martes, 30 de octubre de 2012

viernes, 26 de octubre de 2012

Modelo de Longevidad por medio de Redes Neuronales Artificiales.Longevity Model using Artificial Neural Networks

El pasado 25 de octubre correspondiendo con el acto de lectura de Tesis Fin de Máster en la Universidad Carlos III de Madrid en el Mastér en Ciencias Actuariales y Financieras se defendió la tesis Modelo de Longevidad por medio de Redes Neuronales Artificiales Longevity Model using Artificial Neural Networks cuyo autor es Daniel Sánchez del Álamo Benguigui y que he tenido la oportunidad de dirigir este trabajo de investigación. Por su especial relevancia y carácter innovador en la ciencia actuarial aplicada al riesgo de longevidad,reproduzco el resumen de dicha tesis. José Miguel Rodríguez-Pardo. ----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- Modelo de Longevidad por medio de Redes Neuronales Artificiales Daniel Sánchez del Álamo Benguigui Resumen Las redes neuronales artificiales orientadas al contexto actuarial han sufrido un aislamiento académico, principalmente debido, a la formación estadística que reciben los actuarios. Bajo este reto de incorporar las redes neuronales al mundo actuarial, este documento plantea el objetivo de predecir la longevidad futura de las personas para cuantificar de forma precisa el riesgo derivado en la longevidad, en contraposición a otras técnicas de regresión clásicas como los modelos lineales generalizados (GLM). Se presenta, por tanto, en el siguiente documento, una alternativa eficiente para realizar dichos cálculos argumentando desde un punto de vista técnico, el nacimiento de las redes neuronales artificiales como rama de la Inteligencia Artificial y del Aprendizaje Automático. Se han realizado diversos estudios con estructuras distintas de redes encontrando un modelo de predicción acorde al umbral de error objetivo. Palabras clave: red neuronal artificial, red de base radial, algoritmo supervisado, inteligencia artificial, aprendizaje automático, célula de McCulloch-Pitts, longevidad, riesgo, seguros, predicción, modelo, modelo de riesgo, neurona, Matlab, perceptrón Abstract Artificial neural networks oriented actuarial context have suffered academic isolation, mainly due to statistical training received by actuaries. Under the challenge of incorporating neural networks to actuarial world, this paper discusses the goal of predicting future longevity of individuals to accurately quantify the risk from longevity, as opposed to other classical regression techniques like Generalized Linear Models (GLM). It has, therefore, in the following document, an efficient alternative to perform such calculations arguing from a technical standpoint, the birth of artificial neural networks as a branch of Artificial Intelligence and Machine Learning. There have been several studies with different network structures finding a model predicting skills according to target error threshold. Keywords: artificial neural network, radial base neural network, supervised algorithm, artificial intelligence, matching learning, McCulloch-Pitts cell, longevity, risk, insurance, assurance, prediction, model, risk model, neuron, Matlab, perceptron

Sobreexpresión genética en centenarios.

El estudio dirigido por José Viña,es muy relevante de cara a conocer la singularidad de las personas centenarias y que la relaciona con la teoría de la fragilidad. Los modelos actuariales mas avanzados ya modelizan el riesog de longevidad en personas centenarias. En definitiva,el estudio viene a corroborar esta linea de investigación actuarial. Reproduzco la noticia aparecida en prensa en esto días en este caso en ABC. José Miguel Rodríguez-Pardo. ........................................................................................................................................ 25-10-2012 / EFE Las personas centenarias además de alcanzar una "longevidad extrema" muestran bajos niveles de fragilidad, algo que puede ser atribuible a que en ellos, al igual que en las personas jóvenes, hay una "sobreexpresión" de genes reguladores implicados en el envejecimiento. Así lo ha asegurado hoy a EFE José Viña, catedrático del Departamento de Fisiología de la Universitat de València, que junto al servicio de Geriatría del Hospital de la Ribera, en Alzira (Valencia), que dirige Juan Antonio Avellana, ha realizado un estudio sobre los genes implicados en la salud, la calidad y la extensión de la vida. José Viña ha presentado hoy los resultados de este estudio en el primer Simposio Mediterráneo: Nutrición, Dietética e Innovación, que se ha celebrado en el Colegio de Médicos de Valencia y en el que han participado más de un centenar de profesionales de la salud. En el estudio, que se inició hace tres años, han participado 33 personas centenarias (entre 98 y 102 años), 70 octogenarios (80-85 años) y otras 70 personas jóvenes, todas residentes en el área de Alzira. Han estudiado en estas personas el conjunto de genes reguladores de las defensas y la inmunidad con el objetivo de buscar aquellos genes de longevidad que pudieran estar "sobreexpresados" en centenarios ya que éstos, no solo alcanzan una longevidad extrema, sino que además muestran unos destacables bajos niveles de fragilidad. José Viña ha explicado a EFE que del conjunto de genes reguladores se han encontrado cuatro que están "sobreexpresados" y podrían estar "asociados a la longevidad". "Se ha encontrado un conjunto de genes reguladores que podrían ser una marca de la centenariedad", ha afirmado Viña, quien ha indicado que las personas centenarias "están mucho mejor dotadas desde el punto de vista genético que las octogenarias. Tienen una vida saludable que se aproxima a la vida total". Una de las conclusiones del estudio es que el análisis de componentes principales de los genes de los centenarios tiene "destacables similitudes" con el de personas jóvenes, mientras que "difiere considerablemente" del de los octogenarios. Además, se ha podido determinar que los centenarios tienen aumentada la expresión de algunos de los genes reguladores si se comprara con su regulación en personas jóvenes, mientras que los octogenarios la tienen disminuida. Según José Viña, recientemente se ha observado que en humanos el estrés oxidativo está asociado más que a la edad, a una mayor fragilidad. A su juicio, una "interesante aproximación" sería encontrar intervenciones fisiológicas, nutricionales o farmacológicas para promover la actividad de estos genes asociados a la longevidad y ha destacado la importancia del ejercicio físico para promover dichos genes. http://www.abc.es/agencias/noticia.asp

Lectura Tesis Fin de Master de la Segunda Promoción del Master en Ciencias Actuariales y Financieras Universidad Carlos III de Madrid.

El 25 de octubre se celebró el acto de lectura de las Tesis Fin de Master de la segunda promoción del Master en Ciencias Actuariales y Financieras de la Universidad Carlos III de Madrid. El tribunal presidido por la profesora Dra Irene Albarran estuvo integrado por Ricardo Lozano,José Gabriel Puche y Juan Miguel Monjo, valoró muy positivamente el nivel de los trabajos y la claridad expositiva de los alumnos. El profesor Dr Jesús Simón y yo mismo como directores de la asignatura de Tesis Fin de Master felicitamos a los alumnos por el trabajo realizado y su incorporación a la profesión actuarial. A continuación reproduzco el título de cada una de las tesis presentadas:

miércoles, 24 de octubre de 2012

Entropía de las tablas de longevidad.

En el bolg "http://wwwlonglive.blogspot.com.es" ,se pueden leer artículos de mucho interés acerca de la longevidad,.Reproduzco el artículo titulado "Teorías de la longevidad", que habla de la entropía de las tablas de vida,elemento de reflexión a considerar para evaluar las mejoras de la esperanza de vida. José Miguel Rodríguez-Pardo --------------------------------------------------------------------------------------- El estudio de la longevidad es una de las principales materias del mundo científico. Los avances en medicina y en salud pública durante el siglo XX han logrado un aumento significativo de la esperanza de vida en países desarrollados. Sin embargo, parece que se ha tocado techo pese a que recientemente se han producido nuevos avances en el desarrollo de teorías moleculares. Las implicaciones de un mundo envejecido afectan el estatus sanitario de miles de millones de personas, la integridad financiera de los programas de seguridad social y la economía de las naciones. La mortalidad y el envejecimiento van parejos, pero hay diferencias importantes en sus dinámicas biológicas y estadísticas. Los individuos tienen un horizonte de vida definida por la edad del fallecimiento; el miembro más viejo de una especie define la vida máxima de la especie. Para las poblaciones, los demógrafos calculan la expectativa de vida sobre la base de tablas de vida. En poblaciones heterogéneas, como las humanas, la vida máxima de la especie es siempre, por definición, mayor que la expectativa de vida. En 1990, algunos autores demostraron empíricamente que según incrementa la expectativa de vida al nacer, tal índice se va haciendo menos sensible a posibles cambios en la tasa de mortalidad. Este fenómeno se denominó entropía de las tablas de vida. A partir de principios demográficos se concluyó que es muy difícil que la expectativa de vida al nacer supere los 85 años; ello al menos que los científicos descubran cómo modificar el proceso de envejecer en un porcentaje sustancial de la población. Para superar una expectativa de vida más allá de los 100 años, habría que suprimir toda mortalidad por debajo de los 85 años. Dado que ello es completamente irreal, los estudios más sensatos hacen sus previsiones para expectativas no superiores a los cien años. La expectativa de vida al nacer ha mostrado un crecimiento mantenido en las poblaciones con baja mortalidad perinatal; ello desde el año 1985 a 1995. Para superar los 85 años de expectativa de vida se requieren, sin embargo, drásticas reducciones de las tasas de mortalidad total en mujeres y en hombres; por ejemplo, las tasas de mortalidad de 1995 deberían reducirse en más del 50 por ciento en todos los grupos de edad a efectos de alcanzar los 85 años en EE.UU. (expectativas de vida en 1995: 79.0 años mujeres, 72.4 años hombres). Incluso entre el grupo más longevo (mujeres japonesas), las tasas de mortalidad en cada grupo de edad deberían reducirse el 20% para conseguir un incremento de 2 años en los 83 actuales. De acuerdo con los cálculos referidos, se requiere una reducción del 85% en las tasas actuales de mortalidad para que las japonesas alcancen los 100 años de expectativa de vida. Para ilustrar el fenómeno de entropía citado, puede considerarse que cuando la expectativa de vida al nacimiento es de 50 años, se estima un 4.1% de reducción en la tasa global de mortalidad para aumentar 1 año la expectativa de vida; un escenario similar al experimentado por las mujeres francesas a principios del siglo XX. Por el contrario, para incrementar la expectativa de vida desde 80 años a 81 años se requiere una reducción del 9.1% en la tasa global de mortalidad. Alcanzar una expectativa de vida de 100 años o más a través, exclusivamente, de cambios en los estilos de vida es hoy tan ilusorio como hace diez años. ¿Es el envejecimiento el acto final del libreto de la biología del desarrollo? Los cambios característicos del envejecimiento parecen corresponder a un programa más del desarrollo. El envejecimiento se define de acuerdo con dos criterios. Primero, la probabilidad de morir en un momento dado incrementa con la edad del organismo. Esta definición estadística se aplica desde las levaduras a los mamíferos y refleja la naturaleza progresiva del proceso. Segundo, los cambios característicos en el fenotipo ocurren en todos los individuos. La definición fenotípica es igualmente general y distingue el proceso de envejecer como tal, de las enfermedades características del envejecimiento como el cáncer o las coronariopatías. Los fenotipos “viejos” afectan a todos los individuos de una población, mientras que las enfermedades del viejo afectan sólo a algunos de ellos. Fenotipo y patología impactan en la expectativa de vida, pero de manera diferente. Por ejemplo, los avances en medicina y en salud pública durante el siglo XX han logrado un incremento significativo en la expectativa de vida en los países desarrollados que, sin embargo, casi ha tocado techo. Por otro lado, dado que tales avances no han incidido sobre el proceso mismo de envejecer; no ha habido cambios sustanciales en la longevidad de la especie humana. Varias estrategias de estudio del envejecimiento han proporcionado los puntos de partida para comprender los mecanismos básicos subyacentes. Una de las primeras teorías propuso que las especies reactivas del oxígeno generadas por el metabolismo causan un daño acumulativo a lo largo de la vida. Por su parte, diferentes clases de inestabilidad genómica han ganado protagonismo: acumulación de mutaciones puntuales, pérdida de secuencias iterativas de ADN que afectan, especialmente, al ADN ribosómico y al ADN mitocondrial, o reorganizaciones y cambios en el número cromosómico, se han propuesto como causas de envejecimiento. Sin embargo, la baja frecuencia de estos cambios genómicos, incluso en individuos viejos, arroja dudas sobre su importancia en el proceso de envejecimiento fisiológico; no así en los síndromes progeroides (envejecimiento precoz). Especial interés tienen los telómeros, las secuencias iterativas que conforman los extremos de los cromosomas y que son incapaces de replicarse con ayuda de las ADN polimerasas. Por ello, se acortan con cada división celular a menos que se mantengan por la intervención de la telomerasa que añade secuencias repetidas teloméricas a los extremos cromosómicos. Se ha señalado que el acortamiento telomérico pudiera ser un reloj molecular que marque el cese del potencial mitótico celular o senescencia replicativa característica del envejecimiento celular. En este caso, una actividad telomerasa mantenida aseguraría la jovialidad y capacidad replicativa celular. Sin embargo, una serie de indicadores cuestiona que el acortamiento de los telómeros cause envejecimiento. Entre otros, un estudio reciente indica que, en humanos, no hay correlación significativa entre la edad del donante y la capacidad replicativa de fibroblastos en cultivo. La existencia de programas genéticos, la muerte celular programada o la participación de un control sistémico del envejecimiento, son otras tres estrategias para abordar el problema. En cualquier caso, los recientes avances en el estudio del envejecimiento indican que este proceso es susceptible de análisis molecular y que, incluso, puede ser relativamente simple; algunos modelos animales señalan que el proceso de envejecimiento depende de unos pocos procesos de control. En el plano de la fisiología, roedores sometidos a restricción calórica viven el doble que los controles; en el genético, diversos polimorfismos genéticos se relacionan con longevidad. Si sólo unos pocos procesos claves son críticos en el envejecimiento humano, puede haber dianas moleculares específicas con posibilidad de intervención farmacológica. Pudiera pensarse en lentecer o detener el proceso de vejez en uno o más sistemas orgánicos. El hecho de que células somáticas adultas se hayan utilizado para clonar animales sugiere que los cambios nucleares relacionados con el envejecimiento pueden ser reversibles. ¿Es pensable intervenir en el envejecimiento humano? Durante los dos últimos siglos, la expectativa de vida humana se dobló en los países en desarrollo. Asumiendo que las futuras intervenciones no afectaran las causas de mortalidad independientes del proceso de envejecimiento, la expectativa de vida media se vería afectada, pero en menor grado de lo que sucedió en los últimos dos siglos. Así, una expectativa de vida al nacer de 85 años se conseguiría en Francia, para los dos sexos, el año 2033; en Japón en 2035, y en EE.UU., en 2182. Para alcanzar una expectativa de vida de 100 años, deben morir todos los que hoy están vivos. La expectativa de 100 años se sitúa, en Japón, hacia el año 2150, y en EE.UU. hacia el 2520. A pesar de los importantes avances realizados durante los últimos años, se desconocen los mecanismos responsables del envejecimiento celular y, por lo tanto, las dianas que permitirían realizar un diseño racional de fármacos con capacidad para modificarlo. Tampoco se dispone de ensayos clínicos controlados que avalen la utilización de fármacos y/o suplementos dietéticos. A pesar de ello, en los últimos años se constata que nuestra sociedad ha caído en una mentalidad “farmacocéntrica” que ha olvidado que el mejor camino para prevenir el proceso del envejecimiento son las medidas de prevención primaria, tales como evitar los hábitos nocivos y estimular los saludables. El aumento progresivo de las esperanzas de vida en los países desarrollados hará cada vez más difícil poder demostrar que los fármacos pueden retrasar el envejecimiento. Por ello, el objetivo del tratamiento contra el envejecimiento debería ser la prevención del deterioro de las funciones vitales. Pedro García Barreno

martes, 23 de octubre de 2012

Intervención en "Todos Seguros", ABC.Punto Radio

José Miguel Rodríguez Pardo, doctor en Economía y doctor en Biomedicina, profesor de la Universidad Carlos III de Madrid (C3M) y exdirector general de BBVA SEGUROS, acude hoy invitado al programa 'Todos Seguros’ de ABC Punto Radio. Con él se tratarán aspectos relacionados con la biomedicina, el envejecimiento de la población y factores que influyen en la longevidad, así como los cambios que se perfilan en los sistemas de tarificación de los seguros de Vida. ‘Todos Seguros’ está producido, presentado y dirigido por Miguel Benito, periodista y consejero editorial de INESE, la División de Seguros de Reed Business Information. Se emite en directo en unas 50 emisoras de ABC Punto Radio los martes entre las 19:30 y las 20:00 horas. Los jueves y los viernes entre las 19:00 horas y las 20:00 horas también se emiten sendos suplementos con una duración conjunta de unos 15 minutos.

domingo, 21 de octubre de 2012

Los sistemas inmunitario y nervioso determinan la longevidad de una persona

La longevidad de una persona puede estar asociada en gran medida al estado del sistema inmunitario y el sistema nervioso así lo demuestran los estudio de los estudios de Mónica de la Fuente, catedrática de Fisiología de la Universidad Complutense de Madrid. Diversos biomarcadores del sistema inmunitario pueden predecir la longevidad y revelar la edad biológica, que nada tiene que ver con la edad cronológica (la que marca el calendario y tu fecha de nacimiento). La edad biológica viene a determinar la velocidad con la que envejecemos y la cronológica el tiempo que llevamos vivos. F:http://evidasana.com/blog

Predictive Ability Of Family History And SNP-Based Methods Best Used In Combination To Provide Valuable Evidence In A Differential Diagnosis

In a new theoretical study, 23andMe, the leading personal genetics company, developed a mathematical model that shows family history and genetic tests offer different strengths. The study results suggest that both family history and genetics are best used in combination to improve disease risk prediction. The full results of the study have now been published online in the journal PLOS Genetics. Family history is most useful in assessing risks for highly common, heritable conditions such as coronary artery disease. However, for diseases with moderate or low frequency, such as Crohn's disease, family history accounts for less than four percent of disease heritability and is substantially less predictive than genetic factors in the overall population. The study results indicate single nucleotide polymorphism (SNP)-based genetic tests can reveal extreme likelihood ratios for a relatively large percentage of individuals, thus providing potentially valuable evidence in differential diagnoses. "Both family history and genetics are important tools for assessing an individual's risk for disease," 23andMe CEO and co-founder Anne Wojcicki said. "We believe it will become increasingly important for individuals and physicians to know both family history and genetic profile to provide optimal healthcare." Lead author and 23andMe scientist Chuong Do, Ph.D, worked with 23andMe senior medical director Uta Francke, M.D., and principal scientists David Hinds, Ph.D., and Nicholas Eriksson Ph.D. to make a comprehensive comparison of family health histories and genetic testing to assess risk for 23 different conditions. These conditions included coronary artery and heart diseases, type 1 and 2 diabetes, prostate cancer, Alzheimer's disease, breast cancer, lung cancer, Crohn's and celiac disease, ovarian cancer, melanoma, bipolar disease and schizophrenia among others. The analysis confirms that family history is most useful for highly common, heritable conditions and for single-gene (Mendelian) disorders with high penetrance, where the specific genetic cause is not yet known. For relatively common diseases that may have many contributing genetic and environmental factors, such as coronary artery disease, knowing that your father had the disease is helpful at predicting whether or not you might be at risk for the same condition. For less common diseases involving many weak genetic, such as Crohn's disease, knowing family history seldom helps in making a risk prediction, in part, because these diseases are uncommon enough that they would rarely show up in the immediate family health history. When family histories are uninformative, genetic testing may still reveal the genetic variants that would put an individual at a higher or lower risk for the condition. For example, Crohn's disease might not show up in a family history, but the risk prediction from a genetic test can be relatively more informative. "These results indicate that for a broad range of diseases, already identified SNP associations may be better predictors of risk than their family history-based counterparts, despite the large fraction of missing heritability that remains to be explained," stated lead researcher Chuong Do, Ph.D. "They also suggest that in some cases, individuals may benefit from supplementing their family medical history with genetic data, in particular, as genetic tests are improving and more risk factors are discovered." "This study addresses the false division between these two diagnostic tools, genetic testing versus family health histories, where the approaches have traditionally been portrayed as competing alternatives," explained Uta Francke, M.D., senior medical director. "Physicians rely on a variety of tools such as a stethoscope or a thermometer - both are useful in their own way. Similarly, family health histories and genetics both offer different but equally valuable information to inform patient care." "Using genetic testing or SNP-association based methods to estimate risk for some rare complex diseases is as good as family histories can be at estimating risk for common heritable conditions," Dr. Francke continued, "and for individuals who don't have access to their family health history, genetic testing can alert them to risks they wouldn't be aware of otherwise." The authors use their theoretical model to demonstrate the limits of predictive testing while also outlining specific areas where genetic tests have the potential to be medically useful. These results, which provide a cautiously optimistic outlook on the future of genetic testing, contrast with the conclusions reached in an independent study published earlier this year in Science Translational Medicine. This investigation follows a number of previously published studies that utilized the company's customer database in identifying new genetic associations for a variety of health conditions, including the discovery of two novel genetic associations for Parkinson's disease, published in PLOS Genetics; five novel significant genetic associations for hypothyroidism in the largest known genome-wide association study of hypothyroidism conducted to date published online in the journal PLOS ONE; six novel associations for male pattern baldness and their unexpected association with common diseases including prostate cancer and Parkinson's disease also published in PLOS Genetics; and seven novel associations for breast size, published in BMC Medical Genetics, three of which are also associated with breast cancer. Ref http://www.medicalnewstoday.com/releases/251557.php MLA n.p. "Predictive Ability Of Family History And SNP-Based Methods Best Used In Combination To Provide Valuable Evidence In A Differential Diagnosis." Medical News Today. MediLexicon, Intl., 17 Oct. 2012. Web. 21 Oct. 2012.

Ramajit Rhagav padre a los 96 años de edad.

El hombre explicó cuál es el secreto de su longevidad y fuerza: no beber ni gota de alcohol y ser vegetariano. Ramajit Rhagav, un indio de 96 años del estado de Haryana, se ha convertido en el padre más viejo del mundo después de que su mujer, de 52 años, diera a luz a su segundo hijo el pasado 5 de octubre, según informa "Times of India" Rhagav, que ya había batido el récord en 2010, ha comunicado además que su mujer se encuentra en perfecto estado, al igual que el pequeño. Además, el indio ha explicado cuál es el secreto de su longevidad y fuerza: no beber ni gota de alcohol y ser vegetariano. A su vez, también ha afirmado que para vivir tantos y tener su fuerza es necesario levantarse muy pronto por las mañanas (a las 5), acostarse antes de las 8 de la noche, trabajar durante el día y dormir una buena siesta reparadora por la tarde. Fuente:http://www.nuevodiarioweb.com.ar

Estimación de la población mundial en 2050.

Interesante artículo publicado en fuente:http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2012/10/121014_poblacion_futuro_habitantes_dp.shtml donde se detalla que una de las mayores dificultades de las estimaciones de proyecciones poblaciones es debida a la estimación de las mejoras de mortalidad de la población de edades avanzadas. José Miguel Rodríguez-Pardo -------------------------------------------------------------------------------------------------------------- El Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA, por sus siglas en inglés) publicó recientemente un informe que describe el envejecimiento de la población mundial. "Hoy tenemos una de cada nueve personas con 60 años o más", dice Ann Pawliczko, del UNFPA, "pero para el año 2050 será uno de cada cinco, y para ese entonces habrá más personas mayores que menores de 15 años". La ONU ve estas estadísticas como un motivo de celebración, porque más personas están viviendo más tiempo, y uno de preocupación, porque el cambio presenta un desafío económico y social. Pawliczko dice no hay duda de que está sucediendo. "Podemos estar muy seguros de los números para 2050, porque las personas que van a tener 60 años de edad en 2050 ya nacieron. Esto no es especulación". Pero la ecuación tiene otra cara: la tasa de natalidad. Y predecir cómo ésta va a cambiar es más difícil. Es por esta disyuntiva entre la natalidad y el envejecimiento que resulta sumamente complicado saber cuántas personas habrá sobre la Tierra dentro de cientos o miles de años. Pero, ¿hasta qué punto podemos saberlo? Transición demográfica Durante mucho tiempo, los especialistas en estadística han visto en los números una "transición demográfica" que sucede cuando una sociedad se vuelve más rica. Hace más de una década que China se convirtió en nación "anciana" y su proceso de envejecimiento se ha acelerado. "La transición demográfica es el cambio de los niveles de natalidad y mortalidad de la población, que va de niveles altos a bajos. Esto por lo general es el resultado del desarrollo económico y social", dice Pawliczko. "Por lo general se habla de cuatro etapas. La primera es cuando las tasas de natalidad y mortalidad son altas. Luego tenemos una segunda etapa de altas tasas de natalidad y disminución de las tasas de mortalidad. "En la tercera etapa vemos la disminución de las tasas de natalidad y niveles de mortalidad relativamente bajos; esta etapa se caracteriza por la baja tasa de crecimiento de la población, con lo que la población se nivela. La cuarta etapa es cuando se tienen bajas tasas de natalidad y mortalidad, y en consecuencia un bajo crecimiento demográfico". De modo que mientras los países se enriquecen, sus tasas de fertilidad caen. Pero, ¿qué pasa después? La fertilidad en países desarollados Muchos especialistas asumen que las naciones avanzadas se mantendrán en periodos de bajo crecimiento demográfico. Pero la última evidencia sugiere que pueden estar equivocados. "Históricamente, la fecundidad ha disminuido en toda Europa", dice Jane Falkingham, director del Centro para el Cambio de Población de la Universidad de Southampton. "Pero si se ves en el período más reciente, en los últimos 10 años, más o menos, hay aumentos en la fertilidad en los países más avanzados". El demógrafo de la Universidad de Oxford Francesco Billari dice que este aumento de la natalidad en los países desarrollados no puede atribuirse únicamente a la inmigración, que es lo que algunos han asumido. "Hemos hecho algunos cálculos", dice, "y el nuevo cambio no sólo se debe a la inmigración. También los nativos están cambiando. "Los demógrafos solíamos pensar que era fácil prever los cambios en la población. Creo que no es así. Ya no podemos preverlo a nivel mundial, porque las recientes tendencias de fecundidad están demostrando que el futuro es mucho más incierto de lo que pensábamos. Puede haber un cambio completo en la clasificación de los niveles de fecundidad en el mundo". ¿Qué diferencia puede hacer para las proyecciones globales de la población el aumento recientemente observado de la fecundidad en algunos países desarrollados? Utilizar un reproductor alternativo Pawlizcko dice que no espera que sea muy significativa. Pero, aunque puede tener razón, ni ella ni nadie puede estar demasiado seguro. Los especialistas tienen un largo historial de no prever importantes cambios demográficos. "Consistentemente hemos hecho proyecciones de población equivocadas en los últimos 50 años", dice el profesor Falkingham. "Y esto es en parte porque hemos subestimado las mejoras en la mortalidad, particularmente la mortalidad en edades avanzadas, pero tampoco hemos podido detectar las tendencias de la fecundidad". ¿Muchos o pocos? Un día sabremos si nuestras proyecciones de población después de 2050 son exactas, si la denominada "transición demográfica" entra en una quinta e inesperada etapa de mayor fecundidad, o si los grandes saltos de la esperanza de vida cambian el panorama por completo, como ocurrió en el pasado. Pero pronosticar la población siempre será una ciencia altamente incierta. En 2004 el Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas trató de adivinar lo que la población mundial podría ser en 2300. Dijo que la población se estabilizaría en alrededor de 9.000 millones en 2050 y que luego se mantendría en ese nivel por un tiempo. Pero ese fue su cálculo de la media. Su estimación alta era de 36.400 millones y su estimación baja, de apenas 2.300 millones. En otras palabras, cuando se mira más allá de las generaciones actuales, cualquier cosa puede pasar.