-del-embarazo.php?utm_source=feedburner&utm_medium=email&utm_campaign=feed%3a+doctorperu+%28doctorperu.com+-+noticias+m%C3%A9dicas+y+avances+en+salud%29

domingo, 12 de septiembre de 2010

La supervivencia de los niños superprematuros no avanza

La supervivencia de los niños superprematuros no avanza
Sólo un 20% de los nacidos antes de las 24 semanas sale adelante y, generalmente, con graves discapacidades
El País, E. DE B. - Madrid - 23/04/2010
Los avances médicos parece que no son suficientes para sacar adelante a los niños que nacen antes de las 24 semanas de gestación. Una revisión de 232 casos hecho en Reino Unido, y que publica Archives of Disease in Childhood, muestra que los bebés de 22 y 23 semanas tenían la misma tasa de supervivencia en 1993 que en 2007: un 20%. La diferencia es que después de cuidados intensivos el fallecimiento ocurre a los cuatro días, y no en cuestión de horas. De los que no mueren, la mayoría sufre grandes discapacidades.
El trabajo lo han hecho médicos de Newcastle. Y mientras que los bebés de 24 semanas o más han aumentado grandemente sus esperanzas de llegar a adultos, los de menos de ese periodo no. "El coste no debe importarnos cuando tomamos una decisión al respecto, pero debemos tener en cuenta por lo que vamos a hacer pasar a esos niños, en el creciente número de intervenciones, con la esperanza de que sobrevivan", ha dicho Nicholas Embleton, neonatólogo del Royal Victory de Newcastle.
El asunto del límite para que un bebé sea viable no es sólo un reto médico. Tiene importancia porque también es un factor clave en las legislaciones sobre el aborto voluntario. La idea de que un bebé de un plazo de gestación no va a sobrevivir hasta cierta edad sirve para definir los plazos en los que se puede practicar la intervención. En Reino Unido se está debatiendo si bajar ese tiempo de 24 a 22 semanas, pero estudios como este parecen desaconsejarlo.
También en España, cuando se debatió la modificación de la despenalización del embarazo, se tuvo en cuenta este aspecto. Esa fue la causa de que el supuesto de interrupción del embarazo por grave riesgo para la salud de la madre o por malformaciones en el feto se dejara en 22 semanas, restringiendo la regulación anterior. La idea subyacente es que si se ha llegado a ese tiempo de gestación, lo que debe hacerse es provocar el parto (si la salud de la madre lo permite), e intentar sacar adelante al niño. De hecho, esa fue la recomendación de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia, que opinaba que a partir de la semana 22 se estaba eliminando un "feto viable".

http://www.aebioetica.org/breves0510.pdf

AEBI-Mayo 2010

domingo, 1 de noviembre de 2009

El SAS prevé el nacimiento de 4 bebés libres de enfermedad genética

La Junta de Andalucía espera que el año que viene nazcan cuatro bebés libres de la enfermedad genética de sus padres tras ser seleccionados mediante un diagnóstico genético preimplantatorio (DGP). El Hospital Virgen del Rocío de Sevilla es centro de referencia andaluz en esta técnica de fecundación in vitro, que permite seleccionar embriones libres de enfermedades hereditarias para que nazcan así bebés sanos.

El SAS suma 13 bebés nacidos sin tara genética desde que en 2006 se aprobó la Ley andaluza de Reproducción Humana Asistida que reguló esta técnica. Uno de estos 13 bebés nació no sólo libre de enfermedad genética sino también histocompatible (HLA) con su hermano enfermo, lo que permitió un trasplante de células madre

.http://www.diariodesevilla.es/article/sevilla/545789/sas/preve/nacimiento/bebes/libres/enfermedad/genetica.html

Actualizado 28.10.2009



domingo, 25 de octubre de 2009

Consiguen un embarazo en una pareja con Rh incompatible mediante la selección genética de embriones

El Instituto Europeo de Fertilidad y la empresa Sistemas Genómicos han conseguido el primer embarazo en España de una pareja con grupos sanguíneos incompatibles, mediante una selección genética de embriones que ha permitido gestar un feto con un RH negativo compatible con la madre


Este embarazo, que se encuentra en la decimocuarta semana de gestación, ha sido presentado hoy en rueda de prensa por el director médico del IEF, con sede en Madrid, Alfonso de la Fuente, y el director de la Unidad Genética Reproductiva de SG, situado en el Parque Tecnológico de Paterna (Valencia), Xavier Vendrell.

La pareja, madrileña, tuvo un primer hijo en 2006 con RH positivo pero tras este embarazo no se le administró a la madre la medicación habitual en estos casos y generó anticuerpos que, al volver a quedarse embarazada en 2008, destruyeron los glóbulos rojos del feto y, aunque se intentó resolver la anemia grave con una transfusión intrauterina, sufrió un aborto a las veinte semanas de gestación.

Si querían un nuevo embarazo existía un alto riesgo si era de manera espontánea, dado el alto grado de inmunización de la madre, y la única solución era aplicar la técnica de Diagnóstico Genético Preimplantacional (DGP) basada en la selección genética de embriones, lo que implicó el uso combinado de técnicas de reproducción asistida y de genética molecular.

La pareja, ambos médicos, se planteó la posibilidad de irse al extranjero para seguir el tratamiento, aunque finalmente la Unidad Genética Reproductiva de Sistemas Genómicos comenzó, a principios del pasado mes de mayo, a trabajar en un caso que finalmente ha tenido un coste económico cercano a los 8.000 euros.

Así, "se puso a punto, en linfocitos únicos aislados de la sangre de la pareja, la tecnología y las condiciones particulares que se utilizarían en el DGP para determinar el gen RHD en los embriones de esta pareja, factor al que la mujer está gravemente isoinmunizada", según los expertos.

Los estudios genéticos previos se completaron gracias a la inclusión de algunos familiares de la pareja, con el objetivo de identificar las regiones polimórficas cercanas al gen RHD propias de la pareja y, de esta manera, asegurar al máximo el éxito del tratamiento.

A mediados de junio finalizaron los estudios previos a la selección genética de embriones, lo que permitió a la pareja comenzar a principios de julio su ciclo de Fecundación In Vitro (FIV) en el Instituto Europeo de Fertilidad de Madrid y, a finales de agosto, se confirmó que la mujer estaba embarazada.

En el IEF se obtuvieron cuatro embriones, se biopsiaron una o dos células de cada uno de ellos y se trasladaron a Valencia el mismo día para su análisis y diagnóstico en el laboratorio de Sistemas Genómicos, que en solo 24 horas determinó que solo uno de los embriones era RH negativo y, por tanto, compatible con la madre.

Este único embrión fue el que se transfirió al útero materno, se implantó y se consiguió el embarazo.

Alfonso de la Fuente, miembro del comité ético de la Sociedad Española de Fertilidad, ha explicado que los embriones sobrantes con el RH positivo han sido congelados, y la pareja tiene un plazo de cinco años para decidir si quiere donarlos, ya que no pueden utilizarlos.

Por su parte, Vendrell ha señalado que a nivel mundial solo hay tres publicaciones científicas en las que se presentan casos similares; este primer caso en España será publicado en seis o siete semanas en una revista especializada.

http://www.diaridetarragona.com/panorama/035005/embarazo/pareja/rh/incompatible/mediante/seleccion/genetica/embriones/

viernes, 23 de octubre de 2009

Consiguen embarazo en pareja RH incompatible con selección genética embriones

adn » local» valenciaConsiguen embarazo en pareja RH incompatible con selección genética embriones
EFE
,Valencia | 01/10/2009 | Comenta | Votar
positivonegativo+ 0 - 0 | Imprimir.El Instituto Europeo de Fertilidad (IEF) y la empresa Sistemas Genómicos (SG) han conseguido el primer embarazo en España de una pareja con grupos sanguíneos incompatibles, mediante una selección genética de embriones que ha permitido gestar un feto con un RH negativo compatible con la madre.

Este embarazo, que se encuentra en la decimocuarta semana de gestación, ha sido presentado hoy en rueda de prensa por el director médico del IEF, con sede en Madrid, Alfonso de la Fuente, y el director de la Unidad Genética Reproductiva de SG, situado en el Parque Tecnológico de Paterna (Valencia), Xavier Vendrell.

La pareja, madrileña, tuvo un primer hijo en 2006 con RH positivo pero tras este embarazo no se le administró a la madre la medicación habitual en estos casos y generó anticuerpos que, al volver a quedarse embarazada en 2008, destruyeron los glóbulos rojos del feto y, aunque se intentó resolver la anemia grave con una transfusión intrauterina, sufrió un aborto a las veinte semanas de gestación.

Si querían un nuevo embarazo existía un alto riesgo si era de manera espontánea, dado el alto grado de inmunización de la madre, y la única solución era aplicar la técnica de Diagnóstico Genético Preimplantacional (DGP) basada en la selección genética de embriones, lo que implicó el uso combinado de técnicas de reproducción asistida y de genética molecular.

La pareja, ambos médicos, se planteó la posibilidad de irse al extranjero para seguir el tratamiento, aunque finalmente la Unidad Genética Reproductiva de Sistemas Genómicos comenzó, a principios del pasado mes de mayo, a trabajar en un caso que finalmente ha tenido un coste económico cercano a los 8.000 euros.

Así, "se puso a punto, en linfocitos únicos aislados de la sangre de la pareja, la tecnología y las condiciones particulares que se utilizarían en el DGP para determinar el factor RHD en los embriones de esta pareja, factor al que la mujer está gravemente isoinmunizada", según los expertos.

Los estudios genéticos previos se completaron gracias a la inclusión de algunos familiares de la pareja, con el objetivo de identificar las regiones polimórficas cercanas al gen RHD propias de la pareja y, de esta manera, asegurar al máximo el éxito del tratamiento.

A mediados de junio finalizaron los estudios previos a la selección genética de embriones, lo que permitió a la pareja comenzar a principios de julio su ciclo de Fecundación In Vitro (FIV) en el Instituto Europeo de Fertilidad de Madrid y, a finales de agosto, se confirmó que la mujer estaba embarazada.

En el IEF se obtuvieron cuatro embriones, se biopsiaron una o dos células de cada uno de ellos y se trasladaron a Valencia el mismo día para su análisis y diagnóstico en el laboratorio de Sistemas Genómicos, que en solo 24 horas determinó que solo uno de los embriones era RH negativo y, por tanto, compatible con la madre.

Este único embrión fue el que se transfirió al útero materno, se implantó y se consiguió el embarazo.

Alfonso de la Fuente, miembro del comité ético de la Sociedad Española de Fertilidad, ha explicado que los embriones sobrantes con el RH positivo han sido congelados y la pareja tiene un plazo de cinco años para decidir si quiere donarlos, ya que no pueden utilizarlos.

Por su parte, Vendrell ha señalado que a nivel mundial solo hay tres publicaciones científicas en las que se presentan casos similares; este primer caso en España será publicado en seis o siete semanas en una revista especializada.


http://www.adn.es/local/valencia/20091001/NWS-1488-RH-Consiguen-incompatible-embriones-seleccion.html

jueves, 13 de agosto de 2009

La APM cree que la objeción de conciencia es un derecho que debe potenciarse, más que restringirlo

El portavoz de la Asociación Profesional de la Magistratura, Antonio García, aseguró hoy que la objeción de conciencia, incluida la de los médicos en casos de aborto, es un derecho recogido en la Constitución que debería potenciarse, más que restringirse.

Europa Press

,MADRID |
positivonegativo+ 0 - 0 | Imprimir.García se pronunció así ante las declaraciones del ministro de Justicia, Francisco Caamaño, que en una entrevista con Europa Press rechazó la creación de un registro de médicos y sanitarios que quieran objetar a la futura Ley del Aborto por motivos éticos o morales subrayando que "no cabe la objeción de conciencia" en relación con este asunto porque conllevaría un acto de "desobediencia civil". Justicia precisó después que la Ley de Aborto no hablará de la objeción de conciencia, que no se prevé cambiar.

Según el dirigente de la APM, no deja de causar "cierta perplejidad" que Francisco Caamaño, "que se supone que es de izquierdas, que presume de progresista y que forma parte de un Gobierno que ha hecho una apuesta decidida y convencida por la extensión de derechos" ponga "en tela de juicio" la posibilidad de que un médico ejerza la objeción de conciencia ante un caso de aborto.

En declaraciones a Punto Radio recogidas por Europa Press, García explicó que en su opinión "la posibilidad de objetar no deja de ser más que una faceta del derecho a la libertad ideológica y de opinión, que está explícitamente recogida en la Constitución". En este sentido, añadió que "lo razonable es potenciar y no restringir".

El portavoz de la APM instó a diferenciar entre las "objeciones arbitrarias" y las "objeciones fundadas, en las que se pide a alguien que actúe contra su conciencia". Además, declaró que no se trata de "un debate de pro abortistas y contra abortistas, de médicos a favor y de médicos en contra" sino que se trata "lisa y llanamente" de un tema de respeto a las conciencias que todos han de asumir. "En una democracia la libertad de pensamiento, la libertad ideológica y la libertad de conciencia tiene que tener

http://www.adn.es/sociedad/20090813

el personal sanitario no puede negarse a practicar un aborto

PATRICIA MARTÍN
MADRID
El titular de Justicia, Francisco Caamaño, irritó ayer al colectivo médico al sugerir que el personal sanitario no puede negarse a practicar un aborto, derecho que el Tribunal Constitucional le otorgó hace más de 20 años. El ministerio matizó después las palabras del dirigente con una nota «aclaratoria» en la que explicaba que el ministro se refería, en una entrevista concedida a Europa Press, a la objeción de conciencia en general y a su necesidad de que sea regulada por las Cortes para evitar que pueda confundirse con la deso-bediencia civil.
Los periodistas que realizaron la entrevista aseguraron a este diario que, después de plantear al ministro varias cuestiones sobre la reforma de la ley de interrupción voluntaria del embarazo, le preguntaron literalmente: «Otro de los temas a debate es la creación de un registro de médicos objetores. ¿Qué le parece?». La respuesta del titular de Justicia (grabada por una cámara) fue la siguiente: «En nuestro país no hay más objeción de conciencia que aquella que está expresamente establecida en la Constitución o por el legislador en las Cortes generales. Todos estamos sometidos a la ley. Las ideas personales no pueden excusarnos del cumplimiento de la ley porque, si no, nos llevaría en muchísimos temas, en este y otros muchos, a la desobediencia civil».

SENTENCIA DEL SUPREMO / A continuación, Caamaño admite que «hay supuestos en los que debe haber objeción de conciencia», pero subraya que este derecho «debe expresamente ser regulado por el único órgano constitucional que puede regular los derechos fundamentales de los ciudadanos, que se llama Cortes generales. Allí donde no hay una ley que lo permita, estoy con el Tribunal Supremo y su sentencia en materia de Educación para la Ciudadanía».
El comunicado de Justicia, emitido horas después de que se difundiera la entrevista, incide en la misma idea de que el Parlamento debe regular la objeción de conciencia en términos generales. Sobre la reforma de la ley del aborto, el texto tan solo reseña que el anteproyecto no dice nada sobre ese tema y, por tanto, «el Gobierno no tiene la más mínima voluntad de alterar la situación actual». Es cierto que la norma no habla de la objeción, pero no cierra la puerta a la misma al establecer que el comité clínico que tiene que autorizar la intervención en algunos supuestos no puede estar integrado por «quienes se hayan manifestado contrarios a la práctica de la interrupción voluntaria del embarazo». En este sentido, el informe favorable a la ley elaborado por la comisión del Consejo General del Poder Judicial pero que después no fue aprobado aconseja que el Gobierno aclare esta frase y que se cree un registro de médicos objetores de conciencia.
La interpretación inicial de las palabras del ministro despertó el rechazo del colectivo sanitario. El presidente de la Organización Médica Colegial (OCM), Juan José Rodríguez Sendín, declaró a la misma agencia que el derecho a objetar se va a respetar «por las buenas o por las malas». Sendín recordó que esta facultad, al igual el mandato de «no matar, no intervenir en torturas y no delatar a los pacientes», forma parte de la medicina «desde hace más de 40 años».

LA REGULACIÓN / «Cuestionar algo que forma parte de la libertad ideológica de los médicos en lugar de facilitar las cosas no es el buen camino», añadió. La OMC recordó que otros países han incluido en la regulación del aborto la objeción de conciencia, y agregó que ha solicitado que se haga lo mismo en España «para evitar enfrentamientos». La Federación Internacional de Médicos Católicos también expresó su rechazo a la opinión manifestada por Caamaño.


http://www.elperiodico.com

martes, 11 de agosto de 2009

Unlocking The Key To Human Fertility

Article Date: 04 Aug 2009

Scientists at Leeds and Bradford have discovered a unique 'DNA signature' in human sperm, which may act as a key that unlocks an egg's fertility and triggers new life.

Drs David Miller and David Iles from the University of Leeds, in collaboration with Dr Martin Brinkworth at the University of Bradford, have found that sperm writes a DNA signature that can only be recognised by an egg from the same species. This enables fertilisation and may even explain how a species develops its own unique genetic identity.

Dr Iles says, "What we have discovered is a previously unrecognised DNA packaging 'signature' in mammalian sperm that may be essential for successful fertilisation of the egg and development of the embryo. We think it may also be ancient in origin."

Without the right 'key', successful fertilisation either cannot occur, or if it does, development will not proceed normally. Notably, disturbances in human sperm DNA packaging are known to cause male infertility and pregnancy failures.

This 'lock and key' mechanism has other profound implications. Not only does it explain why some otherwise healthy men produce sperm that is sterile, but it also explains how different species evolve and retain their own identity.

Says Dr Miller, "Up until now, Doctors have struggled to understand idiopathic male infertility. Our latest research offers a plausible explanation for why some sperm malfunction or fail to function correctly."

If the DNA carried by a sperm cell was unwound and stretched out, it would actually measure more than a metre in length. In order to fit all this DNA into the microscopic space within the head of the sperm cell, the DNA needs to be very tightly coiled, or packaged. The Leeds study showed that in human and mouse sperm, not all of the DNA is packaged in the same way. Whilst most of the paternal DNA is compressed in an extremely compact fashion, some is packaged less tightly.

"There is a definite pattern to the way DNA is packaged in sperm cells and we can see that this pattern is the same in unrelated fertile men. It is different in the sperm of infertile men. This implies that there is a significance to the packaging of DNA that has a direct relevance to male fertility," says Dr Iles.

Detailed analyses of the DNA in the 'open', less tightly packaged conformation, showed this DNA carries much of the information critical for activating genes essential for directing the development of the embryo. Further investigations showed the same conformation to exist in the sperm of several unrelated human donors and remarkably, highly similar packaging patterns to exist in the sperm of mice.

DNA regions in the 'open' conformation may therefore be more vulnerable to damaging toxins, such as those in cigarette smoke and certain anti-cancer drugs, than those that are tightly packaged. As Dr Brinkworth says, "this might mean that anything capable of causing genetic damage to sperm could have particular significance for the development of the embryo".

The findings also help explain why inter-species breeding is so rarely successful. Where the locks and keys of two species do not match, however similar their DNA is, no viable offspring can be born. Occasionally, for example, with horses and donkeys, offspring are produced - but because the sperm and egg signatures are incompatible, their development as embryos is abnormal and any offspring are almost always infertile.

The research team believes that the same mechanism must also have played a role during human evolution. In the ancient history of mankind, Neanderthals co-existed with modern humans over many thousands of years. Sexual encounters between these two closely related species cannot be ruled out, yet there is no evidence in our DNA of a legacy from such couplings. It is possible that if offspring were produced, they either did not survive long or if they did, they were unable to breed.

The research was funded by a grant from the BBSRC and the resulting paper, Endonuclease-sensitive regions of human spermatozoal chromatin are highly enriched in promoter and CTCF binding sequences is to be published in the forthcoming issue of Genome Research. It can be found online here.

The findings are the result of a collaborative study between Drs David Miller and David Iles in the Faculties of Medicine and Biological Sciences at the University Leeds, alongside Dr Martin Brinkworth of the Medical Biosciences Research Focus Group at the University of Bradford and partners in Germany and the United States.

Source:
Dr. David Iles
University of Leeds

http://www.medicalnewstoday.com

miércoles, 29 de julio de 2009

A propósito del proyecto de ley sobre regulación de la fertilidad: la fuerza del precedente constitucional

La eventual aprobación del proyecto de ley sobre información, orientación y prestaciones en materia de regulación de la fertilidad plantea dudas significativas en cuanto al valor que se quiere dar a los fallos del Tribunal Constitucional en nuestro ordenamiento jurídico. No parece que aquello que ha sido declarado inconstitucional y, por ende, ha sido expulsado de nuestro ordenamiento jurídico, pueda ser reintegrado a él por su mera aprobación legislativa; esto, menos aún cuando de derechos fundamentales se trata. Resumen ejecutivo de un nuevo ejemplar de Ideas & Propuestas.

http://bioet.blogspot.com

viernes, 24 de julio de 2009

The Lab Rat of the 21st Century

Interview by Alicia Cohn | posted 7/23/2009


Organ transplantation on the black market and interspecies animal-human embryos might sound like science fiction, but Paige Cunningham says they are the emerging bioethical challenges.

Closer to home, topics such as abortion and stem cell research regularly fill news headlines. Christianity Today spoke with the new executive director at the Center for Bioethics and Human Dignity about the overlap between science and ethics.

What new bioethical challenges are you considering?

We've been talking with people from India and Africa about issues like the black market in organ transplantation. Crossing animals and humans has been approved in the U.K. There is a shortage of human eggs, so they want to use animal eggs. The reality is that these bioethical issues are not just an American or a Western concern; they are significant frontline issues around the world.

We recently saw news that New York will begin paying women to donate eggs for research.

People who are outside evangelicalism share real concerns about the impact on women's health and the potential exploitation of women. It's an irony that a young, white, smart, beautiful Ivy League college student can get up to $50,000 to donate her eggs, but in New York State, the limit is $5,000. They're not really interested in the eggs for their genetic qualities. They just want eggs to create embryos. The issue shows real potential for exploitation of women who are trying to pay off a credit card bill or a mortgage. She'll get one-tenth of what the Ivy League woman gets, and she may risk serious impact on her health.

What are other bioethical issues Christians need to be better educated about?

Adult stem cell research, which is using stem cells from anything other than embryos, is very successful. There are people walking around today who are alive because they had an adult stem cell treatment, using their own stem cells. There are also other alternatives to produce embryonic stem cell lines that don't involve the destruction of an embryo: Altered Nuclear Transfer, which is still in active research, and IPS, Induced Pluripotent Stem cells. If Christians were going to pick one to be well informed on, stem cell research is probably the one I would encourage them to spend a little time with.

Should Christians focus their efforts on the courts or through legislation?

The real bioethics activity this year has been happening through the actions of the administration. As I looked at the new National Institutes of Health guidelines, my reaction was, "It could have been worse." They actually have an ethical component, and there is some effort to re-introduce ethical standards into scientific research. So it's not all bad, [although] it's horrendous that it's approving embryonic stem cell research, which destroys human embryos. A second area of administrative action has been the rights of conscience, particularly in the upcoming health care bill. There's a huge concern that doctors are not going to be able to practice ethical medicine—that they will either have to counsel or refer procedures that they consider immoral, such as abortion, or stop practicing. We have concerns that abortion will be considered part of normal "reproductive health services." So it's happening more this year in the legislative, executive arena rather than in the legal arena.

How can Christians reconcile our stance supporting life with our desire to help people who can benefit from stem-cell research?

As Christians, we know that the ends do not justify the means. If we have the good end of alleviating suffering, but it involves destroying tiny human beings, it's wrong. Researchers have gotten around this by saying, "These embryos are never going to be implanted into a womb, they're never going to grow into a human being, so they're not really human." The important thing to realize is whether the embryo is in a Petri dish or in a uterus, and whether it has been created by a cloning procedure or laboratory fertilization or in a womb, biologically there's no difference. Our question is: what is their destiny? Some have the destiny to be allowed to continue their development and grow, and others' destiny is just to be research material for scientists. The embryo has become the lab rat of the 21st century.

http://www.christianitytoday.com/ct/2009/

viernes, 17 de julio de 2009

El Comité de Bioética de Cataluña avala el aborto sin permiso paterno

El Comité de Bioética de Cataluña avaló ayer que las menores de entre 16 y 18 años puedan abortar sin el consentimiento de sus padres o tutores, tal y como prevé la reforma propuesta por el Gobierno, aunque recomienda que se les preste una atención personalizada para asegurarse de su madurez. El comité sostiene que no existe ninguna razón para considerar la interrupción del embarazo como una decisión «radicalmente diferente de otras decisiones médicas», por lo que se remite a la legislación vigente sobre la autonomía del paciente, que establece la plena capacidad de la persona de 16 años para tomar decisiones relativas a las actuaciones clínicas que le afectan.
Cuando la menor que quiera abortar sea considerada capaz, considera que debe gozar del derecho a la confidencialidad. No obstante, según el comité, cuando a criterio médico exista un peligro grave, el facultativo deberá entonces informar «obligatoriamente» de la situación a los padres y tutores.
El Defensor del Pueblo
El defensor del pueblo, Enrique Múgica, aseguró que le parece razonable que las menores entre 16 y 18 años se tengan que dirigir a sus padres para comunicarles su decisión de abortar. Múgica añadió que, si son los padres quienes tienen que dar la autorización para que sus hijos menores sean operados quirúrgicamente, es «lógico» que sea así también en la futura ley de interrupción del aborto.


http://www.lavozdegalicia.es/sociedad/2009/07/14/

domingo, 12 de julio de 2009

Call For Public Debates On Future Uses Of Stem Cells Lead By Bioethicists

Article Date: 04 Jul 2009


More than 40 scientists, bioethicists, lawyers and science journal editors are calling on their colleagues, policy makers and the public to begin developing guidelines for the research and reproductive use of stem cell-derived eggs and sperm, even though such use may be a decade or more away.

"Science has always moved faster than social debate or society's ability to grapple with these issues," says Debra Mathews, Ph.D., lead author of a paper published in the July issue of Cell Stem Cell and assistant director of science programs at the Johns Hopkins Berman Institute of Bioethics. The paper calls for all parties to begin engaging in open discussion and debates, and describes the need for informed social policy well in advance of the eventual use of eggs and sperm derived from pluripotent stem cells.

Mathews said stem cell researchers need to be better prepared to address public questions about uses of so-called pluripotent stem cell-derived gametes -- regardless of how realistic or soon those uses may be. Such uses would potentially include reproductive uses such as the creation of sperm and eggs for in vitro fertilization, embryo selection based on genetic profile, and the creation of embryos from the tissues of fetuses, children and the deceased.

The issues are too complex, and the stakes are too high, the authors suggest, for the public to be caught unaware by some new capability for using stem cell-derived gametes, and the research already is moving rapidly toward generation of sperm and eggs capable of making human embryos and potentially children.

"Because derived-gamete research will require the creation and destruction of human embryos, this line of research will be morally objectionable to those who imbue human embryos with full moral status, and those objections must be addressed," the authors state.

In their paper, the Johns Hopkins-led team described an analysis of the current state of pluripotent stem cell science and suggested a framework for the debates that need to take place.

There was consensus by the authors that policymakers should not restrict scientific inquiry solely because ethical or moral disagreement exists about the use of these cells. Instead, they offered recommendations for guidelines that would be the focus of social debate. Among them were that restrictions should be specific to those aspects of the technology that are deemed morally unacceptable in a given nation or state, and that specific consent should be required of tissue donors whose cells will be used to derive gametes for use in reproduction. This approach would rule out using for reproduction any tissue from fetuses, minors and the deceased. Consent, they said, need not be required in situations involving laboratory studies that produce no embryos.

The authors emphasized that significant oversight rules must be in place before any reproductive uses of gametes even begins, and early attempts to use gametes for these purposes should take place only as part of clinical research that follows the highest ethical standards.

Assuming that reproductive use of stem cell-derived gametes does occur, the health of women carrying the resulting fetuses, and of children born to them, should be monitored rigorously and tracked in long-term studies.

Pluripotent stem cell-derived gamete research brings together several of today's most contentious ethical issues, including the use of embryonic stem cells, the increasing ability to identify and understand risks associated with particular parts of the human genome, advanced reproductive technologies to treat infertility and interest in "human enhancement."

Mathews noted that pluripotent stem cell-derived gamete research already is producing significant advances in basic understanding of how eggs and sperm develop from germ cells, infertility, genetic diseases and some cancers.

Mathews said the most difficult scientific issue the study team faced was predicting how long it would take to get from a human stem cell to a set of gametes capable of successful test-tube fertilization, and how long, if ever, it would be until such gametes are used in clinical care. The group believes it will take at least a decade to develop derived human gametes and that clinical applications likely won't be available for several years beyond that.

Whatever the time frame, she said determining whether pluripotent stem cell-derived gametes can function reliably and normally is critical for both nonreproductive and reproductive purposes.

Scientists and the public also must prepare, Mathews noted, for the potential production of large numbers of human gametes that facilitate multigenerational laboratory studies of human genetics and disease.

"Although many welcome the prospects for disease prevention and health promotion that such research should facilitate, many others will find the treatment of human embryos in such blatantly manipulative ways to be ethically unacceptable," the authors said in their paper.

Other authors of the paper are Peter J. Donovan of the University of California, Irvine; John Harris of the University of Manchester; Robin Lovell-Badge of the MRC National Institute for Medical Research; Julian Savulescu of the University of Oxford; and Ruth Faden, director of the Johns Hopkins Berman Institute of Bioethics in Baltimore.

Source:
Christen Brownlee
Johns Hopkins Medical Institutions

http://www.medicalnewstoday.com

sábado, 11 de julio de 2009

Los médicos aspiran al 70% de éxito en las in vitro


Victoria Anna, en el centro, con los médicos que hicieron posible su nacimiento


PAU CORTINA - BARCELONA - 10/07/2009 08:00


"Dentro del mundo animal, los humanos somos los que peor nos reproducimos". La sentencia es contundente, pero pronunciada por el director del Departamento de Obstetricia, Ginecología y Reproducción del Institut Dexeus, Pedro N. Barri, cobró un tono aséptico, casi descriptivo. El doctor la soltó en el Auditorio Dexeus, donde ayer se conmemoraba el 25º aniversario de Victoria Anna, la primera persona que fue concebida gracias a la fecundación in vitro en España.

Quienes hicieron posible su nacimiento en 1984, el propio doctor Barri y la directora de I+D del Servicio de Medicina de la Reproducción, Anna Veiga, hicieron balance de los 25 años de aplicación de esta técnica de reproducción asistida en España y explicaron sus últimos avances, así como los retos que se les presentan.

A lo largo de este tiempo las técnicas de fecundación in vitro han mejorado sustancialmente, y actualmente ya aseguran el 40% de efectividad en las mujeres que se someten al tratamiento. Según explicó la doctora Veiga, este porcentaje se explica por la estandarización de las condiciones de cultivo de los embriones y por la mejora de los productos aplicados al estímulo de los ovarios. Aún así, se trabaja para alcanzar una fiabilidad del 70%.

Una práctica extendida
Pese a la ausencia de datos oficiales, se calcula que esta técnica reproductiva representa ya el 3% de los nacimientos en España, país que ocupa el tercer lugar europeo en tratamientos de fertilidad. Desde el Institut Dexeus, donde han nacido más de 8.000 niños mediante estas técnicas, los médicos que alumbraron la primera niña probeta explicaron que el principal objetivo ahora es reducir el número de embarazos múltiples. Mientras se buscó garantizar el embarazo insertando múltiples embriones, el número de gestaciones de gemelos o trillizos fue en aumento. Pero desde 2002 se viene optando por una mayor selección del embrión según su calidad y la edad del paciente, que aumenta las posibilidades de embarazo único (actualmente, el 78,8% de los casos).

La preservación de la fertilidad mediante la congelación de embriones es una de las novedades que ayer se presentaron y está pensada para pacientes oncológicas jóvenes. Las mujeres sanas que lo deseen también tienen acceso a esta práctica, lo que abrirá seguro un nuevo debate ético.



http://www.publico.es/ciencias/237804/medicos/aspiran/exito/in/vitro

LO ÚLTIMO: CONGELAR LOS OVARIOS

Se conocen como casos de fertilización social. Mujeres de altos vuelos que piden la extracción y congelación de un ovario para tener hijos cuando estén preparadas. Un recurso habitual para enfermas de cáncer sometidas a tratamientos como la quimioterapia o un transplante de médula ósea, que causan seguro la esterilidad. La congelación de ovarios va camino de convertirse en un fenómeno de conveniencia. Seis mujeres con idéntico perfil han recurrido a ella en el centro de infertilidad St Louis de Missouri: carrera profesional al alza y vida sentimental, a la baja. «Se sienten muy preocupadas por la marcha de su reloj biológico a la edad de 34 o 36 años. Están divorciadas o han roto con un novio y saben que no pueden plantearse tener niños hasta los 40 o 42 años», describió el director de la clínica, Sherman Silber, en la conferencia anual de la Sociedad Europea de Reproducción Humana y Embriología, celebrada en Amsterdam. La clínica cumplió los deseos de estas mujeres y las ayuda sin ánimo de lucro. Las enfermas de cáncer son tratadas gratuitamente. Las pacientes sociales tienen que cubrir parte de los gastos, unos 2.000 dólares (1.490 euros). / BEGOÑA PÉREZ

http://www.elmundo.es/suplementos/cronica/2009/716/1246744801.html

SERÁ LA PRIMERA NIÑA EN ESPAÑA CON DOS MADRES

Lluna, a punto de nacer, romperá el tópico de que «madre no hay más que una» y pasará a la Historia de la familia y de la ingeniería ginecológica. Tendrá dos mamás: Mónica, que ha puesto el útero, y Verónica, que ha aportado su óvulo para un embarazo con semen anónimo. Es el primer caso en España, el único país del mundo, junto a Holanda, que permite esta práctica. Lesbianas, casadas hace tres años, cuentan por qué lo han hecho

PACO REGO

Mónica y Verónica están de mudanza. Acaban de embalar con mimo la cuna y han guardado los jabones y los geles de Nenuco en dos amplios bolsos de mano. Sólo les falta plegar el carrito de paseo -«nos costó dar con el truco»- y llenar la maleta con la minúscula ropa, casi toda de vivos tonos rosa, que aguarda apilada en perfecto orden sobre la mesa de cristal del comedor.

-¿Habéis elegido ya el nombre?

-Se llamará Lluna..., como llaman a la Luna en valenciano.

Y dicho esto, la primeriza Mónica se levanta del sofá y se lleva las dos manos al vientre. Lo hace casi sin darse cuenta. Como guiada por un instinto que le puede. Lleva en sus entrañas a una niña de ocho meses y dos kilos y medio de peso. Un sueño. Y un proyecto de vida largamente meditado en pareja. «Yo tuve siempre presente, mucho antes de conocer a Vero, que quería ser madre...», dice Mónica con voz cansada. «Y mira, mi hora, por fin, ha llegado».

A sus 38 años, Mónica no se encuentra sola en el decisivo trance. A su lado, como una sombra, está Verónica, de 31, su esposa desde hace tres años, quien no le quita ojo mientras ella pasea despacio por el salón del coqueto dúplex que el matrimonio ha construido en lo alto de un edificio centenario situado a poca distancia de la Malvarosa, la playa valenciana donde las futuras madres lesbianas acostumbran a refugiarse en los atardeceres.

«Entre las dos hemos logrado crear algo muy nuestro, fruto de nuestro propios cuerpos», tercia Vero, «una hija en la que yo jamás había pensado y que desde hace nueve meses es la razón principal de nuestras vidas...».

Viéndolas de frente, cara a cara, escuchando sus razones vitales, nadie diría de primeras que estas dos valencianas -Mónica, vigilante jurado en paro; y Vero, empleada en una multinacional de componentes eléctricos- están a punto de hacer historia. Por primera vez en España dos mujeres se han unido para concebir un hijo: una pone el óvulo y la otra aporta el útero. El primero se insemina con el esperma anónimo obtenido de un banco de semen y el embrión resultante se transfiere a la matriz de la otra pareja, que llevará adelante la gestación y el parto. De la esencia de las dos nacerá Lluna. Un caso único que echará por tierra el ancestral dicho de que madre no hay más que una. La niña Lluna tendrá dos: una madre biológica y otra gestacional. Y según las previsiones el alumbramiento se producirá entre la última semana de julio y la primera de agosto.

-Estaré atenta al cambio de luna. Dicen que influye.

-¿En qué hospital dará a luz?

-Iré a un centro donde tú eliges la manera de parir. Lo que el cuerpo me pida. Llegada la hora, no me importaría parir con dolor.

DEMANDA CRECIENTE

Vero y Mónica son las pioneras, pero siguiendo su estela hay ya una decena de parejas de lesbianas casadas -seis de ellas embarazadas y las restantes en fase de estudio clínico- que ya han optado por seguir el método ROPA, acrónimo de Recepción de Óvulos de la Pareja, para convertirse en madres. Eso sí, siempre que la pareja esté dispuesta a pagar los 4.000 euros que cuesta el proceso. En realidad consiste en una fecundación in vitro de las muchas que se realizan a diario en las 155 clínicas de reproducción que hay repartidas por las 17 comunidades. Nada, pues, médicamente nuevo, aunque socialmente representa una revolución.

«Todavía no es un método muy conocido», señala la doctora Elena Pau, directora científica de Reproducción de la clínica Quirón de Valencia, responsable del milagro de Mónica y Vero, «pero a medida que las parejas en tratamiento lo vayan difundiendo, la técnica se extenderá. En Murcia tengo otra pareja de mujeres embarazada. Y estoy convencida de que este método, por sus ventajas, no tardará mucho en convertirse en una práctica habitual».

A un mes del parto, el recuerdo de los buenos y malos momentos vividos están presentes en cada palabra. El mayor sinsabor, dicen, se produjo cuando el matrimonio, pese a contar con todas las bendiciones legales (las dos mujeres se casaron en el Registro Civil de Valencia el 20 de enero de 2006) se enteraron de que una no podía donar sus óvulos a la otra porque tal posibilidad no está contemplada (tampoco prohibida) en la nueva ley de Reproducción Humana Asistida. «Los médicos a los que preguntamos no lo veían claro y al principio sólo recibimos negativas. Todas eran trabas. La ley nos discriminaba y los doctores se lavaban las manos», se lamenta Vero. Las razones de la pareja eran (y son) fáciles de comprender. Si, por ejemplo, un hombre puede dar su semen a su esposa, con el fin de fertilizar sus óvulos en laboratorio y crear así un hijo, ¿por qué una mujer no puede dar sus semillas a su pareja legal con igual propósito de procrear?

La polémica no ha hecho más que arrancar. «Es un absurdo que el Gobierno tendrá que corregir», considera la doctora Pau. La solicitud de transferencia de óvulos realizada por el matrimonio de lesbianas no ha caído en saco roto. De hecho, el pasado mes de diciembre la Comisión Nacional de Reproducción Asistida, un órgano consultivo dependiente del Ministerio de Sanidad, dio luz verde a la técnica ROPA «para evitar interpretaciones restrictivas» del derecho de las lesbianas a ser madres, después de que un comité de expertos avalara la donación de óvulos en parejas femeninas. Es más, la Comisión concluyó que en el caso de un matrimonio de lesbianas es «perfectamente legal» -aunque al legislador se le haya olvidado incluir la referencia- que una de las mujeres gestara el óvulo de la otra, tras ser éste fertilizado con esperma anónimo, de modo que hubiese una «madre biológica genética y una madre biológica gestante».

Las dos serán madres legales [Ley de Identidad de Género, artículo 7.3] y, como tales, quedará escrito en el Registro. Una aportará la herencia y la otra las sensaciones, los primeros ruidos, la alimentación... «La forma en la que una embarazada cuida a su bebé en la barriga va a repercutir de manera importante en la vida futura de esa criatura», explica la doctora Marisa López-Teijón, jefa de Reproducción Asistida del Instituto Marqués de Barcelona. «Incluso», añade, «ya se sospecha que la obesidad, por citar uno de los males de nuestro tiempo, depende en parte de cómo se alimente la madre gestante».

Fueron necesarios seis años de noviazgo y tres de matrimonio para que Vero madurara la idea de regalar sus óvulos a su esposa y así convertirse también en madre. «Tenía muchas dudas y además tampoco se sabía de otros casos. Hubo que hacerlo sin referencias, confiando a ciegas en nosotras mismas y en la ginecóloga Pau. Ella fue decisiva». Y Vero ya se lo cree. La utopía que nunca imaginó que llegaría a ser una real lleva por nombre Lluna y nacerá dentro de un mes. «No queríamos casarnos. Lo hicimos pensando en tener familia, para que nuestra hija o hijo viniera al mundo con todos los derechos de un ser humano en una sociedad democrática, y que nadie la señale el día de mañana».

Mónica, que no para de dar sorbos al vaso de agua, vuelve a levantarse del sofá, camina lentamente por el salón y enfila sus pasos hacia la mesa sobre la que ha dejado la ropa de Lluna junto a una canastilla de mimbre. «Esta faldita se la ha hecho mi madre», comenta Mónica. «Y esta toalla con capucha. Y este pantaloncito... Está inmensamente feliz, igual que la familia de Vero».

-¿Cómo le ha explicado lo del embarazo y que la niña va a tener dos madres?

-Mi madre, que tiene 75 años, no se lo creía. Me preguntaba: «¿Pero cómo vas a tener niños si vives con una mujer? ¿Qué es eso de que sois dos madres? ¿Cómo puede ser»?

-¿Y la respuesta?

-Se lo explicamos con dibujos mil veces. En el momento parecía que lo había entendido, pero al día siguiente estaba otra vez hecha un lío. Ahora ya no pregunta y se pasa el día haciendo baberos, camisetas, zapatitos...

El otro abuelo, Jaime, 65 años y padre de Vero, se encarga del seguimiento de la parte médica. «Quiere saber cómo tiene Mónica la tensión, si siente mareos, si se cansa, en fin, está día y noche pendiente de que no nos pase nada que nos altere».

El progresivo reconocimiento legal de la unión entre mujeres, equiparándola en la actualidad a la de cualquier otra familia, ha animado a que las parejas homo se decidan a tener hijos. La maternidad lesbiana, como la paternidad masculina, vive hoy los inicios de un particular homo baby boom gracias al método ROPA (sólo se aplica en España y Holanda) y a la inseminación artificial, la técnica más popular. En parte, porque desde 2006 las lesbianas pueden acudir en igualdad de condiciones a los hospitales públicos para someterse a una inseminación, previa inscripción en las listas de espera -entre dos y tres años de demora-, lo que sin embargo a menudo disuade a la mayoría de las parejas de mujeres, que optan por los ginecólogos particulares para tener hijos.

«Nosotras no descartamos tener más familia», suelta Mónica ilusionada. «Lo haríamos igual que ahora, por el mismo procedimiento». Vero, que está al quite, se sonríe. Lo tiene previsto, aunque cree que aún es pronto para planteárselo. «El próximo hijo lo tendría yo, con los óvulos de Mónica. Es una experiencia que cada vez me atrae más».

Las clínicas acreditan este instinto maternal. En palabras de la ginecóloga Elena Pau Espinosa, «son cada vez más las homosexuales casadas que se dirigen a las consultas en busca de la soñada maternidad. La última, un matrimonio de Barcelona, Eva y Carmen, que ya ha cumplido los tres años de unión. Se conocieron hace 14 años y tras el verano se someterán al mismo tratamiento que a punto está de convertir en madres biológicas a las valencianas. «Lo decidimos en primavera», dice Carmen, de 39 años, los mismos que su esposa. «Eva me dará sus óvulos y yo haré la gestación del embrión fertilizado con el esperma de un donante. Lo decidimos así porque a mí me hace mucha ilusión quedarme embarazada». Igual camino seguirán Josefa y Asunción, otro matrimonio de Murcia, la próxima semana.

PAPÁ NO EXISTE

Los cambios en la configuración de las nuevas parejas y las posibilidades de procrear, independientemente de la condición sexual, por diferentes métodos científicos, están modificando el mapa de la familia española, hasta hace muy poco tiempo de corte heterosexual. Lo que ahora se preguntan muchos es si un niño llega a alcanzar su desarrollo pleno, en el caso de los matrimonios de lesbianas, sin la figura masculina del padre. Alfredo Oliva, profesor de psicología evolutiva de la Universidad de Sevilla, aporta una interesante pista: «En general, no hay diferencias entre los niños de familias homoparentales y los de heterosexuales». La conclusión parte del estudio en 204 parejas españolas, que verá la luz en otoño y ha sido realizado en colaboración con las universidades del País Vasco y Cambridge.

«El niño que nazca, por ejemplo, en un matrimonio de lesbianas, crecerá sin mayores problemas si recibe el amparo y el amor necesarios», asegura Oliva. «La figura masculina, si la necesita, la encontrará en un tío, en el abuelo o en un amigo de la familia. Porque la clave de todo buen desarrollo se encuentra en la felicidad».

A Lluna, la pionera, la única en España con dos madres, el cariño no le va a faltar. «Cuando nazca nos iremos una temporada al campo», dice Vero mientras Mónica sigue haciendo las maletas.

http://www.elmundo.es/suplementos/cronica/2009/716/1246744801.html

sábado, 4 de julio de 2009

Engendrado, no hecho

viernes, 26 de junio de 2009
Robert Spaemann

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Recordamos el texto de Robert Spaemann, que cobra nueva actualidad. El ilustre filósofo alemán intervino en el Congreso Internacional "El embrión humano antes de la implantación. Aspectos científicos y consideraciones bioéticas", que se celebró en el Vaticano, con motivo de la XII Asamblea General de la Pontificia Academia para la Vida.

Gentileza Arvo.net y traducción del alemán: José María Barrio Maestre.

Robert Spaemann es profesor emérito de la Universidad de Munich. Además, ha sido profesor visitante en las Universidades de Río de Janeiro, Salzburgo, París (La Sorbona), Berlín, Hamburgo, Zurich o Moscú. También se le ha galardonado con diversas distinciones: doctor honoris causa por las Universidades de Friburgo (Suiza), Santiago de Chile, Universidad Católica de América y Universidad de Navarra. Ha recibido también la Medalla Tomás Moro (1982) y la Cruz del Mérito de Alemania (la clase, 1987). Asimismo, es "Officier de I"Ordre des palmes Academiques" (1988), miembro fundador de la Academia Europea de las Ciencias y de las Artes y miembro de la Academia Pontificia Pro Vita en Roma. Su obra está principalmente dedicada al ámbito de la filosofía práctica. Destacan sus escritos Crítica de las utopías políticas (1977, 1980), Ética: Cuestiones fundamentales (1987), Lo natural y lo racional: Ensayos de antropología (1987, 1989), Felicidad y benevolencia (1991) y Personas: Acerca de la distinción entre algo y alguien (1996, 2000).

Sumario

1. Manipulación ética.- 2. Terapia genética.- 3. Utilización de embriones humanos.- 4. ¿Personas contra la dignidad humana?

 

En la discusión sobre la clonación surgen argumentos y puntos de vista claramente enfrentados. Quizá sea el momento oportuno para poner algo de orden en este debate. La decisión del Parlamento británico de autorizar la producción de embriones en los primeros catorce días para la clonación reviste dos facetas éticas distintas. Ambas son dudosas por motivos diversos; no obstante, se recomienda una distinción estricta entre ellas. El primer aspecto se refiere a la clonación como algo que, por así decir, está más allá de cualquier intervención sobre el proceso embrionario, y por ello afecta a la identidad cualitativa de individuos futuros o ya existentes en la fase inicial de su desarrollo. El segundo aspecto concierne a la "utilización" de embriones humanos.

1. Manipulación ética

La naturaleza humana típica, al igual que toda naturaleza humana individual, tiene que ver con una cadena de casualidades. ¿Podría considerarse malo sustituir la casualidad por una planificación racional, como afirma el argumento en favor de la manipulación genética? ¿Como podríamos deplorar la posibilidad de optimizar la herencia humana según un plan debidamente organizado?

Lo realmente perverso se puede observar preferentemente en la visión de quienes encuentran en esa posibilidad algo especialmente bueno. En los tristemente célebres simposios Ciba, de los años sesenta, todo esto parecía aún un horizonte lejano, de suerte que quienes en ellos participaban se manifestaron de manera bastante imprudente- acerca de tales visiones. Según éstas, deberían fabricarse individuos inteligentes, adaptables a las condiciones de la vida moderna, así como a las necesidades de posibles viajes interplanetarios, inmunes a toda enfermedad, pero también individuos que sean genéticamente como "abejas obreras", naturalezas esclavas que, sintiéndose felices, prestan servicios considerados inferiores. La objeción de que ningún padre se prestaría a la cría de tales niños esclavos no se sostiene, pues si alguna vez esa identidad cualitativa de futuros individuos fuese planificable, tal planificación ya no se dejaría en manos de los padres, pese a que la profesora Judith Mackay, perteneciente a la Organización Mundial de la Salud, haya afirmado en Berlín: "Quien desee descendencia, podrá elegir sus futuros hijos con el color del pelo o el coeficiente intelectual que desee".

Una sociedad de gente puramente idéntica a Einstein o a Boris Becker, por poner algún ejemplo, es tan poco posible como una sociedad que a causa de la tradición o de la moda pudiera inclinarse preferentemente por producir una descendencia masculina o femenina. Como ya vio Huxley, sería inevitable una planificación económica de la biología humana. Sin embargo, en lo referente a la planificación social de índole global ya tenemos suficiente experiencia, a lo largo de medio siglo, con lo ocurrido en el ámbito económico con la subordinación a la competencia en los numerosos intercambios comerciales de los negocios diarios en el "mercado". Los países que se han prestado a ese gran experimento todavía necesitarán muchas décadas para recuperarse de sus consecuencias. Pueden hacerlo, y enmendar los daños, pero en lo relativo a las consecuencias que atañen a la planificación biológica humana no podrán hacerlo.

Hay que tener en cuenta, no obstante, que todavía faltan criterios para poder considerar que verdaderamente se ha avanzado sistemáticamente en las cuestiones acerca de la genética humana. ¿En qué consiste realmente un individuo ideal? ¿Qué es mejor: ser más inteligente, 9,..ser más feliz? ¿O más afectuoso, más creativo, más sobrio, más robusto o más sensible? Basta plantearse la cuestión para enseguida reconocerla absurda. Además, constituiría una insoportable soberbia por parte de la generación presente el querer dominar a la generación futura de tal forma que ésta se deba hasta en sus aspectos más esenciales a las caprichosas preferencias de sus antecesores. Lamentablemente, la realidad vuelve a sobrepasar, en este aspecto, nuestras más horribles predicciones. Entre tanto, la Human Fertilization and Embriology Authority, que vigila en Gran Bretaña el proceso de la fecundación in vitro, prepara la autorización oficial de la selección de bebés sordos nacidos de padres sordos, y la destrucción selectiva de los embriones sanos. La portavoz del Royal Institute for Deaf People aclaró, a este propósito: "En el caso de que una pareja con sordera se someta a un tratamiento in vitro y decida tener un hijo sordo, esta elección debe considerarse lícita y permisible. Nosotros apoyaríamos esta decisión". El despropósito no parece conocer límite. Naturalmente, cada quien debe algo de su herencia genética a la preferencia de sus padres. Pero esa preferencia no afecta directamente a representaciones detalladas acerca de las cualidades singulares de la descendencia. "No creáis que yo pensaba en vosotros cuando estaba con vuestra madre", ha dicho Gottfried Senn.

La acción socializadora sobre los hijos -la educación- presupone su existencia ya genéticamente determinada. Esa educación no puede programar el futuro según los deseos de los que viven en el presente. El futuro resulta de lo que los hombres venideros hagan con lo que reciban en herencia. Pretender prever esto de una vez, es decir, sustituir la educación por la programada selección del individuo desde su origen, como propone Sloterdijk, destruiría lo que nos une a nuestros hijos: la común naturaleza. "Engendrado, no hecho", dice el Credo de Nicea acerca del Hijo de Dios, lo que también es válido para el origen individual de todo hombre, incluso de aquellos que no creen en algo así como un Hijo de Dios.

Las objeciones específicas contra la clonación de seres humanos ya fueron formuladas hace mucho tiempo, y con mayor énfasis, por Hans Jonas. Los seres humanos tienen derecho a un futuro sin trabas, a un futuro abierto, de modo que no se les imponga tener a la vista un mellizo treinta o sesenta años mayor. Incluso si alguien intentara obviar las respectivas previsiones naturales viviría obsesionado ante la posibilidad de ese mellizo o trillizo. Además, las expectativas de un hombre son siempre el resultado de una feliz combinación de predisposiciones y de situaciones históricas. Y, por otro lado, teniendo en cuenta que las situaciones históricas singulares no se pueden reproducir, carece de sentido intentar lograr una identidad genética. El propósito de eliminar el factor tiempo pone de relieve lo que constituyen tales manipulaciones: una perversidad.

2. Terapia genética

Existe una forma única de manipulación genética que parece invulnerable a tales objeciones: las intervenciones terapéuticas en el proceso embrionario, a través de las cuales deberían ser eliminados los factores que predisponen a las diversas enfermedades. Aquí no se trata de conseguir algunas "mejoras" en el individuo, sino de eliminar los defectos ostensibles. Mas, ¿en qué consiste un defecto ostensible? ¿En una aberración del standard de "salud" según la Organización Mundial de la Salud, a saber, en un no alcanzar el estadio óptimo representado como la capacidad de rendimiento objetivo y de bienestar subjetivo bajo ciertas condiciones culturales dadas? Este concepto de salud corresponde aproximadamente a lo que los griegos entendieron por eudaimonía. En la Unión Soviética la disidencia era interpretada en categorías psiquiátricas. Los disidentes no estaban en armonía con la standard oficial y, por tanto, sufrían bajo la normalidad imperante. Lo curioso es que, por su desadaptación, parecía que "deseaban sufrir".

Los psicofármacos en que se apoyaba tal normalidad probablemente se habrían podido ahorrar a la larga por medio de intervenciones genéticas. Así, no se habría llegado al sufrimiento. Y, naturalmente, tampoco al "sufrimiento" al que se deben algunas de las más grandes obras de la poesía y de la música.

Aquí salud debería significar el mínimo normativo de capacidad de un organismo para sobrevivir de manera autónoma sin grandes dolores. Hay unas cuantas enfermedades y, tomando nuevamente la analogía del "mercado", encontramos aquí una ya antigua distorsión de aquél, en lugar de emplear las posibilidades que nos ofrece la medicina moderna para obviar la mencionada selección natural que produce la enfermedad. ¿Debería prohibirse esa deformación "mercantilista" que intenta una especie de compensación genética por medio de intervenciones terapéuticas? Apenas puede discutirse que la llamada terapia somática genética resulta en último término una variante de las intervenciones médicas tradicionales, teniendo en cuenta que con ellas podrían eliminarse casi con seguridad transformaciones no deseadas en la patología embrionaria del paciente.

No obstante, también en los citados casos deben excluirse las intervenciones en tal proceso, dado el estado actual de la cuestión, y ello precisamente porque los intentos de establecer una técnica de éxito reconocido inevitablemente conducirían a una "investigación utilizando embriones". Las células embrionarias fertilizadas para ese uso científico, al servicio exclusivo de la investigación de este tipo, podrían sin ese uso haber llegado a constituir nuevas vidas humanas.

3. Utilización de embriones humanos

Tropezamos ya aquí con el segundo aspecto de carácter ético contenido en la mencionada resolución del Parlamento británico: la clonación terapéutica. Desgraciadamente, esto constituye una falacia semántica. Lo que en este caso sucede con los embriones humanos no es terapia en modo alguno, sino todo lo contrario: esos embriones serán eliminados, muertos, y precisamente lo serán, al servicio de procedimientos científicos, los que claramente tienen vida, aquellos que quizá alguna vez habrían llegado en el futuro a contribuir a la aparición de una cifra indeterminada de seres humanos, a quienes se podría haber proporcionado una vida mejor, y tal eliminación se produce a pesar de que la ciencia ya está en el mejor camino para conseguir el mismo objetivo que pretenden los "exterminadores" pero a base de células madre extraídas de individuos adultos.

La objeción ética contra esa eliminación es clara: la resolución parlamentaria en cuestión constituye un ataque contra la dignidad humana que desde el punto de vista ético, resulta inadmisible por someter unos seres humanos a otros utilizándolos exclusivamente como medios al servicio de los intereses de aquellos otros. Contra esta objeción se intenta ratificar que los seres humanos no son tales en la fase te'lnprana de su existencia y, consecuentemente, carecen de la dignidad adscribible al ser humano. La resolución del Parlamento inglés no se basa tanto en esa tesis como en la opinión operante en la legislación británica de que la vida humana del embrión comienza con la denominada anidación, con la implantación del óvulo fecundado en el útero de la madre, catorce días después de la concepción. No voy a discutir aquí esta tesis, si bien la interpretación de quienes alertan de las imprevisibles consecuencias de tantos excesos puede parecer en Inglaterra algo exagerada, mientras que en Alemania se basan inequívocamente en tales tesis.

El caso es que el nuevo ministro nombrado en la República Federal Alemana, para colmo especialista en bioética, asume impasible las mencionadas consecuencias imprevisibles. Julian Nida-Rümelin cuestiona precisamente en un artículo publicado en Tagesspiegel, no sólo la dignidad humana, es decir, el carácter de fin en sí de los embriones antes de la anidación, sino incluso la de todos los seres humanos que "carecen de la capacidad de autoestima o de autoconciencia".

"La consideración de la dignidad humana -escribe- es apropiada cuando se cumplen ciertos supuestos, cuya carencia suprime la dignidad del ser humano, quedando éste incapaz de la autoestima. (u.) La autoestima de un embrión humano no puede sufrir daño alguno". Tampoco la de un niño de un año, ni la de los minusválidos, ni la de quienes duermen. Christian Geyer ha advertido ya en el Frankfurter Allgemeine Zeitung sobre la terrible magnitud de este sector de seres humanos al que Nida-Rümelin niega la dignidad humana. La cuestión sorprende aún más al advertir que precisamente Nida-Rümelin no ha renunciado todavía a su acerba crítica al consecuencialismo y, con ella, a determinadas ideas en torno a los deberes incondicionales, categóricos. Pero al igual que Peter Singer y Norbert Hoerster, no incluye entre los mencionados deberes el respeto a la dignidad del ser humano. Así, no tiene nada en contra del "uso" de embriones, aun en el caso de que desapruebe la clonación de seres humanos por otros motivos, similares a los que he citado anteriormente.

En los cenáculos filosóficos ha de poderse plantear cualquier monstruosidad. Aquí, la apelación a autoridades de pretendido prestigio en todo caso se permite como un argumento prima facie. Por el contrario, si un ministro de nuestro país se pronuncia en su primera contribución oficial al debate, después de su nombramiento, contra el primer artículo de la Ley Fundamental según la jurisprudencia vinculante del Tribunal Constitucional, y sin tener en cuenta para nada la validez de dicha interpretación, entonces existe un motivo importante de preocupación. En una jurisprudencia continuada ya desde hace dos décadas, el Tribunal Constitucional formula la siguiente proposición: "Donde hay vida humana corresponde atribuirle, consiguientemente, la respectiva dignidad humana; no es determinante que el portador sea consciente de dicha dignidad, ni que sea capaz o no de defenderla por sí mismo. Las capacidades potenciales que se han incorporado al ser humano desde el principio son suficientes para fundamentar tal dignidad humana" (Sentencias del BVG, vol. 39, 1, p. 41).

La mencionada sentencia enuncia exactamente lo contrario que lo formulado en la exposición del ministro. Pone de relieve una tradición jurídica congruente con esa sentencia, cuya no observancia contradice el principio fundamental de nuestra Constitución. En todo caso, Nida-Rümelin, al igual que Norbert Hoerster, a la vista de la tesis extremadamente pobre que proponen, dan pie para pensar que no consideran en absoluto el mandato de protección que el Tribunal Constitucional exige para los no nacidos.

El profesor de Filosofía Nida-Rümelin es muy dueño de tener por falsa o por "lírica constitucional" la propuesta del mencionado Tribunal. El derecho fundamental a la libertad de opinión incluye igualmente el de manifestar opiniones acerca de la Constitución y, felizmente, esto no se supedita a la esclavitud de lo políticamente correcto. No obstante, el titular de un cargo público no debería permitirse manifestaciones de carácter inconstitucional como las que hemos visto, sin consecuencias de ningún tipo. Tales manifestaciones llevan a temer lo peor en perjuicio del ordenamiento jurídico vigente y, además, amenazan la vida de miles de seres humanos a quienes, según los criterios ministeriales, no alcanza la protección de su dignidad y, por tanto, solamente constituyen objeto de aquella "consideración" que prescriben las leyes de protección de los animales para los cerdos antes de ser sacrificados. No nos engañemos: no pocos de nuestros contemporáneos han comenzado a pensar en esa dirección.

4. ¿Personas contra la dignidad humana?

Trasladémonos por un momento a la desenfadada anarquía del cenáculo filosófico donde sólo cuenta el argumento. Cabría pensar que tienen razón quienes, como Norbert Hoerster, propagan la idea de renunciar a los derechos humanos y sustituirlos por los derechos de las personas. Por tanto, persona sólo pueden considerarse aquellos seres humanos que satisfacen determinados criterios, por ejemplo, los que poseen la capacidad actual para la autoestima, de tal forma que su dignidad como persona sólo puede ser lesionada mediante acciones que realmente privan al individuo de la autoestima.

Nida-Rümelin entiende por tales no las acciones dirigidas contra la vida humana, sino el escaso "respeto a la forma individual de vida correspondiente, así como los valores, normas y convicciones fundamentales que le son debidos". Ese respeto sólo puede ser dispensado, como es natural, a seres que poseen tales convicciones. Sin embargo, lamentablemente, todo es falso en esta tesis. En primer término salta a la vista que existen seres humanos que son tratados de la forma más humillante y violados de muchas maneras sin que padezca su autoestima. La autoestima de los verdugos nazis del 20 de julio de 1944, presumiblemente sufrió más por su propia conducta represora que la autoestima de sus víctimas.

No obstante, no deseo insistir en el punto más débil del argumento de Nida-Rümelin. En su favor, renunciaré a hacerlo, y señalaré solamente aquellas acciones que puedan lesionar la dignidad humana y que están en claro contraste con la autoestima de la víctima. Según él, poseen la dignidad humana únicamente quienes son conscientes de ella y, en consecuencia, capaces de autoestima.

También en los círculos filosóficos existen los protocolos de la "carga de la prueba", o sea, las formas de repartir la obligación de fundamentar las tesis. La tesis de quienes desean sustituir los derechos humanos por el derecho de las personas negando el ser personal a gran ón general, no solamente europea, sino también la ética de la Humanidad. Su auténtico presupuesto estriba en afirmar que somos seres humanos y, por ende, acreedores de un reconocimiento de la consiguiente dignidad humana, pues los miembros normales de la familia humana poseen determinadas cualidades como la autoconciencia, la autoconsideración y otras análogas. De ahí se deriva que exclusivamente aquellos individuos poseedores de dichas propiedades tengan derecho a tal respeto o consideración.

Si esto fuera así, entonces serían dignas de aprecio las cualidades y situaciones que nosotros estimemos, y no las de los portadores, que a veces pueden encontrarse en tales circunstancias y a veces no. El representante más destacado de esa teoría empírica radical, Derek Parfit, sostiene que el individuo que despierta del sueño es una persona distinta de quien se duerme, pues precisamente al dormirse la persona cesa en su existencia. Esto, desde luego, es consecuente con dicha teoría, pero tal consecuencia contraintuitiva únicamente demuestra lo absurdo del supuesto.

Si somos conscientes de que tenemos hambre, el hambre realmente empieza no con el llegar a tener conciencia de ella, sino con el hambre misma que primeramente era inconsciente, y que después se convierte en hambre auténtica. Análogamente, todos nosotros decimos: "Yo fui concebido en tal fecha, y en tal otra nací después, en tal época y día". Y los hijos preguntan a su madre: "¿Qué pasaba mientras me llevabas dentro?" El pronombre personal "yo" se refiere no a un yo consciente, que en el claustro materno ninguno de nosotros tenía, sino a la vida incipiente del ser humano, que más tarde aprendería a decir "yo" y, a decir verdad, porque otros seres humanos le están diciendo "tú" antes de que pueda él mismo decir "yo". Aunque ese ser no aprendiera nunca a decir "yo" por alguna invalidez, le pertenece el título de hijo, hija, de hermano o hermana en una familia humana, y así, en la familia de la Humanidad, que constituye una comunidad de personas. Únicamente existe un criterio fiable respecto a la personalidad humana: la pertenencia biológica a la familia humana.

Parece complicado, pero basta con poseer la intuición de las personas corrientes para comprender lo que D. Wiggins escribe: "Persona es todo ser viviente que pertenece a una especie cuyos miembros típicos son seres inteligentes, dotados de razón y reflexión, y capacitados de una forma característica por su dotación física para considerarse a sí mismos, en diferentes momentos y lugares, como los únicos individuos pensantes que existen" (Sameness and Substance, Oxford, 1980).

Así las cosas, sobran las especulaciones escolásticas sobre el comienzo temporal de la personalidad. Tomás de Aquino creía en la activación divina, al tercer mes de ser concebido el ser humano, de un alma espiritual e inmortal que se extrae de su estado vegetativo. El Parlamento inglés cree que el feto es persona a los quince días de vida. Todas estas especulaciones devienen ociosas toda vez que el óvulo fecundado contiene el programa genético completo en su DNA. El comienzo de cada uno de nosotros es imprevisible. Es preciso que en el momento oportuno lo que es concebido por seres humanos se desarrolle autónomamente en una figura humana en crecimiento y que pueda contemplarse como "alguien", que no debe ser utilizado como "algo", por ejemplo como almacén de órganos de repuesto simplemente en favor de otros. Aunque ese "alguien" esté enfermo grave o incapacitado. Aun en el caso de aquellos experimentos de congelación que llevaron a cabo los nazis en los campos de concentración, como es sabido, a favor de otros enfermos.

Finalmente Nida-Rümelin quiere tranquilizarnos diciendo que se ha extendido el perverso argumento que predica, y que es válido porque la cuestión de los embriones está abierta, y si no lo hacemos nosotros, otros se beneficiarán de este lucrativo negocio. Tal argumento marca el final de toda ética. También en la naturaleza se produce la muerte violenta de seres humanos, y finalmente todos hemos de morir. ¿Pero nos está permitido, por ello, matar? Nadie es responsable de todo lo que sucede. Responsables somos, más bien, de lo que hacemos

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Bioética y aborto

Es evidente que, del mismo modo que no existe un acuerdo generalizado sobre los distintos aspectos éticos de la existencia del hombre, tampoco lo hay en lo relativo a la ética sobre biología humana. Algo tan elemental como la concepción, nacimiento, salud y muerte de la persona no encuentra un concierto total entre nosotros.

Hay una mayoría que admite el no matar pero, a la hora de la verdad, comienzan las excepciones que imposibilitan un arreglo en este tema entre las diversas visiones de la persona.

Tampoco hay conformidad en el asunto de la pena de muerte. Sin embargo, no deja de ser sorprendente que muchos contrarios a esta práctica sean partidarios del aborto. Quizá se explica con la idea de que nadie es dueño de la vida de otro —aunque sea un criminal condenado— pero no deja de ser contradictorio con la aceptación del aborto, que supone una especie de propiedad sobre otra vida absolutamente diferente a la de la madre gestante. No tiene mucho sentido aferrarse a la vieja idea de que mi cuerpo es mío, porque el embrión es otro ser distinto de la madre de modo científicamente claro.

Con ocasión del proyecto de nueva ley del aborto, se ha hablado mucho de lo que dice la ciencia sobre el comienzo y la viabilidad de una nueva vida humana. Se ha dicho que no se abortará después de la semana veintidós de embarazo, porque la ciencia explica que, a partir de ese momento, el feto es ya viable fuera de la madre. Y es cierto pero, ¿no lo es también que antes de ese tiempo es ya vida viable en el seno de la madre? ¿No es verdad que la mayoría de la comunidad científica considera que hay vida desde que se produce la unión del óvulo y el espermatozoide?

También es indiscutible que, en las dos últimas décadas, algunos han puesto en duda que el embrión sea, desde el primer momento de su concepción, un individuo de la especie humana. En este sentido, el debate ético —que no es una cuestión religiosa— se situaría ahí.

Algunos pensarían que el embrión inicial no es más que «un conjunto de células envueltas en la zona pelúcida». Sin embargo, muchos aseguran que, por una serie de datos embriológicos, se puede afirmar que desde la fecundación existe un individuo de la especie humana.

Lo justifican hablando de una novedad biológica, pues ahí está un ser biológicamente irrepetible, con una carga genética singular; una individualidad biológica, es decir, un todo compuesto de partes organizadas, con el genoma como centro organizador; una clara continuidad desde ese momento hasta la muerte, un individuo que se irá desarrollando de modo continuo; goza también de autonomía desde el principio al final, pues la información para dirigir sus procesos viene del mismo genoma; tiene la especificidad del homo sapiens desde el primer momento, observable en su cariotipo; posee una historicidad o biografía, en el sentido de que todo viviente es lo que ha sido hasta ese momento y lo que será después.

Como es obvio, lo citado en el párrafo anterior no es mi ciencia, sino que en este caso concreto pertenece al profesor Javier Vega.

Es cierto también que sería necesario responder a algunas posibles objeciones, pero no lo haré, y no porque no existan respuestas, sino por falta de conocimientos y de espacio. Sin embargo, una posible solución a algunas de esas objeciones (el embrión no es persona, no aparece hasta el día catorce el sistema nervioso central, etc.), la ofrecen también el doctor Vega: en la duda sincera de que aquello sea un embrión humano, debería ser respetado por la seriedad de lo que nos estamos jugando.

Del mismo modo que el Derecho Penal establece que in dubio pro reo, o en el Derecho Laboral se afirma que in dubio pro operario, aquí tendría sentido establecer: en la duda, hay que estar por el embrión. Eso es lo que ha hecho siempre la Iglesia Católica, respetar la vida; pero no es un tema católico ni de partido político, ni retrógrado ni progresista. Se trata de amar la vida naciente sin necesidad de ser insensible al dolor de algunas personas.

Pero tampoco se puede olvidar que, aparte de la muerte del nasciturus, queda el impacto psicológico y moral en la mujer, del que apenas se le advierte

viernes, 22 de mayo de 2009
Pablo Cabellos Llorente

Levante-Emv

Genetic And Chromosomal Abnormalities In Embryos Detected By New Test

Article Date: 01 Jul 2009

One-step screening for both genetic and chromosomal abnormalities has come a stage closer as scientists announced that an embryo test they have been developing has successfully screened cells taken from spare embryos that were known to have cystic fibrosis.

They told a news briefing at the 25th annual meeting of the European Society of Human Reproduction and Embryology in Amsterdam that, as a result, they would be able to offer clinical trials to couples seeking fertility treatment later this year.

The researchers based in the USA and the UK have been able to prove that the technique, known as genome-wide karyomapping, was capable of not only detecting diseases caused by a specific gene mutation, in this case cystic fibrosis, but that it was also capable of detecting aneuploidy (an abnormal number of any of the 23 pairs of chromosome) at the same time. This is the first time they have been able to demonstrate that the test can work in cells taken from embryos that have already been diagnosed with the cystic fibrosis gene mutation using conventional preimplantation genetic diagnosis (PGD).

Gary Harton, PGD scientific director of the Genetics & IVF Institute in Fairfax, Virginia (USA) told a news briefing: "Karyomapping is a universal method for analysing the inheritance of genetic defects in the preimplantation embryo without any prior patient or disease specific test development, which often delays patient treatment. For the first time, the inheritance of both single gene defects and chromosomal abnormalities can be detected simultaneously at the single cell level. Unlike other methods, this is achieved entirely by analysing the DNA sequence at over 300,000 locations genome-wide in parents and appropriate family members, often children already affected by a disease, and comparing their sequence with that inherited by the embryo. This can be achieved very rapidly using current microchip technology known as microarray."

With karyomapping it is not necessary to know the exact DNA mutation that is being sought; the scientists just need to take the relevant chunk of DNA from the parent that carries the mutation somewhere along its length, and if it matches a chunk of DNA from the embryo, then they know the embryo has inherited the mutation. As karyomapping involves analysing chromosomes, it also detects the existence of aneuploidy at the same time.

"The range of applications is broad and includes single gene defects, abnormal chromosome number, structural chromosome abnormalities and HLA [human leukocyte antigen] matching in 'saviour sibling' cases," said Mr Harton.

Karyomapping was developed by Professor Alan Handyside of the London Bridge Fertility Gynaecology and Genetics Centre in London (UK), and Mr Harton has been providing samples and DNA information in order to test the method and validate it for use in the clinic.

"The hope is that clinicians will be able to test embryos for specific genetic diseases and know that, with one test, they are transferring chromosomally normal embryos. This will be a step forward from current technology that is mostly limited to choosing one test or the other," explained Prof Handyside.

Karyomapping would also be quicker and cheaper. Currently, developing a PGD test for a single gene defect can take weeks or months, as scientists have to identify the exact patient or disease-specific genetic mutation first before screening for it, which is labour-intensive and costly. By contrast, karyomapping can be carried out without such extended pre-test development; at present, it takes about three days, but Mr Harton and his colleagues believe this could be reduced to 18-24 hours.

In this most recent stage of their research they examined cells from five embryos that had been donated for medical research by a couple who had received successful fertility treatment, including PGD for cystic fibrosis. The embryos had developed to the blastocyst stage, which is about five days after fertilisation. Conventional PGD had already identified which embryos were unaffected, affected or were carriers of the disease. Karyomapping of cells from the donated embryos confirmed these diagnoses, but, in addition, it was able to identify which parent carried the affected chunk of DNA. Karyomapping also revealed two aneuploidies in two embryos, which had not been detected by the earlier PGD.

Mr Harton said: "This demonstrates that karyomapping, following genome-wide analysis of a single cell biopsied from embryos at the blastocyst stage, can provide highly accurate analysis for cystic fibrosis, combined with the detection of chromosomal aneuploidy. Now that vitrification [an improved method of embryo freezing] has improved embryo survival after thawing, it should be possible to vitrify embryos at the blastocyst stage, either before or after biopsy, and analyse the embryos for virtually any genetic disease and screen for aneuploidy of all 23 pairs of chromosomes simultaneously. This approach could make PGD by karyomapping less expensive than conventional single disease PGD because fewer embryos will be biopsied, more embryos will be chromosomally normal following growth to the blastocyst stage, and there is no need to custom develop tests for each disease or couple interested in PGD."

Prof Handyside concluded: "These tests have helped us to learn everything we can before we start to treat actual patients. I am confident that we will be offering a clinical trial to patients using karyomapping some time this year."

Source:
Mary Rice
European Society for Human Reproduction and Embryology


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