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lunes, 2 de enero de 2012

El riesgo de longevidad en las personas centenarias . Impacto en las carteras de rentas vitalicias



Publico en la Revista de Gerencia de Riesgos y Seguros, en su número 111,de la Fundación Mapfre, un trabajo que analiza el riesgo de longevidad en las personas cententarias.

Reproduzco la parte del Editorial de la Revista que hace referencia al trabajo ,asi como la dirección electrónica su descarga


"En el primero de los tres estudios incluidos en este ejemplar presentamos las
reflexiones que, sobre los límites de la vida humana, los factores que influyen en la
longevidad y la esperanza de vida (ahora que ya somos más de siete mil millones de seres humanos). En él, su autor –profesor de la Universidad Carlos III de Madrid y profesional de reconocida trayectoria en el sector asegurador– analiza cuál puede ser el impacto de las personas centenarias en las carteras de rentas vitalicias".

http://www.mapfre.com/fundacion/html/revistas/gerencia/n111/estudio-1.html


José Miguel Rodríguez-Pardo del Castillo.

sábado, 19 de noviembre de 2011

FENOTIPO - LONGEVIDAD Y MODELOS BIOACTUARIALES

Para el análisis adecuado del riesgo de longevidad desde una visión bioactuarial es necesario conocer el fenotipo de una persona,esta técnica resulta dificil,primero debenos entender y conocer cuales son los genes que intervienen en la longevidad.

El artículo siguiente nos habla de este asunto con un planteamiento interesante.

José Miguel Rodríguez-Pardo.

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Que los que llegan a centenarios tienen menos predisposición genética al cáncer no es una afirmación tan obvia como parece. Decir que la longevidad está en los genes implica, de entrada, dar a la herencia genética un peso especial en el entramado complejo que forman los genes con sus relaciones entre sí y también con el entorno. Es tomar partido en el eterno debate sobre qué somos, lo que nacemos o aquello en lo que nos convertimos, lo que queremos o lo que tenemos que ser: si, en el fondo, hay quien está condenado a alcanzar la vejez extrema, y su corolario de casi inevitables demencia, enfermedad crónica, desmemoria y dependencia. Somos nuestro fenotipo, o sea, el resultado de nuestro genotipo y nuestro entorno. Pero igual que se sabe que es prácticamente imposible descifrar el fenotipo de uno que ha llegado a vivir 100 años -o, mejor, una, pues ser mujer es un factor genético innegablemente ligado a la longevidad -, también se puede colegir que un español que ha llegado a esa edad, lo que supone haber vivido en la era preantibiótica, una guerra y el hambre del siglo pasado, debe ser genéticamente especial.

"Un tercio de los que alcanzan los 100 años llegan libres de enfermedades cardiometabólicas", dice Alejandro Lucía, investigador de la Universidad Europea de Madrid que se pregunta en la revista Age, una de las más reputadas en estudios geriátricos internacionalmente, si los centenarios están genéticamente predispuestos a un menor riesgo de enfermedades. "Y la respuesta es sí". Lo dice después de haber desarrollado junto a Jonatan Ruiz, de la Universidad de Granada un sencillo modelo matemático que les ha permitido observar el efecto acumulativo de 62 variantes genéticas en 54 personas, la mayoría castellanas, la mayoría mujeres, de entre 100 y 108 años. Los 62 genes, estudiados en el Parque Tecnológico de Zamudio, llamados candidatos, están relacionados con enfermedades cardiometabólicas, cáncer o una longevidad extrema.
"Lo difícil es, claro, ver qué genes son los decisivos", dice Lucía. "Aunque encontramos indicios de que un alelo [el resultado en el cromosoma del cruce del gen del padre y de la madre] no funcional del gen GSTT1 puede estar asociado a una mayor longevidad, necesitamos más estudios para confirmarlo". Lucía y Ruiz creen que sería necesario para identificarlos un estudio longitudinal, a lo largo de toda la vida, de varios grupos de personas hasta que se mueran. "Y veríamos las variantes de los que sobreviven más", dicen los dos investigadores españoles, quienes, están convencidos de que aparte de la herencia genética la actividad física es muy importante para prevenir las enfermedades cardiovasculares.
El entorno, se entiende, no consiste solo en dónde se vive o con quien, en el campo o en la ciudad, en zonas donde respirar es imposible o bajo exposición directa a factores cancerígenos, sino también el llamado estilo de vida, lo que se come, lo que se mueve uno. "El ejercicio es tan importante como la nutrición, pero es muy difícil de medir", dice Lucía. "Hay más estudios epidemiológicos sobre dieta que sobre actividad física bien cuantificada".
Las conclusiones de su investigación coinciden, o refuerzan y son reforzadas, por un reciente artículo de Nature en el que se demuestra que ciertos cambios epigenéticos (que no implican cambios en la secuencia del ADN) asociados a la longevidad que se producen en los padres se transmiten a la descendencia. Es decir, que si se adquieren esos cambios a lo largo de la vida en las células germinales (óvulos y espermatozoides), ese incremento en la longevidad se transmite a los hijos.

**Publicado en "EL PAIS"

http://noticiadesalud.blogspot.com/2011/11

domingo, 6 de noviembre de 2011

Antiaging: borrar las huellas de la edad y vivir ocho años más con una salud de hierro


Nunca es tarde para empezar a cuidarse. Si bien, resulta cierto que cuanto antes, mejor. Pero, suele suceder que las personas sólo toman conciencia del paso del tiempo en la mitad de su vida, hacia los 40, cuando empiezan a «sentirse mayores». Así lo afirmaban recientemente en el X Congreso de la Sociedad de Medicina Antienvejecimiento y Longevidad (Semal), donde además se dieron pequeñas pinceladas de cómo conseguir ocho años de vida extra. La «receta mágica» parece sencilla: una buena dieta, sana y equlibrada, y ejercicio físico rutinario. Pero, ¿debería ser la misma para todos? La respuesta de los expertos es contundente: no. Para poder aplicar esta fórmula, que ha permitido a algunas razas y tribus distinguirse como centenarios, hay que emplear los avances de la Medicina, algunos todavía en fase de estudio, pero con resultados esperanzadores.

¿Nuevas herramientas?
Esta semana publica «Nature» uno de los últimos trabajos sobre cómo borrar a través de los genes el rastro de los años. De momento, el equipo de la Clínica Mayo de Rochester (EE UU) lo ha logrado sólo en ratones de forma controlada en el laboratorio, pero ha conseguido que éstos recuperen una movilidad y una agilidad muscular propia de una edad más joven. Para ello ha diseñado un compuesto que actúa sobre la senescencia celular –destinada a frenar las disfunciones metabólicas– enfocado en el biomarcador del envejecimiento denominado p16Ink4a.
Con esto, el equipo de Darren J. Baker sostiene que podría intervenir en el organismo humano no sólo para vivir más sino con más salud. Hay que tener en cuenta además que, como este trabajo, hay muchos que comparten la misma meta. Basta con mencionar unas investigaciones recientes que cuestionan lo que se había establecido como un camino seguro contra los efectos de la edad: las sirtuinas.
Hasta ahora se creía, y algunos así lo sostienen todavía, que estas proteínas contenían la llave de la eterna juventud. Esto se debía a que cuando había una superprodución en el organismo de esta proteína era capaz de extender la vida hasta un 50 por ciento. Sin embargo, en un trabajo reciente del «Nature», expertos del University College de Londres concluían que no existía una conexión directa entre las sirtuinas con la ampliación de vida de los organismos.
A lo largo del camino en la búsqueda de este «Santo Grial» se cruzan investigaciones que emplean las células madre o, incluso, que proceden de trabajos que intentan desvelar el origen de las células tumorales. Sobre este último enfoque, María Blasco, investigadora del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), explicó durante su intervención en el congreso que la clave del conocimiento se halla en saber qué personas tienen los telómeros –enzimas de la juventud celular– más cortos de lo habitual, algo que aceleraría el envejecimiento.
Conocer bien este proceso de antemano serviría para intervenir en él y frenar de algún modo el «temido paso del tiempo». De momento, el equipo de Blasco trabaja en el diseño en laboratorio de un test que permita medir la longitud de los telómeros y conocer quién está programado para envejecer antes, un paso clave para detener el reloj biológico.
Por otro lado, las famosas células madre también tienen un rol destacado en este campo. Antonio Ayala, miembro del comité científico de Semal y catedrático de de Bioquímica Biología Molecular de la Universidad de Sevilla, asegura que «tienen un futuro muy prometedor en el campo de la medicina regenerativa, sobre todo cuando se aplican en zonas dañadas, como las que quedan tras una isquemia.
De momento, los resultados sólo se han mostrado en estudios de laboratorio y queda un largo camino para certificar una utilidad cien por cien segura en humanos». Destaca, en este sentido, el uso de las células extraídas de las intervenciones estéticas como las liposucciones –de la grasa de la propia paciente–, «en las investigaciones actuales vemos cómo responden las células independientemente de la edad de la paciente de la que se extrae y observamos cómo se comportan. Ello permite controlar cómo deberíamos emplearlas para elevar su eficiencia», añade Ayala.

El boom de los test
Lo más accesible en día son los test genéticos y todo aquello que pueden desvelar de cada individuo. José Ignacio Lao, director médico de la Unidad de Medicina Genómica del Instituto Javier de Benito en USP-Instituto Universitario Dexeus de Barcelona, ha adelantado que la genética está revolucionando los pilares de la salud –la alimentación, el deporte y los tratamientos farmacológicos–, por lo que pronto se podrá vivir por más tiempo y mucho más sanos. El uso rutinario de este tipo de herramientas será la base de la medicina del futuro, porque permitirán un conocimiento de la individualidad de cada persona para definir pautas personalizadas de actuación que permitan prevenir y tratar enfermedades manera precoz y objetiva. Aunque no han estimado el número exacto, José Serres, presidente de la Semal, apunta a que estos test se han disparado en los últimos años.
Michael Klentze, director del Instituto que lleva su nombre y autor internacional en campos de Medicina Preventiva, Regenerativa, Antiaging y Personalizada, asegura que «en la práctica clínica la utilidad de este tipo de test está asegurada, ya que someter a los pacientes a este estudio asegura un mayor conocimiento de los mismos y nosotros, los médicos, estaríamos más preparados para hacer frente a la corrección de las enfermedades de riesgo o predisposiciones de cada individuo analizado».
Dentro de su consulta se realiza de forma rutinaria este tipo de análisis y ello le ayuda a determinar por ejemplo, la dieta, el ejercicio y hasta la personalización de los suplementos vitamínicos. «He elaborado un proyecto en el que diseñamos los complementos, que normalmente se preparan de forma estándar para todos igual y se encuentran en las farmacias, para cada paciente. No todos necesitan las mismas cantidades de vitaminas ni todas ellas, como se incluyen normalmente, y entonces, tras observar la analítica, elaboramos pastillas con los aditivos que cada uno exige», añade Klentze.
Con el ejercicio físico, como apunta Lao, pasa igual. Pese a ser una de las pautas más recomendadas en la medicina antienvejecimiento, se ha comprobado que no todos responden igual a determinadas actividades. De este modo, existen algunos ejercicios que pueden, incluso, llegar a desencadenar, peligrosos eventos para alguien que tiene un riesgo cardiovascular. «Así evitamos que los pacientes desarrollen enfermedades y las controlamos mejor. Si bien es cierto, que, tras la organización de las rutinas dietéticas y de actividades físicas, al año sólo un 10 por ciento de los mismos siguen con el programa», subraya Julián Bayón, presidente del Comité organizador del congreso de la Semal. Además, Bayón coincide con Klentze y otros expertos reunidos en el evento que todo empieza en el vientre materno, donde la mujer debe poner todos sus recursos para cuidar al embrión. «Con el embarazo de nuestra madre, que debe llevar una vida sana y, que continua después en la infancia y a lo largo de la vida de cada uno», apunta Bayón.

Muchas otras teorías
Al mismo tiempo, el catedrático de la Universidad de Sevilla subraya que «hoy por hoy no existe una teoría única sobre el antienvejecimiento, por lo que no hay una única fórmula que lo frene. Sí tenemos claro que el organismo se oxida y que hay fuentes exógenas que aceleran este proceso, como la exposición solar, el tabaco, los alimentos precocinados, la contaminación... Evitarlos es clave. Mientras, nosotros intentamos averiguar por qué hay organismos que se oxidan antes y otros no». Por ello, lamenta que haya seudoprofesionales que se aprovechen de la necesidad de la gente y «prometan alegremente y sin base científica la eterna juventud a través de suplementos que dicen contener sustancias que retrasan el proceso».
En este sentido, el presidente del comité científico y catedrático de la Universidad de Granada, Manuel Castillo, agrega que «sí que es cierto que los polifenoles contenidos en el vino, la cerveza o la sidra sirven para defender al organismo del paso del tiempo “en cierta medida”, pero sobre todo reportan beneficios saludables». Además, Ayala avala a la melatonina como una sustancia presente en los tratamientos antiaging, que «ayuda a regular los ritmos circadianos de los pacientes, por ende, a regular su descanso».
Rejuvenecer por dentro es el secreto, pero para ello de momento sólo podemos hacerlo por partes. ¿Cómo? José Sabán, de la clínica Grupo Dermatología Pedro Jaén de Madrid, como expuso en el congreso, cree que es posible tonificar las arterias y mejorar el lecho vascular para enlentecer el envejecimiento de otros órganos y tejidos. La idea parte de la base «de que podemos actuar a diferentes niveles: rehabilitar el endotelio, fortalecer la pared vascular, combatir los mecanismos patogénicos implicados en la senescencia vascular, y recurrir a la terapia génica», apunta Sabán.

http://www.larazon.es

martes, 1 de noviembre de 2011

El hombre más anciano de Europa cumple 111 años

Bruselas, 30 oct (EFE).- El hombre más anciano de Europa y el tercero del mundo, un belga llamado Jan Goossenaerts, cumple hoy 111 años, un aniversario que celebra con toda tranquilidad.

Después de haber festejado por todo lo alto su 110 cumpleaños, Goossenaerts prefiere pasar una jornada tranquila lejos de las cámaras y los micrófonos.

"Ya dije todo el año pasado", señaló en unas declaraciones que publicó el sábado el diario "Gazet Van Antwerpen", en las que recordaba que atribuía su longevidad a que trabajó mucho, se acuesta pronto y pone mucha mermelada en las tostadas.

Goossenaerts nació en 1900 en Essen, una pequeña ciudad EN El extremo norte del país, y se jubiló en 1965 de su oficio de albañil. Se casó en 1930 con Catharina Van Meel, quien falleció en 1997, y ambos tuvieron cinco hijos, dos de los cuales murieron el año pasado.

A su 110 cumpleaños asistió el presidente de la región de Flandes, Kris Peeters, y juntos plantaron un árbol en un parque de la localidad.

Según indica hoy la prensa, hay actualmente en el mundo 82 "supercentenarios" de más de 110 años: 77 mujeres y cinco hombres, y entre éstos Goossenaerts es el tercero más longevo. EFE

http://feeds.univision.com

domingo, 30 de octubre de 2011

El 31 de octubre la Tierra tendrá 7.000 millones de habitantes

PUBLICO.ES / REUTERS Madrid 24/10/2011

El próximo 31 de octubre, si los cálculos de la ONU son exactos, la Tierra tendrá 7.000 millones de habitantes. En 2070 se calcula que llegará a los 9.000 millones. Cifras de esta magnitud inevitablemente evocan visiones terroríficas de escasez y reavivan la vieja teoría de Thomas Malthus sobre si habrá recursos suficientes para todos.

Pero esa no es la preocupación actual de los demógrafos. A lo largo de los último 150 años las mejoras en la producción de alimentos y la tecnología han permitido el crecimiento de la población con relativa facilidad. La potencial pesadilla en forma de caos está ahora más relacionada con el rápido envejecimiento de la población, combinado con la brusca caída de los nacimientos tanto en los países ricos como en los pobres.

Muchos demógrafos y planificadores a largo plazo dicen que el desafío para el próximo siglo no será tanto que haya que obtener recursos para otros 2.000 millones de personas que nacerán en el próximo medio siglo, como atender a una población envejecida más numerosa y en la que el número de dependientes se disparará.

El reto, dicen los especialistas, es encontrar nuevas estrategias para ofrecer servicios esenciales a ese sector de la población que envejece.



La tendencia ya ha quedado plasmada en la actual crisis económica. Los políticos, sobre todo en la derecha, afirman que el Estado de Bienestar es caro. Y se va a encarecer aún más. Pero mientras los políticos piensan en el corto plazo, los expertos miran más allá y echan de menos un debate sereno y profundo sobre los desafíos demográficos a largo plazo.

"Es un mundo que no se va a parecer en nada a cualquier mundo o población que haya existido antes", dice Jack Goldstone, profesor de política pública y un destacado experto demógrafo en la Universidad George Mason de Washington. "Pensábamos que la superpoblación iba a obligar a la humanidad a expandirse a las estrellas. Eso no parecer ser el problema en absoluto. Y la política no está nada configurada para hacer frente a estas cuestiones a largo plazo".

Con muchos de los países más pobres del mundo aún con un fuerte crecimiento, el índice de fecundidad mundial —el número de niños por pareja— sigue estando en 2,5, más que suficiente para sustituir a cada persona que vive en la actualidad.

Pero en los países ricos, el índice ya ha caído en picado. En Rusia, Singapur y otros países desarrollados se han introducido políticas para impulsar la natalidad pero con éxito dispar.
Un mundo más saturado y más viejo

Las predicciones exactas varían, pero la mayoría de las proyecciones sugieren que la población mundial alcanzará un máximo de unos 9.000 millones de habitantes alrededor de 2070 y después comenzará la caída, quizá muy deprisa.

En el mundo occidental, esa fecha será cuando los niños del baby boom —muchos de ellos sin descendencia o con menos hijos, si la tendencia se mantiene— lleguen al final de sus vidas. En el mundo en desarrollo, la "abultada juventud" —una gran cohorte de jóvenes que actualmente dominan Oriente Próximo— también se estará extinguiendo.

"El declive de la fecundidad ha ido realmente más rápido en el mundo desarrollado pero está cayendo muy bruscamente en la mayoría de los países con ingresos medios e incluso en algunos de los países más pobres", explica Daniel Cotlear, experto en población en el Banco Mundial, y especializado en América Latina. "Con una población cada vez más envejecida, eso supone desafíos".

Para 2030, más de una tercera parte de la población en un determinado número de países occidentales, así como en algunas economías asiáticas, como Japón y Corea, tendrá más de 65 años.

Muchas naciones en vías de desarrollo, muy especialmente China con su política de hijo único pero también un creciente número de otros países, seguirán esa tendencia, a menudo sin recursos financieros para ayudar a pagar el coste de los cuidados médicos a los mayores.

"La imprevisibilidad es enorme. Pero podría ser un mundo muy extraño"

"Es la cuestión fundamental de nuestro tiempo", afirma Michael Hodin, director ejecutivo de Global Coalition on Ageing, con sede en Nueva York, y veterano miembro en el Consejo de Relaciones Exteriores. "Los números son impresionantes. Las proyecciones exactas varían pero eso no importa mucho realmente porque todas van en la misma dirección", añade

En el mundo desarrollado, muchos países confían en la fuerza laboral para pagar las prestaciones sociales y las pensiones de un grupo de personas mayores relativamente pequeño en la actualidad. En los países más pobres, las grandes familias tienden a cuidar de sus ancianos.

Ninguno de esos modelos, dicen los expertos, está diseñado para tratar con los cambios demográficos que se avecinan: más ancianos y menos jóvenes. Esa es la coartada que esgrimió el Gobierno para llevar a cabo la reciente reforma de las pensiones.
¿Un planeta vacío?

"La imprevisibilidad es enorme. Pero podría ser un mundo muy extraño", predice Sergei Scherbov, jefe del grupo de investigación en el Instituto de Demografía de Viena.

No obstante, Scherbov es de los optimistas. "Este será un mundo más viejo pero también mucho más educado. La gente cada vez está más sana. Personalmente creo que nos adaptaremos a todas estas cosas".

Las proyecciones mundiales del Programa de Población Mundial en el Instituto Internacional para el Análisis Aplicado de los Sistemas asume que la esperanza de vida seguirá aumentando. Si no lo hiciera, la población podría caer más rápidamente dentro de un siglo.

La gran pregunta a la que nadie sabe responder con certeza, dicen los expertos, es si es posible planificar un crecimiento económico que genere empleos. Estos expertos esperan que tanto los trabajadores mayores como los más jóvenes sean parte de la fuerza laboral.

En el peor escenario de un conflicto generacional, un cohorte de ancianos y gente de mediana edad podría bloquear los puestos de trabajo y ejercer una presión feroz para mantener unos derechos insostenibles mientras una juventud enojada siente cómo se le cierran las oportunidades para verse al final obligada a pagar la factura financiera. Algunos creen que quizá el fenómeno ya se hace visible en algunas partes del mundo desarrollado.

"El problema real sobre el envejecimiento de la población es un problema de crecimiento económico", afirma George Mason de la Universidad de Goldstone. "Si tenemos crecimiento, podemos permitirnos las pensiones y el cuidado de los mayores. Pero si no lo tenemos, todo el mundo va a sufrir".

http://www.publico.es

Centenario corre el maratón


AP
Fauja Singh

Un participante de la maratón de Toronto se ha convertido hoy en la persona de mayor edad en completar una carrera de esta distancia, al cruzar la línea de meta a sus cien años de edad. Fauja Singh, de origen indio, ya se ha ganado un lugar en el libro Guinnes de los récords tras su hazaña.

A Singh le llevó más de ocho horas alcanzar la meta, por lo que finalizó la prueba en última posición y más de seis horas después de que lo hiciera el ganador, el keniano Kenneth Mungara, que lograba su cuarta corona consecutiva en la localidad canadiense. Sin embargo, el tiempo no tiene comparación con el logro que ha supuesto para el veterano corredor terminar la exigente prueba.

Los organizadores habían desmantelado parte de las vallas y la publicidad antes de que Singh recorriera los últimos metros de la prueba, pero los familiares y amigos permanecieron hasta el final: «Está muy contento. Incluso antes de llegar a la meta afirmaba que lograr esto era como volver a casarse. Está muy feliz por haber cumplido un deseo de toda la vida».

Este maratón era el octavo que Singh corría desde que debutase a la edad de 89 años. En 2003, también en Toronto, el veterano atleta estableció la mejor marca en la categoría de mayores de 90 años, con un tiempo de 5 horas, 40 minutos y 1 segundo. En esta ocasión, el récord caía en la categoría de mayores de 100 años.

El próximo objetivo de Fauja Singh será participar en alguno de los relevos de la antorcha de los Juegos Olímpicos de Londres 2012. Y no sería su primera vez, pues ya portó el fuego sagrado en los relevos de las olimpiadas de Atenas 2004...

ww.abc.es/20111017/

domingo, 16 de octubre de 2011

Japón, un país de centenarios.


El Ministerio de Salud, Trabajo y Bienestar Social dijo el martes que la suma representa un aumento de 3.307 personas respecto al año pasado y cuatro veces más que hace 12 años.

El 87,1% son mujeres, la de más edad, con 114 años, es Chiyono Hasegawa, nacida el 20 de noviembre de 1896. El hombre mayor, con 114 años, es Jirouemon Kimura, nacido el 19 de abril de 1897.

Japón, con 128 millones de habitantes, es una de las sociedades de más rápido envejecimiento del mundo. Tiene una de las tasas de natalidad más bajas y una de las expectativas de vida más altas, lo que causa temores por su decreciente base impositiva, así como su sistema de pensiones y cuidados médicos.

Hace 12 años, en 1999, Japón contaba con 11.346 ciudadanos en el club de los centenarios.

El ministerio dijo que hasta el primero de septiembre, 24.952 personas habían cumplido 100 años en los 12 meses anteriores, Cada nuevo centenario recibirá una carta del primer ministro y una taza de plata.

La credibilidad de esas estadísticas fue puesta en duda el año pasado al ser evidente que algunas personas incluidas en la lista habían muerto o desaparecido. Un funcionario del ministerio dijo que las estadísticas de este año podrían incluir algún desaparecido tras el maremoto del 11 de marzo.

Empero, el ministerio confirmó que todos los nuevos centenarios en este recuento están vivos.

El informe fue difundido con anterioridad al Día del Respeto a la Edad, y feriado nacional que este año es el 19 de septiembre.

AP

http://www.semana.com

Crecimiento estimado de la población mundial.


Asusta leer las informaciones más recientes sobre el crecimiento estimado de la población mundial. Y no es porque falten espacios para convivir ¿en paz?, sino porque cada vez son más acuciantes los problemas causados por la falta de alimentos y la elevación de la pobreza, debido a la inequidad entre pobres y ricos.

Varias fuentes fidedignas han dado a conocer que en el próximo mes de octubre seremos 7 mil millones de personas en el planeta Tierra y que en 2043 la cifra se elevará a 9 mil millones.

No por gusto el tema ha sido analizado en la ONU. La cuestión resulta altamente preocupante, porque la relación existente entre el crecimiento poblacional y el aumento de la cantidad de hambrientos es directamente proporcional. A eso hay que sumarle la carestía gradual, y al parecer imparable, del costo de los alimentos.

En América Latina hoy somos unos 600 millones de habitantes, equivalentes al 8,6% de la población total del mundo, pero en 2050 en las naciones de la región vivirán 750 millones. Según estimados conservadores de la oficina regional de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), en el continente suman 56 millones de personas hambrientas.

Algunos especialistas llenos de optimismo aseguran que la producción de alimentos aumentará en un 70% para 2050. Considero que esos analistas no han tomado en cuenta las afectaciones provocadas y por provocar por el cambio climático: inundaciones, sequías, elevación o disminución brusca de la temperatura, los cada vez más frecuentes fenómenos naturales y la contaminación de las aguas y la atmósfera.

Las cosechas podrán aumentar quizás, pero a los supermercados y sitios de venta seguirán acudiendo únicamente los que disponen de financiamiento, mientras los empobrecidos se tendrán que conformar, como hasta ahora, con contemplar las vidrieras y estantes repletos de productos o seguir buscando en latones de desperdicios y basureros, algo que llevar al estómago.

Ante ese panorama desolador y la realidad del crecimiento poblacional, la ONU ha establecido varios desafíos que deben ser atendidos con urgencia y prioridad: la producción de alimentos como número uno, las emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera, el envejecimiento acelerado de la población, la atención a los adolescentes y la educación. Y yo, modestamente, le agregaría dos más: la cada vez más notable emigración del campo a las ciudades en busca de mejores condiciones de vida y el aumento acelerado del desempleo.

http://www.5septiembre.cu

El envejecimiento podría ser sólo una adaptación evolutiva al medio ambiente

Los investigadores de la Universidad de Sao Paulo, en Brasil, liderados por el experto André Martins, afirman que una nueva simulación informática llevada a cabo en el proceso de envejecimiento humano reveló que el fenómeno se asemeja muchísimo a una adaptación evolutiva.

La razón es muy simple, aunque un poco difícil de aceptar para los individuos de la especie. La investigación sugiere que los cambios que ocurren en el entorno de nuestra especie pueden hacerla a adoptar mayores tasas de rotación.

Aunque este estudio no es beneficioso para los individuos que mueren por vejez mucho después los años de procreación, es de gran utilidad para la especie en su conjunto ya que los seres humanos pueden aprender a adaptarse al entorno y aumentar sus posibilidades de supervivencia.

Los detalles de esta nueva investigación científica fueron publicados en la edición de esta semana de la revista PLoS ONE, que es editada por Public Library of Science. En dicho documento, Martins proporciona excelente información sobre las motivaciones detrás de esta adaptación.

El experto explica que será muy fácil para los genetistas introducir este concepto en su comprensión relativo a la forma en que el genoma humano está configurado. Una de las cosas que podrían favorecer este modelo es el hecho de que la tasa a la que las personas envejecen está inscrita en su código genético.

Curiosamente, parte de nuestro material genético se ha mantenido exactamente igual que lo fue en los antepasados lejanos que vivieron cientos de millones de años atrás. Estos genes altamente conservados y antiguos pueden desempeñar un papel muy importante en el desencadenamiento de la vejez como una respuesta evolutiva a los entornos cambiantes.

Sin embargo, hay ciertos aspectos del proceso de envejecimiento que producen confusión, como, por ejemplo, la forma en que el cuerpo parece capaz de frenar su tasa de envejecimiento. Además, la historia ha demostrado que las duras condiciones, como, por ejemplo, el hambre, retrasan aún más el proceso de envejecimiento.

Lo que es notable sobre esta última hazaña es que estos son precisamente los momentos cuando la mayoría de los sistemas de mantenimiento y de reparación del cuerpo más se estimulan, mientras que la mayor cantidad de los recursos se gasta para permitir la curación, informa Science Blog.

Las nuevas simulaciones por ordenador dirigidas por Martins y su equipo pueden tener repercusiones significativas en el campo de la biología evolutiva, ya que pueden proporcionar a los científicos un impulso para iniciar la investigación de la vejez desde una perspectiva totalmente diferente.

Es posible que los futuros estudios demuestren que la senescencia no es nada más que una adaptación evolutiva al medio ambiente, que se convirtió en un fenómeno tan beneficioso que fue preservado mediante la selección natural durante millones de años.

http://news.softpedia.es

El número de españoles decrecerá en medio millón para 2021



EFE 07/10/2011 (12:10h)

La población española decrecerá en más de medio millón de personas (un 1,23%) en los próximos diez años debido fundamentalmente a un descenso en el número de nacimientos y una menor presencia de inmigrantes.

Estos son algunos de los datos más destacados del estudio de "Proyección de la Población de España a Corto Plazo 2011-2021", hecho público hoy por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Según el informe, si se mantienen las tendencias actuales, el número de defunciones superará al de nacimientos en 2019, ya que las tasas de crecimiento demográfico son "ligeramente negativas" por primera vez en 2011 después de un periodo de intenso crecimiento poblacional.

Así, la población española se reduciría hasta los 45,6 millones en 2021, ha calculado el INE, que predice que en 2020 se registrará un 18,1 por ciento menos nacimientos y un 9,7 por ciento más muertes que en 2010. También el saldo migratorio será negativo a partir de 2011 ya que el número de 450.000 inmigrantes nuevos se verá compensado por la marcha al extranjero de 580.850 españoles.

http://www.elconfidencial.com/sociedad/2011/10/07

sábado, 3 de septiembre de 2011

¿Una amazona de 120 años es la mujer más longeva del mundo?


María Luciar Pereira cumplirá 121 años el sábado. Según la ONG Survival International, se trataría de la mujer con más años de vida sobre la Tierra. Comer alimentos naturales de la selva y sin sal serían las principales razones de su longevidad.
Según la organización defensora de los pueblos indígenas Survival International, una indígena kaxinawá podría ser la mujer más vieja del mundo, ya que próximamente cumplirá 121 años. María Lucimar Pereira, quien vive al oeste de la amazonia brasileña, cumplirá la mencionada edad el 3 de setiembre, fecha que celebrará junto a su familia.

Stephen Corry, director de la organización, afirmó al diario digital 20minutos.es que la cercanía con sus familiares, así como nutrirse de alimentos naturales de la selva, como carne a la brasa, mono, pescado, mandioca y gachas de plátano y no tomar sal, azúcar o alimentos procesados, han contribuido a su larga vida.

“A menudo somos testigos de los efectos perniciosos del cambio de hábitos alimenticios. Es necesario notar los beneficios de vivir en una comunidad que ha mantenido sus códigos, sobre todo los de pueblos como los indígenas. María tiene un fuerte vínculo con su territorio ancestral y disfruta de los innegables beneficios de este hecho”, declaró Corry.

El comunicado de Survival International precisa que el certificado de nacimiento de Lucimar Pereira fue aprobado en 1985 e indica que nació en 1890. Otro dato que se conoce es que la longevidad no es muy extraña en la comunidad de la mujer, ya que, según un indígena de nombre Carlos, de los 80 habitantes, cuatro han superado los 90 años de edad.

http://www.fmimpacto107.com.a

CAMBIOS EN LA ESTRUCTURA DEMOGRÁFICA EN LAS PRINCIPALES CIUDADES DE EEUU.



Un gráfico de The Washington Post

Por Victor Perez en EEUU.

En la pasada década, los blancos han dejado de ser la mayoría en Memphis, Modesto (California), Las Vegas, Jackson (Mississippi), San Diego, Washington, D.C.; Oxnard (California), y el área de la ciudad de Nueva York, de acuerdo con el análisis del Post.

Igualmente, en un plano más amplio, los blancos se han convertido en la minoría en 22 de las 100 zonas urbanas más grandes de EEUU en los últimos 10 años, según el análisis del Post.


El rotativo capitalino señala que este cambio demográfico refleja el envejecimiento de la población blanca y la relativa juventud de las poblaciones hispana y asiática que están impulsando la mayoría del crecimiento poblacional.

“Lo que ha sucedido es esencial”, dijo al Post William Frey, demógrafo de Brookings Institution quien realizó el análisis.

“Las grandes zonas metropolitanas serán los laboratorios del cambio. Las medidas que tomen para ayudar a las minorías en su asimilación y ser parte de la fuerza laboral serán estudiadas por otras partes del país que son más blancas y que no han sido tocadas tanto por el cambio”, agregó.

Stephen Fuller, director del centro de análisis regional de George Mason University, dijo al Post que a medida que la población envejece, cerca del 60% de los vacantes de trabajo creadas serán llenadas por foráneos.

“Supongamos que estamos en el 2020, cuando hayamos salido del estancamiento económico en el que hoy estamos, vamos a necesitar más trabajadores que residentes”, dijo Fuller al diario capitalino.

“Veo este influjo de foráneos, independientemente que vengan acá de California o que recién hayan desembarcado de otro país, como una fuente importante de trabajadores que permitirá hacer crecer la economía”, agregó.

Explicó que la mitad de los trabajos requerirán título universitaria y que el resto consistirá de empleos como jardineros, meseros, cajeros, puestos que a menudo son llenados por inmigrantes.

“Hay una enorme cantidad de trabajos que no son los grandes trabajos”, dijo al Post Fuller. “No sé quién va a hacer los trabajos que tienen que hacerse al menos que la gente tenga que hacerlo porque son recién llegados”.

Dijo que los cambios demográficos que han alterado a Washington, una de los ocho principales áreas metropolitanas donde las minorías se han convertido en la mayoría en el último decenio, es un adelanto de lo que sucederá en otras ciudades de EEUU.

“Tradicionalmente, (Washington) no es un imán para los inmigrantes”, dijo Feller al Post. “Hace 10 años, cuando uno pensaba en inmigrantes, uno pensaba en Los Angeles, Nueva York o San Francisco. Uno no pensaba en Washington. Ahora ha subido en el orden jerárquico”.

http://www.vivelohoy.com/noticias/eeuu

viernes, 2 de septiembre de 2011

Cómo frenar el envejecimiento.

Las investigaciones científicas más nuevas que buscan alargar la vida humana. El rol de la tecnología y de la manipulación genética.
Por Fabio Altman


Alguna vez se pensó que un ser humano con 100 años cumplidos era un descendiente del legendario Matusalem. Durante siglos, la expectativa de vida humana no superó los 40 años; y de pronto, en tan solo un siglo, la vida promedio en muchos países del mundo araña los 75 años. Si hace 50 años la fantasía se extraviaba ante la posibilidad de ser inmortales, ahora la promesa es otra.

No es la inmortalidad con decadencia, sino la salud, el vigor físico, mental y emocional en edades de la vida que antes eran sinónimo de decrepitud y enfermedades. “Vivimos un tiempo en el que sería óptimo ser inmortal”, dice el estadounidense Jonathan Winer, autor del libro “La extraña ciencia de la inmortalidad”, minucioso detalle de los avances hechos por la medicina en ese campo.

“Durante mucho tiempo tratamos el envejecimiento del mismo modo que a la Primera Guerra Mundial, una tragedia histórica sobre la cual hay innumerables teorías y argumentos. Ninguno de ellos puede ayudar a evitarla”, dice el genetista inglés Aubrey de Grey. En 1900, la expectativa de vida en los Estados Unidos era de 47 años y hoy es de 78. En un solo siglo, el XX, la ganancia fue de 30 años. Dado el ritmo actual de desarrollo de la medicina del metabolismo, no resulta tan raro pensar que, con el correr del siglo XXI, la sobrevivencia humana gozando de buena salud aumente en más de 60 años, lo que llevaría a una media de 100 años o más.

¿Es esto posible? Desde el punto puramente biológico existe un límite casi imposible de transponer para el horizonte final de la vida humana. Pero cuando se coloca en la ecuación la nanotecnología y la posibilidad real de transferir ciertos procesos bioquímicos del cuerpo humano hacia microscópicos dispositivos digitales implantables, aquel horizonte se pulveriza y abre fronteras hasta hace poco inimaginables.

¿Qué es lo posible hoy? Hay científicos que experimentan con su propio cuerpo cómo vivir más y estar sanos, y para eso buscan recrear lo que sucede con el único método comprobado que logra aumentar la expectativa de vida en los laboratorios: la privación calórica. Un método que consiste en comer menos, mucho menos que el mínimo exigido de calorías diarias.

Animales de laboratorio sometidos a este método lograron vivir con salud hasta un tercio más que los animales que se alimentaron de manera normal. En los seres humanos, ese abordaje teóricamente funciona. Quien ya puso en práctica este método asegura haberse librado de las enfermedades comúnmente asociadas al envejecimiento. En contrapartida, los cobayos humanos que siguen una dieta hipocalórica adelgazan mucho, sienten un frío constante en las extremidades, poca energía física y nada de ganas de tener relaciones sexuales. Hay quienes están logrando obtener los mismos beneficios de la dieta hipocalórica sin tales inconvenientes. En esta nota, dos de los principales exponentes de estas corrientes.

Manipulación biológica. Aubrey David Nicholas Jasper de Grey tiene 48 años y una idea fija en su cabeza: llegar a los mil años. Si no él mismo, por lo menos algunos de los seres humanos que andan caminando por el mundo actualmente. “La primera persona que vivirá mil años es probablemente apenas 10 años más joven que la primera en llegar a los 150 años”, comenta. De inmediato aclara: “Sinceramente creo que el primero en llegar a los mil años no solo nació ya, si no que ahora tiene entre 65 y 70 años”. Y agrega: “Tenemos un 50% de chances, con los avances que se están haciendo en torno a la degeneración de las células, de extender la vida humana hasta los 200 años antes del 2030-2040”.

De Grey trabaja 16 horas por día, come poco y duerme menos aún. Su vida está dedicada a quitar los obstáculos que, en su opinión nada modesta, son los dos mayores males de la humanidad: la vejez y la muerte. Para eso, el progreso exponencial de los cuidados con el organismo humano permitirá en breve “curar” la vejez, rebajándola de imperativo biológico incontrolable a mero inconveniente.

Según de Grey, “curar el envejecimiento” será tan simple, tecnológicamente hablando, como tratar una infección urinaria o una gripe.

El proceso de decadencia del cuerpo pasa por tres estadios, de acuerdo con de Grey. En primer lugar, hay un flujo de procesos químicos en el organismo (el metabolismo) que causa daños graduales a los 100 trillones de células que hay en el cuerpo humano. La segunda etapa es el deterioro de las células. Y la tercera, el desarrollo de enfermedades que ese deterioro promueve. Por eso, de Grey propone medidas para frenar los estragos hechos sobre las células y moléculas del cuerpo a lo largo de la vida.

Esto no significa, aclara el genetista, que la muerte vaya a ser abolida. “En el futuro moriremos también, pero no de neumonía o cáncer”, arriesga. “Y todos tendremos la apariencia física de una persona de entre 20 y 25 años”, se entusiasma.

Aubrey es autodidacta. Ex investigador de temas relacionados con la inteligencia artificial en la universidad de Cambridge (Inglaterra), se obsesionó con los estudios sobre envejecimiento en 1992, después de conocer a su mujer, 19 años más vieja que él. En 1997 de Grey publicó una tesis sobre la relación entre la destrucción de las moléculas de ADN en el interior de las mitocondrias y el envejecimiento humano. El trabajo impresionó tanto a los próceres de Cambridge, que en el año 2000 el hombre recibió un Ph.D en biología.

Periodista: A usted se lo ha llamado “el mercader de la inmortalidad”. ¿Eso lo incomoda?

Aubrey de Grey: No de hecho. Encuentro irónico insistir siempre en eso, porque en definitiva nunca hablé de “inmortalidad”. Desde el inicio me interesé por el rejuvenecimiento y la reversión del envejecimiento. El alargamiento de la vida es una consecuencia.

Periodista: ¿Pero usted quiere ser inmortal?

de Grey: No necesariamente. Lo que realmente deseo es no enfermarme.

Periodista: ¿Las enfermedades no minarían nuestros esfuerzos por alargar la vida?

de Grey: Las biotecnologías propuestas llegan para solucionar problemas, como si se tratase del mantenimiento de un automóvil. Imagine un coche. La mayoría de ellos dura cinco, diez años. Pero hay autos que están en manos de coleccionistas y que tienen 80, 90 años y están en perfecto estado. Somos como máquinas y por lo tanto potencialmente arreglables, lo que es extraordinario.

Periodista: Algunos científicos dicen que eso es una utopía...

de Grey: Muchos se escudan detrás de la creencia arraigada de que envejecer es “natural” e “inevitable”. Yo me dí cuenta de que para intervenir en el proceso del envejecimiento no es necesario comprender la cadena entera de fenómenos relacionados con ella. Basta entender las lesiones celulares y moleculares que debilitan los tejidos del organismo.

“Las ideas de De Grey son científicamente absurdas y peligrosamente irresponsables”, opina mientras tanto el especialista en envejecimiento Tom Kirkwood, de la Universidad de Newcastle. En las últimas décadas, argumenta, el esfuerzo de los científicos y terapeutas fue entender el proceso de envejecimiento, brindar un aumento gradual en la cantidad de años de vida de las personas y mejorar paulatinamente la vida cotidiana de las personas de la tercera edad. De Grey estaría tratando de transformar la gerontología, que abandone estos logros y que vaya detrás de la promesa de una “actualización biológica”.

Tecnología en el cuerpo. Creyente fervoroso en la tecnología, el inventor Raymond Kurzweil cree que para el año 2045 la velocidad de los desarrollos en tecnología y computación será tal que ya no será posible distinguir las máquinas más avanzadas de los seres humanos. Las supercomputadoras serán capaces de hacer un número de cálculos similar a los que realiza el cerebro. “Vamos a trascender nuestras limitaciones biológicas”, dice. Morir será difícil, aunque inexorable. Los ciegos volverán a ver por medio de ojos biónicos; los amputados tendrán piernas artificiales que responderán a un comando colocado directamente en el cerebro; los genes que no le interesan a una persona, como los que originan obesidad y enfermedades degenerativas serán silenciados, mientras que otros serán reprogramados y activados. Nanorobots no mayores que un glóbulo, invisibles al ojo desnudo, viajarán por el cuerpo combatiendo enfermedades y haciendo microcirugías internas.

Aunque parezcan las afirmaciones de alguien que no está totalmente en sus cabales, quienes saben de estos temas opinan que conviene prestarle atención a Kurzweil. En sus estudios, premiados internacionalmente, anticipó la ubicuidad de internet y la victoria de las computadoras sobre el hombre en el ajedrez. Dueño de una enorme cantidad de patentes, desarrolló la primera máquina de lectura para deficientes visuales en el año 1970, cuyo cliente número uno fue el cantante y compositor Steve Wonder. Creó también un sistema automático para la clasificación del mercado financiero, herramienta usada por los especuladores que más dinero ganan en los Estados Unidos.

Bill Gates, el fundador de Microsoft, opina que Kurzweil es “la mejor persona que conozco en cuanto a la previsión del futuro de la inteligencia artificial”. Hace dos años, Kurzweil fundó en Mountain View, California, la Universidad de la Singularidad, destinada a “preparar a la humanidad para la aceleración de los cambios tecnológicos”. La SU está instalada dentro del mítico campus de tecnología de la Nasa y uno de sus principales financiadores es Google.

El método. Todo lo que quiere Ray Kurzweil es llegar vivo y sano al 2045, cuando cree que los desarrollos tecnoinformáticos serán tan elevados como para cambiar radicalmente la vida de la gente. Para ese entonces, él tendrá 97 años, y por eso está obsesionado por la salud.

Su rutina para mantenerse es intensa. En el desayuno come cereales endulzados con stevia. Para el almuerzo y la cena, proteínas con té verde (ocho copas diarias). Todo acompañado por un vaso de vino tinto por día, garantía de consumo de resveratrol, sustancia con propiedades antioxidantes y antiinflamatorias que está en la cáscara y en las semillas de las uvas negras.

Debido a la historia de enfermedades que hay en su familia, también recurre a chequeos médicos periódicos y a aplicaciones intravenosas de nutrientes en clínicas especializadas. “En los últimos 20 años envejecí dos”, dice con orgullo y exagerando.

De manera general, las recomendaciones de Kurzweil son un catálogo de clichés. La excepción es su fijación por los suplementos alimentarios. Ingiere muchas cápsulas, cada cual con un objetivo diferente.

Para reducir el colesterol y las grasas toma fosfatidilcolina. Para reponer energía, ubiquinol. La lista es inmensa, cerca de 230 cápsulas por día. Pero en todo ese paquete también hay cuestiones de salud y de ética. Y es que los suplementos deben ser tomados, recomiendan enfáticamente los especialistas, para suplir deficiencias del organismo, no hay razón para tomarlos si el paciente sigue una dieta balanceada. El tema ético queda al descubierto cuando se tiene en cuenta que Kurzweil abrió una empresa, en asociación con su médico personal, que vende por internet los suplementos que él mismo consume.

Periodista: ¿Cómo será la revolución que usted cree cambiará las vidas de los seres humanos?

Ray Kurzweil: Pensemos en la biología. El ADN prácticamente no tuvo cambios en los últimos milenios, a despecho de lo que ocurrió con nuestro estilo de vida. En breve podremos reescribir secuencias genéticas completas y sintetizar moléculas artificialmente, tal y como reprogramamos una computadora doméstica. Por eso digo que la medicina va hacia ser una ciencia de la tecnología y la información.

Periodista: ¿Vamos a ser inmortales?

Kurzweil: Siempre podemos ser atropellados por un ómnibus.

Periodista: ¿No cree que sus ideas son un poco utópicas?

Kurzweil: Analicemos la historia. En el año 1800, la expectativa de vida era de 37 años y abundaban las enfermedades de todo tipo, porque no había saneamiento ni método alguno de protección social. El hecho es que la expectativa de vida se haya duplicado, a pesar de las dificultades actuales, y que hoy día tenemos mucho más confort. Esas conquistas fueron alcanzadas tan solo con el avance de la medicina. A partir de ahora la ganancia será mucho más veloz, habrá herramientas infinitamente más poderosas.

Mientras los investigadores excéntricos tienen un discurso mezclado con la ciencia ficción, los más tradicionales siguen trabajando en sus laboratorios, manipulando moscas de la fruta y lombrices, y están logrando alargarles la vida. Pero mientras algo de todo esto llega a buen puerto, solo se trata de vivir... lo mejor posible.

LONGEVIDAD EN JAPÓN.

Alrededor de tres millones de ejecutivos japoneses, tradicionalmente adictos al trabajo, se ausentan una vez al año de sus oficinas para encerrarse durante uno o dos días en el hospital de primer nivel más cercano a su domicilio. Allí, se someten a un exhaustivo chequeo, que incluye la realización de diversos análisis, pruebas de diagnóstico por imagen y, sobre todo, una extensa entrevista con un médico sobre su estilo de vida y cómo este influye en su salud. Aunque no está demostrado que este sistema de vigilancia sea rentable, sirve para hacerse a la idea de la preocupación de los japoneses por su salud, uno de los rasgos que han aupado a este país asiático al primer puesto en la lista de países más longevos del mundo, con una esperanza de vida de 82,2 años.

Cuando se cumplen 50 años de la puesta en marcha del haihoken, la asistencia sanitaria universal nipona, la revista The Lancet ha publicado una serie de estudios para analizar las razones del milagro japonés. Los expertos coinciden en que no hay un único elemento que explique cómo un país devastado por la Segunda Guerra Mundial llegó, en apenas 30 años, a superar en parámetros de salud a la mayoría. Se trata de una combinación de factores que, debido a la occidentalización de la sociedad japonesa, podría empezar a estar en peligro y, con ello, su envidiado primer puesto como país más longevo.


En el artículo "¿Qué ha hecho sana a la población de Japón?", investigadores de la Universidad de Tokio apuntan a la higiene "en todos los aspectos de su vida diaria" como un hito clave en la larga vida del japonés medio. A esta higiene contribuye una compleja interacción de cultura, educación, clima, medio ambiente y tradiciones, como el shinto, que aboga por la purificación del cuerpo y la mente antes de juntarse con otras personas.

Además de su afición a la higiene, los autores consideran de vital importancia la propia conciencia que tienen los japoneses sobre la salud, que hace que los chequeos sean la norma ya desde el colegio.
La importancia de la dieta

La dieta de los japoneses, alejada por completo de la de los países occidentales, es también determinante para su esperanza de vida, aunque también es la causa de uno de los pocos problemas de salud fuera de control en el país: los infartos cerebrales asociados a la hipertensión y al alto consumo de sal, que provocan casi el 15% de las muertes y son la primera causa de fallecimientos.


Para el presidente de la Sociedad Española de Medicina General (Semergen), Julio Zarco, la esperanza de vida se basa en varios factores: el genético, los hábitos de vida y también las circunstancias sociales. Respecto a la genética, tradicionalmente se ha achacado a los japoneses un perfil lipídico favorable (no tienden a acumular grasas ni colesterol) y un buen metabolismo de la glucosa, aunque estudios realizados con japoneses de segunda generación nacidos en EEUU han cuestionado el papel de los genes, ya que los participantes mostraban un riesgo cardiovascular similar al de los habitantes de su país de acogida.

Zarco destaca su dieta con abundancia de verduras, cereales y proteínas de pescado, "dada por su condición de país marítimo". Pero cree que es igual de importante la mentalidad del pueblo japonés "muy distinta, por ejemplo, a la de la vecina China". Para el médico, la integración de la tradición con lo novedoso, una de las características del pueblo nipón, explica, además, que los japoneses no sólo vivan más, sino que lo hagan mejor.

En este sentido, Zarco destaca los programas de integración de los ancianos "tradicionalmente desechados en una sociedad de consumo como la de los países occidentales" que son contratados, por ejemplo, para ayudar en guarderías y colegios, donde se considera que su experiencia vital podrá aportar a los niños muchos beneficios, al tiempo que evitarán la exclusión social de los más mayores.


De ello se habla en otro de los artículos publicados en The Lancet, que destaca, por ejemplo, cómo la Seguridad Social nipona apuesta más por los servicios que por la ayuda económica para apoyar a las familias con mayores a su cargo. De hecho, los cuidadores de día son el servicio más demandado del seguro médico a largo plazo establecido en 2000, considerado uno de los más generosos de los que hay en el mundo.

A pesar de las características que hacen de Japón el país donde más se vive (y con buena calidad de vida), los especialistas advierten de que la bonanza económica puede no durar para siempre. El envejecimiento progresivo de la población, acompañado por una constante reducción en las tasas de natalidad, pueden terminar haciendo insostenible el sistema sanitario envidiado por todos.

Un hábito mucho más común, el tabaco, puede también acabar con los números que hacen de Japón la envidia de todos aquellos preocupados por el envejecimiento saludable.

http://www.publico.es/

sábado, 27 de agosto de 2011

La última mujer española fallecerá en el año 3500 y la mundo en el año 5000.


Muchas mujeres en algunas partes ricas de Asia se declararon en “huelga de matrimonio”, prefiriendo la vida de solteras al yugo del matrimonio. Esa es una razón por la que sus tasas de fertilidad han caído.

Incluso este continente, con su históricamente alto nivel de natalidad y con la explosión demográfica, se ve afectado por esta tendencia: las mujeres han ganado más derechos, se casan más tarde que antes y prefieren no tener hijos o tener menos.

Pero no se trata solo de una tendencia en Asia. Según los datos de las Naciones Unidas, en 83 países y territorios alrededor del mundo las mujeres no tienen hijas suficientes para tomar el relevo de las de su anterior generación, a menos que las tasas de fertilidad suban. Por ejemplo, en Hong Kong, por cada 1.000 mujeres nacen 547 niñas que a su vez alumbrarán a 299 niñas y así sucesivamente, de continuar las mismas tendencias. Se necesitarían alrededor de 25 generaciones de población femenina en Hong Kong para reducir el número de mujeres de 3,75 millones a solo una. Teniendo en cuenta que la edad promedio de la maternidad allí es de 31,4 años, 2798 será el año de la extinción de Hong Kong.

Siguiendo esta lógica, la revista The Economist ha calculado que Japón, Alemania, Rusia, Italia y España no sobrevivirán dos milenios más. Incluso China, que tiene una historia que se remonta a por lo menos 3.700 años de antigüedad, tiene sólo unos 1.500 años más de vida, si la tendencia actual continúa sin interrupción.

Así en Rusia, Alemania, España e Italia la última mujer fallecerá poco después del año 3500, Brasil en términos de “longevidad” es el líder: allí la última mujer morirá poco antes del 5000.

Articulo completo en: http://actualidad.rt.com/actualidad/sociedad/issue_28732.html

La persona más anciana del mundo cumple 115 años de edad.


Besse Cooper nació en Tennessee en el siglo XIX, concretamente en 1896, y hoy ha celebrado su 115 cumpleaños.

Además de soplar muchísimas velas en su asilo de la ciudad de Monroe (EE.UU.), esta anciana ha recibido el reconocimiento del Libro Guinness de los Récords como la persona más anciana del mundo, según ha informado el diario local «Atlanta News».

No es la primera vez que logra el título, hace algunos meses ya fue nombrada como la persona de más edad del mundo, pero la brasileña Maria Gomes Valentín, 48 días más anciana, se lo arrebató. Ahora regresa a sus manos tras la muerte de su contrincante el pasado enero.

En el asilo en el que vive celebraron la ocasión aunque, eso sí, de forma más austera que otros años. «Pensamos que con una placa era suficiente», indicó su hijo Sidney Cooper. A ella asistieron un represante del libro Guinness, que le entregó por segunda vez la placa que señala su «hazaña», y algunos de sus familiares, no todos porque su familia es más que extensa: tiene cuatro hijos, 12 nietos y más de una docena de bisnietos y tataranietos.
El secreto de la longevidad

Besse Cooper goza de buena salud a pesar de que, tal y como asegura su hijo de 76 años, ha sufrido un «bajón físico este año». Los médicos seguran que está sorprendentemente sana y todos sus signos vitales son normales. «Ella aún recuerda las cosas, piensa con claridad y mantiene conversaciones», añadió Sidney Cooper.

Aunque el 80% de su tiempo lo dedica a dormir, su hijo asegura que la razón que ha llevado a su madre a lograr este título es que ella solo se preocupa de sus cosas y no toma comida basura, aunque en este día tan especial disfrutó de su tarta de cumpleaños.

http://www.abc.es/20110827/sociedad/abcm-mujer-anciana-mundo-cumple-201108270012

viernes, 19 de agosto de 2011

Ancient DNA reveals secrets of human history.


For a field that relies on fossils that have lain undisturbed for tens of thousands of years, ancient human genomics is moving at breakneck speed. Barely a year after the publication of the genomes of Neanderthals1 and of an extinct human population from Siberia2, scientists are racing to apply the work to answer questions about human evolution and history that would have been unfathomable just a few years ago.

Ewen Callaway

The past months have seen a swathe of discoveries, from details about when Neanderthals and humans interbred, to the important disease-fighting genes that humans now have as a result of those trysts.

Neanderthals were large-bodied hunter-gatherers, named after the German valley where their bones were first discovered, who roamed Europe and parts of Asia from 400,000 years ago until about 30,000 years ago. The Neanderthal genome — shepherded by Svante Pääbo at the Max Planck Institute for Evolutionary Anthropology in Leipzig, Germany — indicates that their evolutionary story began to split from the lineage of modern humans less than half a million years ago, when their common ancestor lived in Africa (see 'The human strain'). In December last year, Pääbo's team released the genetic blueprint of another population of ancient humans — unlike ourselves or the Neanderthals — that was based on DNA recovered from a 30,000–50,000-year-old finger bone found in a cave in Denisova in southern Siberia2. Palaeoanthropologists call these groups archaic humans, distinguishing them from modern Homo sapiens, which emerged in Africa only around 200,000 years ago.

Pääbo is amazed at how quickly the Neanderthal genome has been mined. At a genomics meeting last year, for example, Cory McLean, a graduate student at Stanford University in California, was scheduled to talk immediately after Pääbo presented the Neanderthal genome. Inspired, McLean had trawled through the just-released genome in the days before his talk. He discovered that Neanderthals, like humans, lacked a stretch of DNA that orchestrates the growth of spines on the penises of other primates, and promptly presented the find just after Pääbo presented his3.

Since then, scientists have fleshed out the details of one of the biggest surprises from the Neanderthal genome: humans living outside Africa owe up to 4% of their DNA to Neanderthals. One explanation might be that humans migrating out of Africa mated with Neanderthals, probably resident in the Middle East, before their offspring fanned out across Europe and Asia.

“These genomes are publicly available. There’s nothing stopping high-school students from doing this.”

By comparing individual DNA letters in multiple modern human genomes with those in the Neanderthal genome, the date of that interbreeding has now been pinned down to 65,000–90,000 years ago. Montgomery Slatkin and Anna-Sapfo Malaspinas, theoretical geneticists from the University of California, Berkeley, presented the finding at the Society for Molecular Biology and Evolution meeting in Kyoto, Japan, held on 26–30 July.

Slatkin says that their result agrees with another study presented at the meeting that came from the group of David Reich, a geneticist at Harvard Medical School in Boston, Massachusetts, who was involved in sequencing both the Neanderthal and Denisova genomes. The dates also mesh with archaeological finds bookending early human migrations out of Africa to between about 50,000 and 100,000 years ago. Reich's team is now developing tools to find signs of more recent interbreeding that might have occurred after humans arrived in Asia and Europe.
More than genes

The denizens of Denisova also bred with contemporary humans, according to Pääbo and Reich's analysis2. But the only traces of their DNA to be found in modern humans were in residents of Melanesia, thousands of miles away from Denisova, suggesting that the Denisovans had once lived across Asia. In 2008, Pääbo's team set up a lab in Beijing to screen fossils that might contain Denisovan DNA, in the hope of learning more about them and their interactions with modern humans. Currently, the bone that yielded the Denisovan genome, and a single molar from the same cave, are their only known fossil remains, but other archaic human fossils from Asia could bear traces of this group.
Most of the Neanderthal genome was sequenced from bones found in Vindija cave, Croatia.Most of the Neanderthal genome was sequenced from bones found in Vindija cave, Croatia.Max Planck Inst. Evol. Anthropol.

Even before the Neanderthal genome made its debut in May 2010, scientists had argued that humans may have acquired not just DNA from archaic humans, but useful traits too. Human gene variants linked to brain development and speech were proposed as candidates, only to be scotched after closer inspection of the Neanderthal genome. However, a study presented at a Royal Society symposium in London in June suggests that humans owe important disease-fighting genes to Neanderthals and Denisovans. Interbreeding endowed humans with a 'hybrid vigour' that helped them colonize the world, said Peter Parham, an immunogeneticist at Stanford University School of Medicine, California, at the symposium.

Parham's team compared a group of diverse immune genes — the human leukocyte antigen (HLA) genes — in Neanderthals, Denisovans and human groups from around the world. In several cases, Neanderthals and Denisovans carried versions of HLA genes that are abundant in modern humans in parts of Europe and Asia, but less common in Africans. Varying degrees of interbreeding could explain the mismatch, Parham says. He estimates that Europeans owe 50% of variants of one class of HLA gene to interbreeding, Asians 70–80%, and Papua New Guineans up to 95%.

"It does mean that some of us owe part of our immune-system function to Neanderthals," says Pääbo. However, John Hawks, a biological anthropologist at the University of Wisconsin-Madison, notes that many HLA genes pre-date humans' split from Neanderthals and Denisovans, and that the differences may have arisen by chance as the groups evolved.

Hawks, too, has been digging into the archaic genomes, and his team has already discovered that Neanderthals and Denisovans lack certain forms of genes that may help modern humans to fend off epidemic diseases, such as measles. This is hardly surprising: the low population density of hunter-gatherers meant that epidemics were unlikely, so they probably would not have benefited from these immune genes.

But Hawks's team is now using the find to test whether the defensive genes are linked to autoimmune diseases. In September, Hawks and his colleague Aaron Sams are scheduled to present data at a meeting of the European Society for the Study of Human Evolution in Leipzig, Germany, showing that the Denisovans lacked nearly all of the gene variants linked to coeliac disease, a gut autoimmune disorder present in modern humans. Hawks suspects that the variants may actually be in the same genes that are linked to epidemic resistance — if they are, further study could reveal how recently such autoimmune diseases arose in humans.

Unlike most scientists mining the ancient genomes, Hawks has reported some of his more prosaic findings — Denisovans didn't have red hair, for example — on his blog (see go.nature.com/irclra). "These genomes are publicly available. There's nothing stopping high-school students from doing this, and the kind of stuff that I'm putting out on my blog is the stuff that a smart high-school student could do." More significant (and closely guarded) insights will come from developing new methods for analysing ancient genomes to test hypotheses about evolution, he says.


Pääbo, Reich and the other scientists involved in sequencing the ancient genomes are eager to see others run with their data, but caution that they need to be aware of the limitations. "They're really terrible-quality genomes", chock-full of gaps and errors and sections in which short stretches of DNA sequence have been put in the wrong place, says Reich. "There are a lot of traps in using these data, and if people are not careful they'll find all sorts of interesting things that are wrong." Pääbo's team is working on improving the quality of the sequences and including data from more Neanderthals and — he hopes — Denisovans.

Pääbo says that he and his team regularly receive e-mails from scientists asking them questions about using the ancient genomes, which they have attempted to make as user-friendly as possible. But if the first year of ancient human genomics is any indication, these requests will multiply as scientists find new applications for the genomes. "Maybe we should write a little booklet called archaic genomics for dummies," Pääbo says.


http://www.nature.com/news/2011/110810/

Con 15 minutos de ejercicio al día podemos ganar tres años de vida

La vida sedentaria resta; el ejercicio físico suma. Un nuevo estudio lo confirma. Y no se trata de horas y horas de correr al día, solo con quince minutos diarios de actividad física se reduce el riesgo de muerte en un 14%. Además, aumentan la expectativa de vida en tres años.

El Instituto Nacional de Investigación de la Salud de Taiwán y la Universidad del Deporte de Taiwán realizaron un estudio con más de 400.000 participantes que fueron seguidos durante una media de ocho años, entre 1996 y 2008.

Practicando un poco de ejercicio se pospondrían una de cada seis muertesLa finalidad del trabajo, que ahora publica la revista The Lancet, era averiguar si un nivel de ejercicio menor a los 150 minutos semanales recomendados podía tener beneficios para la salud. Si los individuos inactivos practicaran un poco de ejercicio cada día "se pospondrían una de cada seis muertes", fue la conclusión de sus autores.

Los investigadores dividieron a los participantes en cinco categorías según el volumen de ejercicio practicado: inactivos o de actividad baja, media, alta o muy alta.

Comparados con los inactivos, los pertenecientes al grupo de baja actividad, que se ejercitaban una media de 92 minutos a la semana -unos 15 minutos diarios- tenían un riesgo de mortalidad por cualquier causa un 14% menor, un riesgo de mortalidad por cáncer un 10% menor y de media una expectativa de vida de tres años más, según el estudio.

Y por cada quince minutos diarios adicionales de ejercicio el riesgo de muerte se reducía en un 4% y el de morir de un cáncer en un 1%, independientemente de la edad, del sexo y de que se tuvieran problemas cardiovasculares.

Los beneficios de hacer ejercicio

El mismo consejo ha dado recientemente la Fundación Española del Corazón (FEC): las personas que practican ejercicio de forma regular tienen una expectativa de vida tres años mayor que el resto.

Según la FCC, el ejercicio físico reduce factores de riesgo cardiovascular, como la hipertensión arterial, la hipercoleterolemia, la obesidad o la diabetes. Además, aporta un mejor desarrollo muscular, disminuye el riesgo de lesiones degenerativas del aparato locomotor (como artrosis o la osteoporosis) y reduce la incidencia la depresión o la ansiedad.

http://www.20minutos.es/

viernes, 5 de agosto de 2011

El consumo de alcohol reduce 15 años la expectativa de vida.

GUADALAJARA, México, ago. 2, 2011.- El consumo de alcohol disminuye hasta 15 años la expectativa de vida por las afectaciones que progresivamente causa en diferentes órganos y sistemas, además de ser precursor de accidentes fatales, aseguró el IMSS Jalisco.

El experto en medicina interna del Hospital de Especialidades del Centro Médico Nacional de Occidente (CMNO), del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en el estado, Rubén Santoyo Ayala, habló de los efectos inmediatos del alcohol en el organismo.

Explicó que generan una pérdida significativa de reflejos, lo que facilita desde caídas, hasta accidentes viales mortales, cuando la persona que ha tomado decide conducir.

De hecho, comentó, la mitad de los accidentes viales en los que hay algún deceso, tiene como antecedente el consumo de alcohol, acotó el entrevistado.

Entre los daños más severos a largo plazo se encuentran la cirrosis hepática, que modifica la estructura y funcionalidad del hígado y, al irritar y erosionar la mucosa gástrica, llega a traducirse en procesos de sangrado de tubo digestivo, sin omitir que facilita el desarrollo de la anemias y la formación de várices esofágicas.

Por su parte, Oscar Zúñiga Partida, psiquiatra, de la Unidad de Médica del Alta Especialidad (UMAE) del IMSS Jalisco, señaló que se ha reconocido la existencia de un gen que predispone a las personas a ser alcohólicas pero aún no se ha identificado la ubicación específica del mismo.

La dependencia al alcohol se ve influenciada por un modelo bio-psico-social, donde interviene la predisposición genética, los factores psicológicos individuales de cada persona y las presiones sociales como tensiones o amistades que propician el acercamiento a la sustancia y posteriormente se puede generar la dependencia.

El alcoholismo está clasificado dentro de los trastornos del comportamiento y se considera adicción cuando tiene afectaciones del desempeño cotidiano de la persona, precisó el entrevistado señalando que existen cuatro niveles de consumo, el social, perjudicial, dependiente e intoxicación.

Asimismo, Zúñiga Partida resaltó que un siete por ciento de los tomadores sociales, es decir de quienes consumen alcohol por compromiso en reuniones laborales o familiares, se tornarán dependientes a dicha sustancia, siendo distintos los factores que detonen la adicción en cada persona.

El psiquiatra comentó que el uso y abuso de esta sustancia facilita los sentimientos de tristeza, depresión e inclusive de ideaciones suicidas, por tanto quienes generen dependencia alcohólica requerirán de apoyo, sin embargo el índice de recaídas de quienes se encuentran en rehabilitación es del 50 por ciento.

Las personas vulnerables a desarrollar el alcoholismo generalmente tienen problemas económicos o emocionales, como quienes se encuentran en proceso de divorcio, e igualmente están sometidas a estrés constante.

Quienes tienden a evadir responsabilidades y situaciones conflictivas, son también dados a desarrollar más fácilmente adicción al alcohol, señaló el médico.

El núcleo familiar con un padre alcohólico facilita que sus hijos sean también consumidores de la misma sustancia al imitar patrones de conducta; aunque esto suele ser en muchas ocasiones de forma inconsciente, y si no se es consumidor de la sustancia, buscan una pareja adicta al alcohol.

El alcohol, junto con el tabaco, constituyen el umbral para iniciar con adicciones a drogas ilegales especialmente durante la adolescencia siendo en esta etapa en la que suelen iniciar, de ahí que ambos especialistas urgieran a los padres de familia en el sentido de estar vigilantes del comportamiento de sus hijos.

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Las británicas nacidas este año tienen una oportunidad de 33.7 % de llegar a los 100, mientras que un niño tiene una oportunidad de 26 %.

LONDRES, Reino Unido, ago. 4, 2011.- No es ningún secreto que en las últimas seis décadas las sociedades occidentales han logrado notables mejorías en la longevidad de sus ciudadanos, así como en su calidad de vida.

Pero estos logros son solamente un comienzo. Una nueva investigación realizada por el gobierno británico ha revelado que las niñas nacidas ahora tienen ocho veces más probabilidades de vivir hasta los 100 años, en comparación con las pequeñas nacidas hace 80 años.

El análisis también muestra que los jóvenes, ahora de 20 años de edad, cuentan con una probabilidad tres veces más alta de llegar a los 100 que sus abuelos, y dos veces mas que sus padres.

La población envejece tan rápidamente en el Reino Unido, que el nuevo análisis sugiere que en el 2066 habrá medio millón de personas de 100 años o más.

Los ministros británicos ahora intentan utilizar esta última información para discutir sobre la urgente necesidad de una reforma en las pensiones. Según ellos, es de vital importancia que más y más personas se preparen mucho mejor para su jubilación.

Lord McFall, el ex presidente de la comisión parlamentaria del Tesoro británico, a principios de esta semana publicó su informe detallado en los sistemas de jubilación del Reino Unido.

Llegó a la conclusión de que los trabajadores, quienes planean retirarse después del 2020, se enfrentaran con unos 'tiempos muy sombríos'.

El Gobierno británico quiere explicar a su población las consecuencias de este cambio radical en la esperanza de vida. Insisten en que esta es la razón central en la percepción de la gente sobre lo que tienen que hacer para una jubilación cómoda.

Steve Webb, el ministro británico de pensiones, ha declarado: 'Estas cifras aclaran las grandes diferencias entre las esperanzas optimistas de vida entre las generaciones de edad avanzada y lo que es la verdadera realidad'.

'La velocidad dramática con la que la esperanza de vida está cambiando significa que tenemos que repensar radicalmente nuestra percepción de nuestra vida como pensionados'.

'Simplemente no podemos mirar la experiencia de jubilación de nuestros abuelos como un modelo para nuestro futuro. Vamos a vivir más tiempo y vamos a tener que ahorrar más'.

Las cifras del Departamento británico de Trabajo y Pensiones muestran que las mujeres tienen mayor probabilidad de alcanzar los 100 años, que los hombres.

Un típico hombre británico nacido en 1931 sólo tiene una probabilidad del 2.5 por ciento para llegar a los 100. Mientras tanto, una mujer tiene el 5.1 por ciento.

Pero el cambio en la esperanza de vida se refleja en las estadísticas de los que nacen ahora, en 2011. Una típica niña británica nacida este año tiene una oportunidad de 33.7 por ciento de llegar a los 100, mientras que un niño tiene una oportunidad de 26 por ciento de hacerlo.

Las cifras también muestran que un niño nacido en 1961, tiene una probabilidad del 10 por ciento para llegar a su centenario, mientras que una niña nacida el mismo año tiene un 16 por ciento de posibilidades de vivir hasta los 100.

Un hombre nacido en 1991, tiene un 19.2 por ciento de posibilidades de llegar a 100, mientras que una mujer tiene una mayor probabilidad, de 26.5 por ciento.

El informe de Lord McFall también llegó a la conclusión de que la llamada "generación de oro" de los planes de jubilación para los trabajadores británicos se acercaba a su fin - en la próxima década más de 14 millones de trabajadores se jubilarán con pensiones mucho mas pequeñas a las pensiones de sus padres.

Este será un golpe demográfico, sicológico y económico para millones de británicos. La época, cuando miles y miles de jubilados británicos disfrutaban de la vida viajando alrededor del mundo en los cruceros de lujo y gastaban cientos de libras en los mejores restaurantes de Londres, sin duda llega a su fin.

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